Noticias de todo el mundo. Primicias exclusivas de China. Política y cultura. La Gran Época - uniendo Oriente y Occidente
Compartir

Nueve Comentarios, tres años, 30 millones de renuncias

El libro que revela claramente los hechos que se le ha prohibido mencionar al pueblo chino se transforma en la piedra fundamental para conseguir la libertad definitiva de la nación China


Por Dalia Harpaz – La Gran Época
15.01.2008 11:42


Personal de La Gran Época Israel y defensores de los derechos humanos anuncian su apoyo a los 30 millones de chinos que han renunciado al PCCh. (La Gran Época)

El pasado 6 de enero tuvo lugar una rueda de prensa frente a la embajada china en Tel Aviv para anunciar que más de 30 millones de chinos renunciaron a ser miembros del Partido Comunista Chino y sus organizaciones afiliadas. “Renunciar” al partido no es algo sin importancia teniendo en cuenta la dictadura comunista en China.

“Empleados de la embajada china, estamos aquí porque creemos que hay bondad en sus corazones”, expresaba en chino el representante de La Gran Época, Ben Kaminsky. “Este es un momento histórico que puede que no dure mucho. Cuando todo acabe, cuando todos los crímenes sean revelados, y el Partido Comunista se disuelva, no habrá más oportunidades… Renuncien al partido ahora, y eviten arrepentirse en el futuro”.

Kaminsky expresó sus comentarios en una rueda de prensa llevada a cabo La Gran Época de Israel y por defensores de derechos humanos, frente a la embajada china en Tel Aviv el pasado 6 de enero.

La rueda de prensa organizada para apoyar a los 30 millones de chinos que renunciaron a ser miembros del Partido Comunista Chino (PCCh) y a sus organizaciones afiliadas, tuvo además como objetivo concientizar al público y los medios de comunicación sobre el fascinante fenómeno de la gigante ola de renuncias.

Los Nueve Comentarios sobre el Partido Comunista – El libro que provocó la ola de renuncias. (La Gran Época)

Pancartas desplegadas a lo largo de una larga línea contaban la historia de varios crímenes contra la humanidad, llevados a cabo directa o indirectamente por el PCCh. Crímenes como la tortura, el asesinato, la sustracción ilegal de órganos a practicantes de Falun Gong vivos, la masacre en Tíbet, los 80 millones de ciudadanos chinos muertos por causas no naturales durante el mandato del partido, la demolición de viviendas de ciudadanos y las restricciones de libertad de expresión frente a las próximas Olimpiadas.

Representantes de refugiados birmanos residentes en Israel también asistieron a la conferencia y desplegaron pancartas protestando contra el apoyo del PCCh a la junta militar de Myanmar, y también pancartas en chino pidiendo a los chinos que renuncien al PCCh.

Una ola de renuncias

La ola de renuncias al PCCh comenzó en noviembre de 2004, después de la publicación de los Nueve Comentarios sobre el Partido Comunista 1. El libro es una serie de nueve ensayos que revisan en profundidad los casi 60 años de historia de existencia del Partido Comunista Chino. Desde su publicación, éste ha sido distribuido ampliamente en China de manera clandestina (la posesión de este libro es un delito criminal dentro de la China comunista). Muchos chinos se sienten muy aliviados cuando leen los Nueve Comentarios, porque presenta claramente los hechos que se le ha prohibido mencionar al pueblo chino. Este libro ha aliviado los sentimientos nacionales de angustia, reprimidos por el miedo a las tácticas de terror del partido.

Para los chinos, unirse al partido y a sus organizaciones afiliadas es un proceso que comienza en la infancia, uniéndose a la Liga Juvenil Comunista y a los Jóvenes Pioneros Comunistas. En instituciones de educación superior y lugares de trabajo, ser un miembro del partido es obligatorio para recibir beneficios y ascensos. Renunciar al partido era algo de lo que nunca se había oído, y si se llevaba a cabo provocaba represalias inmediatas.

Entre los que han renunciado se encuentran muchos miembros en altos cargos del partido. Sus conciencias ya no pudieron aguantar más las órdenes que les obligan a llevar a cabo.

Un visitante examina “Una China más justa”, escrito por el defensor y abogado de derechos humanos encarcelado Gao Zhisheng. (La Gran Época)

Cómo renuncia el pueblo chino al PCCh

Cada día, más de 40.000 chinos anuncian su renuncia. La renuncia oficial se realiza en una web de internet llamada Tuidang (“Renunciar al Partido” en chino). Puede hacerse utilizando un seudónimo, para evitar poner en peligro las vidas y la libertad de aquellos que renuncian y las de sus familias. Los que se encuentran en China deben utilizar tecnología sofisticada para acceder a esta web, que está censurada por el firewall de internet de China – el más grande de este tipo en el mundo.

El número de renuncias ha superado ahora los 30 millones, y éste sigue aumentando día a día. No todas las renuncias llegan a la web. Los chinos que viven en aldeas remotas y no tienen acceso a internet utilizan a terceros para hacer llegar a la web su declaración de renuncia. En estos casos las renuncias necesitan más tiempo para llegar a destino. Algunos pegan notas de renuncia detalladas en paredes de lugares públicos, o incluso garabatean su renuncia en billetes.

Crímenes contra la humanidad

Ora Feidman, en representación de los practicantes del movimiento espiritual Falun Gong, declaró: “El régimen dictatorial del PCCh emplea el terror dentro de China, de manera que incluso aquellos que quieren poner fin a los crímenes, o tan sólo mencionarlos, acaban siendo perseguidos – como los activistas de derechos humanos Gao Zhisheng y Hu Jia, quienes fueron arrestados por el régimen por apoyar los derechos humanos, cuyo paradero actual se desconoce.

Feidman pidió a las autoridades chinas que abran los campos de trabajo forzado y los campos ocultos relacionados con la sustracción ilegal de órganos a practicantes de Falun Gong vivos. “Hacemos un pedido a todos los cargos del gobierno chino: permitan que el pueblo chino viva respetuosamente, sin tener que renunciar a su conciencia”.

Feidman también habló sobre los crímenes contra grandes cantidades de practicantes: “Sus órganos son sustraídos mientras siguen vivos, y luego son vendidos para obtener beneficios en el mercado del trasplante desarrollado por el PCCh. Después de la sustracción de órganos, los cuerpos de los practicantes son incinerados – exactamente igual que en Auschwitz. Incluso son incinerados mientras siguen con vida, para ocultar las pruebas”.

¿Olimpiadas y crímenes contra la humanidad?

Yaniv Nitzan, representante del Relevo de la Antorcha de los Derechos Humanos también participó en la conferencia. La antorcha pasará por 150 ciudades de 37 países llevando un claro mensaje: ‘Las Olimpiadas y los crímenes contra la humanidad no pueden coexistir en China’. Nitzan indicó que la Antorcha llegará a Israel en febrero, y las asociaciones estudiantiles y movimientos juveniles ya han expresado su extenso apoyo”.

Responsabilidad civil

Tamuz Itai, Director de La Gran Época en Israel, habló sobre por qué el periódico da la bienvenida al fenómeno de las renuncias. “La prensa es un organismo de control de la democracia y la ley”, indicó Itai, “La Gran Época es un periódico global, y por tanto tiene una responsabilidad global”.

“El Washington Post, por ejemplo, reveló el escándalo del Watergate. Al principio la gente atacó al periódico, pero el régimen de Nixon cayó como resultado de que se revelara el escándalo, y el periódico obtuvo el prestigio del que continúa disfrutando hoy en día”.

“Sucede lo mismo con nuestro diario. Este revela, por primera vez en la historia, la cara real del PCCh, la brutalidad, la arbitrariedad, el asesinato y la maldad. Para nosotros es nuestra responsabilidad civil hacerlo. Un año antes de la publicación de los Nueve Comentarios, nuestro diario también reveló al mundo por primera vez la estrategia del régimen chino para ocultar la epidemia de SARS en China.

Itai continuó, “En marzo de 2006, nuestro diario fue el primero en revelar que el PCCh está llevando a cabo operaciones de sustracción de órganos a practicantes de Falun Gong”.

“Desde el momento en que el periódico hizo su informe y reveló la naturaleza del PCCh, la responsabilidad pasó a los hombros de los ciudadanos chinos, y ahora ellos están empezando a cargar con su responsabilidad”.

“De la misma manera que el pueblo de Europa del Este desmanteló al bloque comunista a finales de los años 80, ahora lo están haciendo los chinos. Si algo puede aprenderse de la historia y de cómo terminó en Europa del Este, creo que puede aprenderse aquí. Entonces nadie se sorprenderá cuando el régimen comunista chino caiga muy pronto”.

[1] Nueve Comentarios sobre el Partido Comunista ganó el premio Asian American Journalists Association (AAJA) y ha sido traducido como libro a 31 idiomas.