70.000 agricultores del Área de la Reserva de Sanmenxia, a lo largo del Río Amarillo en la provincia de Shaanxi, decidieron unánimemente hacer una declaración a nivel nacional, proclamando su propiedad sobre las tierras que les han sido robadas.
Los agricultores publicaron un aviso en internet el pasado 12 de diciembre, reclamando la propiedad de 150.000 mu, unos 100.000 Km2 (1 mu es unos 666,5 m2) de tierra expropiada.
El aviso decía lo siguiente:
“Este aviso representa la voz de 70.000 granjeros desesperados de 76 aldeas repartidas por el condado de Dali, la ciudad de Huayin, y el condado de Tongguan en Shaanxi”.
“En la década de los 50, cuando la Reserva de Sanmenxia estaba siendo construida, fuimos despojados de nuestras casas, y las autoridades locales expropiaron 800.000 mu (unos 533.233 Km2). Gracias a 30 años de sangrienta resistencia por parte de cientos de miles de desahuciados, el Consejo de Estado devolvió 300.000 mu (unos 200.000 Km2) de tierra en la década de los 80, para ayudarnos a asentarnos”.
“Pero de hecho sólo recibimos 150.000 mu (unos 100.000 Km2) de tierra; los otros 150.000 mu, que habían sido oficialmente asignados por el Consejo de Estado como tierra de cultivo para los desahuciados fueron expropiados por funcionarios de distintos rangos en la ciudad de Weinan, la ciudad de Huayin, el condado de Dali y el condado de Tongguan, para obtener beneficios personales. El alquiler anual de esta tierra robada podría proporcionarles de 40 a 60 millones de yuanes (de 5,43 a 8,15 millones de US$) de ingresos.
Según Zhang Sanmin, representante de los despojados en Huayin, 10.627 agricultores damnificados firmaron el aviso. Mientras tanto, Chen Sizhong y Chi Xinji, representantes de la misma ciudad, fueron detenidos a principios de diciembre bajo los cargos de distribuir folletos y ejercer influencia sobre la opinión pública.
El Sr. Chen declaró en nombre de los damnificados, que los funcionarios locales expropiaron la tierra de los agricultores bajo distintos nombres, y la dividieron públicamente. Por otro lado, la tierra cultivable per capita de los desahuciados era menos de dos mu, y para ganarse la vida éstos se veían obligados a pagar a los funcionarios un alquiler elevado por la tierra que originalmente era suya.
Xu Lianzhong declaró, en nombre del condado de Dali, que la tierra repartida entre los agricultores era suelo salino-alcalino, de pobre cultivo, mientras que la tierra fértil era ocupada por los funcionarios locales. La tasa de alquiler de la tierra para 1 mu de tierra cultivable es de más de 600 yuanes (81,5 US$), y los agricultores ahora tienen dificultades para llegar a fin de mes. Algunos no pueden permitirse mandar a sus hijos a la escuela, y los enfermos y ancianos no tienen dinero para medicamentos. Los agricultores han estado demandando en vano la pérdida de su tierra durante décadas.
Cada año, representantes de los damnificados viajan a Beijing para protestar ante las autoridades, pero son interceptados en cuanto llegan, y son enviados de vuelta a casa. Casi 50 agricultores y representantes se encuentran detenidos actualmente por pedir su tierra robada; dos representantes fueron condenados a un año de prisión, y otros tres fueron tan maltratados durante su encarcelamiento – habiéndoseles privado de comida y agua – que cayeron enfermos y murieron después de su liberación.
En el aviso, los agricultores declaraban su propiedad sobre 150.000 mu de tierra que actualmente tienen contratada.
La tierra debe pertenecer a los agricultores y debe ser utilizada por estos durante generaciones. También exigían sus derechos sobre los otros 150.000 mu de tierra que han sido expropiados por los funcionarios locales. Los agricultores se organizarán para repartirse la tierra en partes iguales según el área de cultivo per capita, para así terminar con las expropiaciones de tierra injustificadas.
En la última década, los funcionarios han malversado la apropiación de más de 1.000 millones de yuanes (136 millones de US$) dirigidos al asentamiento de desahuciados. Los agricultores investigarán con toda seguridad estos comportamientos criminales, según decía el aviso.
Liu Caomin señalaba que la tierra había sido legada por sus ancestros y era considerada la vida de los agricultores; sin tierra, no podrían sobrevivir. Las autoridades dieron pequeñas compensaciones, mientras los funcionarios locales dividían la tierra o la vendían a cambio de beneficios personales. Las autoridades locales malversaron el presupuesto para asentamiento de los despojados con el fin de construir lujosos edificios de oficinas y residencias para funcionarios; la tierra fue el origen del comportamiento corrupto de los funcionarios, según Liu.
Los desahuciados afirman que se inspiraron en una acción similar tomada por los agricultores de la ciudad de Fujin, provincia de Heilongjiang, que reclamaron la tierra que les había sido expropiada.
Unos 40.000 agricultores sin tierra de Fujin declararon su propiedad sobre 1,5 millones de mu (1 millón de Km2 aproximadamente) de tierra expropiada por las autoridades locales. Los agricultores de Shaanxi también iniciarán acciones legales para recuperar su tierra robada.









