En una entrevista con La Gran Época, Wu Baozhang, prestigioso comunicador social y antiguo director del departamento de China de Radio Francia Internacional (RFI), destacó la implicancia y significación de la carta publicada por el funcionario chino Wang Zhaojun -dirigida a Hu Jintao y Wen Jiabao- por apuntar a cuestiones fundamentales que fueron evitadas por todos y cada uno de los documentos del 17º Congreso del Partido Comunista Chino. Wu Baozhang entiende que esta carta podría ser el referente que conducirá al fin de la persecución de Falun Gong y a la democratización de China.
A continuación seleccionamos los principales puntos de la entrevista.
Un programa excelente
“El momento escogido por Wang Zhaojun para publicar su carta abierta fue excelente. En la celebración del 17º Congreso del PCCh, el líder chino Hu Jintao hizo mención en más de una ocasión a la democracia y las cuestiones que conciernen toda la población. Pero queda una cuestión: ¿por qué no hay democracia en China si desde hace sesenta años el régimen comunista chino tiene allí el poder? Hu Jintao no lo aborda, sólo responde a los problemas que conciernen a la economía, la sociedad, las finanzas y la defensa del medio ambiente en China. En cambio, todos los problemas evitados durante el 17º Congreso Nacional fueron apuntados en la carta abierta de Wang Zhaojun. Por consiguiente, pienso que el programa de esta carta es excelente, en tanto ofrece a la población china la oportunidad de conocer los hechos. Es la razón por la cual es tan significativa.
Pienso que lo primero que deberíamos hacer es difundir ampliamente su mensaje entre el gran público, tal como se hizo con los Nueve Comentarios sobre el Partido Comunista. Es para que el pueblo chino sepa, que nada más que al término el 17º Congreso, un miembro del Comité Permanente de la Conferencia Consultiva, volvió a discutir las conclusiones del Congreso Nacional con argumentos de peso. Esto jamás había ocurrido en la historia del régimen comunista chino, y verdaderamente es algo bueno”.
Levantar el tabú sobre Falun Gong en China
“Lo más significativo de esta carta es que levanta el tabú sobre Falun Gong en China. Al final, la cuestión de Falun Gong fue controvertida de nuevo oficialmente. Es algo muy importante porque Wang no sólo mencionó que la represión de Falun Gong es errónea, sino que también apeló al fin inmediato de la persecución hacia Falun Gong. Además, declaró que la represión hacia Falun Gong envuelve a toda la población china en una represión”.
“Un día de 1999, el régimen comunista chino resolvió eliminar Falun Gong en dieciocho meses, pero no tuvo éxito. Al contrario, Falun Gong se volvió cada vez más popular. Algunos dijeron que Falun Gong estaba implicado en política, pero posiblemente deberíamos pensar que es considerado así por algunos que hacen política. Según mi comprensión, no tienen ninguna intención política y lo que piden simplemente es justicia, derechos y libertad de practicar libremente los ejercicios de Falun Gong”.
“Esta carta abierta está dirigida a Hu Jintao y Wen Jiaobao, que podrían tener la intención de resolver el problema. Deberíamos permitir a la gente comprender que el supuesto problema de Falun Gong no es nada más que un crimen incuestionable cometido por el régimen chino bajo la cubierta de desvergonzadas mentiras que ellos mismos inventaron. La fundación de esta opinión pública sería, pienso, de una gran ayuda para algunos de los dirigentes más altos del gobierno chino que esperan resolver este problema. Entiendo que ellos no están implicados directamente en las atrocidades de la persecución de Falun Gong. Al día de hoy, fueron circunspectos en sus declaraciones y jamás revelaron su posición sobre la cuestión de Falun Gong. Esto autoriza a la gente a pensar que posiblemente tienen la intención de resolver este tema. Si tomamos ventaja de esta carta abierta para levantar el tabú de Falun Gong y ayudar al gran público que tiene una comprensión correcta de Falun Gong, las opiniones públicas podrían servir de arranque para que Hu y Wen traten el asunto de Falun Gong. Esto podría crear un clima más favorable para que puedan resolverlo”.
El silencio de Hu Jintao y Wen Jiabao
“No puedo abstenerme de preguntar si hubo un acuerdo político entre Hu Jintao, Wen Jiabao y el ex presidente Jiang Zemin. Pienso que la condición previa para que Jiang autorizara a Hu a ser el líder, podría ser que Hu jamás tocaría la cuestión de Falun Gong, ni restablecería la reputación de Falun Gong. A pesar de que hechos de este orden pudieran haber ocurrido, si Hu y Wen quisieran resolver este problema, no sería demasiado difícil derribar este acuerdo. Pienso que en las circunstancias actuales, todo está listo y qué la única cosa que necesitan es dar el paso”.
“Deberíamos permitir saber al público que en consecuencia de las represiones hacia los terratenientes, los capitalistas, los derechistas y activistas de la democracia que participan en el movimiento del Muro de Xidan para la Democracia1, para los supuestos gángsteres y matones locales, la represión hacia Falun Gong no es nada más que una persecución política. Es un crimen flagrante cometido por el régimen chino con mentiras fabricadas por toda la pandilla del gobierno. En cuanto a la sustracción de órganos sobre practicantes vivos de Falun Gong , si el gran público estuviera al tanto de los hechos que conciernen a estas atrocidades, creo que esta persecución sería imposible de sostener”.
Una persecución consagrada al jaque
“En este último medio siglo de la historia de China, no son sólo Mao Zedong y Deng Xiaoping, sino también Jiang Zemin se han estado confrontando con las fuerzas de la oposición. Pero la situación en nuestros días es diferente. Hoy, las fuerzas de la oposición pueden volverse todavía más fuertes cuando son reprimidas. Tomemos a los practicantes de Falun Gong como ejemplo. Así como todos nosotros sabemos, para clarificar los hechos, establecieron sus propios medios de comunicación independientes, que fueron muy eficaces para propagar ampliamente la verdad acerca de Falun Gong en el mundo entero”.
“Durante la época de Mao, las fuerzas de la oposición no fueron capaces de hacerlo, porque las condiciones históricas no eran maduras. Después de tantos años, las fuerzas de la oposición de los tiempos de Mao, Deng y Jiang se consolidaron y alcanzaron un consenso para que la autocracia del PCCh acabase lo más rápido posible, que es la única esperanza para Chin; por consiguiente, la gente perspicaz en el seno del Partido Comunista Chino, debería haber anotado que no hay otra elección que proceder a reformas políticas. Podría ser doloroso el hacerlo a través de reformas constitucionales y democráticas, no obstante, las experiencias históricas han demostrado plenamente que es algo de lo que no se puede escapar. Más vale tomar la iniciativa de iniciar estas reformas que seguir la corriente de la historia”.
“Según mi conocimiento de la historia del Partido, es muy simple poner fin a la persecución de Falun Gong, es decir, implicaría convocar una sesión plenaria del Comité Central del PCCh y sacar un informe sobre la cuestión de Falun Gong. Anunciar públicamente cómo se debe tratar la cuestión de Falun Gong, que debería ser demandada ante la justicia y luego depuesta, para después presentar una moción ante la sesión plenaria. Resolver estos problemas no es realmente difícil”.
“El régimen chino tiene mucha experiencia para hacer este tipo de arreglos. La clave es su voluntad política. Si verdaderamente lo quieren, lo harán; si el régimen no quiere hacerlo, entonces la cuestión puede ser objeto de vacilaciones. Si tal es el caso, podríamos poner fin al mortero histórico que acompaña tiranías como las de Mao Zedong, Deng Xiaoping y Jiang Zemin”.
Nota: El Muro de la Democracia era una pared larga de ladrillos en la calle Chang' del barrio Xidan de Beijing, que marcaba el punto de convergencia de la disidencia democrática. Desde diciembre de 1978, en línea con la política del Partido Comunista Chino de “buscar la verdad de los hechos”, activistas del movimiento para la democracia tales como Xu Wenli consignaban informaciones e ideas, a menudo en forma de abundantes folletos y anuncios, durante un período conocido bajo el nombre de “Primavera de Beijing”.










