Artistas occidentales, funcionarios, y amantes del teatro elogiaron el espectáculo cultural chino que comenzó a representarse en Nueva York hace dos semanas, a pesar de los esfuerzos de los delegados chinos en el extranjero, que han estado trabajando duro en la sombra para arruinar esta producción.
Dos funcionarios estadounidenses han confirmado a La Gran Época que recibieron cartas de consulados chinos en Estados Unidos, advirtiéndoles que no asistieran o mostraran su apoyo a estos espectáculos culturales.
Holiday Wonders se estrenó en Manhattan y Baltimore hace dos semanas como parte de una gira de espectáculos chinos que visitará 60 ciudades esta temporada. La primera de las seis paradas en Canadá será Ottawa, a partir del 12 de enero.
Los espectáculos están producidos por NTDTV, una cadena de televisión independiente de habla china que informa frecuentemente sobre noticias censuradas por las autoridades comunistas de Beijing.
Estos espectáculos muestran los valores tradicionales chinos, que han sido eliminados en China después de décadas de régimen comunista, y que entusiasman al público.
“Es bueno conocer el lado positivo de la cultura china”, declaraba Ted Kavanau, productor veterano fundador de CNN y presidente fundador de Headline News, que descubrió recientemente el espectáculo Holiday Wonders.
“Conozco la música occidental y el ballet occidental, pero algunas de las cosas que ves en la danza china no las ves en la occidental. No tenía ni idea de la complejidad del estilo chino y de la habilidad que requiere; debe tomar años de entrenamiento… Es realmente un logro extraordinario”.
Kavanau describió el espectáculo como “altamente profesional en cada sentido” y “excelente”.
Israel Chorberg, ex concertista (primer violín de la orquesta que ejecuta los solos) con el American Ballet asistió al Holiday Wonders a principios de la semana pasada.
“Este espectáculo es original”, declaró Chorberg, “Incluso el vestuario; nunca había visto ese tipo de vestuario en un escenario”.
Su esposa, Tamara, pianista de concierto, señalaba, “Me encanta la forma en que bailan como si flotaran, y la coordinación con la música es perfecta”.
Presentados tanto en inglés como en chino, Holiday Wonders y el Spectacular de Año Nuevo Chino están llenos de referencias a la rica historia de China, de 5.000 años de antigüedad.
También hay referencias a la China contemporánea. Una representación retrata la persecución contra los practicantes de Falun Gong por parte de la policía china, un abuso de derechos humanos grave y común en la China actual.
Este número en concreto ha enfurecido especialmente a los funcionarios comunistas chinos.
Los Consulados chinos interfieren
El pasado 11 de diciembre, el Alcalde de Fort Lauderdale, Jim Naugle, recibió una carta firmada por Qiao Hong, cónsul general chino en Houston, advirtiéndole que Falun Gong era “ilegal” en China, y que asistir al espectáculo o mandar saludos al mismo tendría “efectos nocivos sobre su propia reputación”.
Este tipo de presión es inapropiada, según David Kilgour, ex Secretario de Estado canadiense para la región asiática y uno de los miembros más veteranos del parlamento de Canadá.
“Ningún funcionario electo u otra persona debe prestar atención a esta presión por parte de los funcionarios chinos”, afirma Kilgour.
Naugle parece estar de acuerdo. Advertido de no asistir o apoyar a los espectáculos, Naugle ha prometido hacer ambas cosas, y decidió declarar el día 27 de diciembre como “Día de Holiday Wonders” en Fort Lauderdale.
Otros han respondido de manera similar
Hace dos semanas, Michael Benjamin, miembro de la Asamblea Legislativa de Nueva York, recibió una carta del Consulado General chino en Nueva York, pidiéndole que “no apoye de ninguna manera a Holiday Wonders y al Spectacular de Año Nuevo Chino”.
El señor Benjamin insistió en que la carta no le influenciaría.
“El PCCh [Partido Comunista Chino] insiste en tratar de hacer ver al mundo que sólo hay una China. Quieren ahogar las voces alternativas. Temen que el mundo sepa la verdad sobre la tiranía de su régimen”, declaraba días atrás.
El señor Kilgour, que asistió al Spectacular de Año Nuevo Chino en Toronto el año pasado, dice que los funcionarios occidentales que reciben presión deben decir a los representantes chinos que eso está fuera de lugar.
“Deberían decirles que en las sociedades abiertas tales tácticas son vistas por la mayoría de la gente como un abuso de privilegio diplomático”, indica Kilgour. Además, este señaló que los espectáculos de NTDTV tienen un gran mérito artístico.
La embajada china presiona al teatro
A principios de diciembre, la embajada china en Washington llamó a la dirección del Ovens Auditórium en Charlotte, Carolina del Norte, instándoles a cancelar las dos representaciones programadas de Holiday Wonders, pero la dirección se negó.
Yvonne Johnson, alcaldesa de Greensboro, Carolina del Norte, asistió al espectáculo cuando éste llegó a su ciudad, y destacó que era “con toda seguridad el mejor espectáculo que había visto”.
Carrie Hung, portavoz de NTDTV, cree que el régimen chino se opone a los espectáculos de esta cadena de televisión porque se trata de un medio de comunicación de habla china independiente, y “el régimen chino quiere silenciar todas las voces independientes”.
Ella también ve otra razón tras las acciones del régimen.
“Holiday Wonders es chino”, afirma Huang. “Se trata de cultura tradicional china. Pero el Partido Comunista Chino siempre se ha opuesto completamente a la cultura tradicional china”.
Según NTDTV, las autoridades chinas han intentado interrumpir cada año sus espectáculos, mandando cartas a políticos, artistas, y teatros, instándoles a no participar en estos espectáculos o a no mostrar su apoyo.
A principios de 2007, La Gran Época informó que había conseguido un documento procedente de la Administración Estatal China de Radio, Cine y Televisión, clasificado como “altamente confidencial”, que subrayaba los esfuerzos del régimen para desbaratar los espectáculos de NTDTV.
“El líder del gobierno central ha ordenado que estos [los espectáculos de NTDTV] sean destruidos de cualquier manera posible”, decía el documento, con fecha del 16 de diciembre de 2003, época en la que NTDTV preparaba su primer espectáculo de Año Nuevo Chino.
Si eso no es posible, las órdenes eran “minimizar su impacto”, seguía el documento
David Kilgour dice que tal interferencia por parte de un régimen extranjero no tiene precedentes, exceptuando al régimen chino.
“En 27 años como miembro del parlamento canadiense, nunca me he encontrado con una interferencia similar de ningún gobierno, exceptuando al régimen de Beijing”, afirma Kilgour. “Tenemos unas 125 delegaciones extranjeras en Ottawa, todas las demás conocen los límites del comportamiento diplomático aceptable”.


