El demandante Xu Zhimin (izquierda), del condado de Chong-en, provincia de Jiangxi, ha revelado recientemente, en una entrevista con La Gran Época, información sobre una prisión ilegal en Beijing.
Según Xu, esta prisión fue especialmente creada por oficinas locales provinciales en Beijing, con el propósito de impedir que los demandantes de sus propias jurisdicciones apelen ante el gobierno central en Beijing.
Demandantes de toda China vienen a Beijing para apelar porque las autoridades locales continúan ignorando sus quejas, e incluso persiguiéndoles por defender sus derechos a través de canales legales.
Prisiones extra judiciales
Pero el destino de estos no es mejor en Beijing. Funcionarios del gobierno local contratan a matones para buscarlos por las calles de Beijing, y cuando los encuentran, los secuestran y los encierran en prisiones ilegales, que no existen dentro del sistema judicial y penal chino. Los demandantes las llaman “Prisiones Oscuras”.
Xu fue retenido y torturado en una de estas prisiones oscuras, situada en el distrito de Fangshan, Beijing. Este relató a La Gran Época que durante el 17º Congreso Nacional del Partido Comunista Chino (PCCh), a finales de octubre, las autoridades locales encarcelaron a unos 200 demandantes en esta prisión en concreto. Uno de los presos era una mujer llamada Zhao Li, que estaba embarazada de varios meses.
Demandando una investigación sobre la muerte de su hijo en la escuela
Xu tenía su propio negocio, que según él iba bastante bien. Comenzó su viaje para apelar por la muerte repentina de su hijo de 15 años en la escuela. La policía local se negó a registrar el caso para ser investigado, el gobierno local también interfirió con su demanda y acabó persiguiéndole por su persistencia. Para exigir justicia, Xu viajó entonces a Beijing el 9 de junio de 2006.
Golpeado en la Oficina Nacional de Apelaciones, y luego secuestrado
Xu relataba, “El 28 de septiembre de este año fui golpeado por funcionarios del gobierno en la Oficina Nacional de Cartas y Visitas en Beijing – el órgano de apelación del gobierno. Otros demandantes me ayudaron a salir de aquel lugar y me oculté en la zona alrededor de la Estación Sur de Ferrocarril en Beijing. El 6 de octubre fui secuestrado por matones contratados por el jefe local de mi condado, Lo Jie, y fui enviado a la prisión oscura del distrito de Fangshan, Beijing. Estuve allí encerrado hasta que escapé el pasado 29 de octubre”
En la prisión, Xu fue golpeado por un grupo de carceleros que rondaban los 20 años de edad. Tenía la cabeza gravemente hinchada por la paliza y le negaron su petición de ver a un doctor. Cuando salió de la prisión oscura, un doctor le diagnosticó que había perdido la audición en su oído izquierdo.
Xu señalaba que el periodo entre el 15 y el 22 de octubre, en que se celebró el 17º Congreso Nacional, fue el de mayor número de encarcelamientos de demandantes. Todos eran golpeados cruelmente en la prisión, algunos se quedaban tumbados en la cama sin poder comer por cuatro días, otros quedaron lisiados como resultado.
Según Xu, esta prisión en concreto estaba situada en un edificio de reciente construcción, localizado en la localidad de Zhangyang, distrito de Fangshan, Beijing. El edificio no tiene dirección; encarcela a demandantes de la ciudad de Chongqing, y de provincias como Sichuan, Henan, Hunan, Zhejiang, Chengdu. Las tres provincias del noreste de China también enviaban a demandantes allí.
La prisión es dirigida por mafiosos
Todos los guardas de prisión son mafiosos que golpean brutalmente a los demandantes, algunos de los cuales tenían brazos y piernas rotas. A estos solo se les permite estar fuera de sus celdas cinco minutos al día, incluso tenían que pedir permiso para ir al lavabo, y los guardas solo se lo concedían si estaban de buen humor. Todos tenían que sentarse sobre el suelo helado, la mayoría con ropas muy livianas.
Xu reveló que había oído que las autoridades locales pagaban a cada guardia de prisión 200 yuanes (unos 26 US$) al día, un salario bastante alto en China.
Condiciones y trato abominables
La queja de Xu no es un caso aislado. El 6 de diciembre, Zhang Yanju, uno de cinco representantes de demandantes, también reveló sus experiencias siendo torturado en la misma prisión oscura.
Durante el 17º Congreso Nacional del PCCh, muchas demandantes también fueron encarceladas en la prisión oscura de Fangshan. Según algunos demandantes, varias mujeres fueron violadas por los guardas de prisión, y algunas quedaron lisiadas por las torturas después de ser violadas. Por varias razones, estas no se atrevieron a revelarlo y a hacer acusaciones.
Un voluntario de derechos humanos en Beijing afirmaba que, según varios informes de demandantes, hay muchas “Prisiones Oscuras” en Beijing, y los demandantes detenidos en estas son tratados aun peor que aquellos encarcelados legalmente.









