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La prisión de Jilin usa “camas mortales” para torturar a practicantes de Falun Gong

La crueldad extrema a la que son sometidos es algo que va mas allá de lo humano


Por Shen Zhou- La Gran Época
28.12.2007 10:15


Dramatización del método de tortura “cama mortal” usado en China contra los practicantes de Falun Gong. (Clearwisdom.net)

Las camas mortales, un método de tortura originado en la prisión Jilin, es usado frecuentemente para torturar a practicantes de Falun Gong encarcelados en esta prisión y en la Cárcel de Mujeres de la Provincia Jilin, conocida también como Cárcel de Mujeres Heizuizi, en la ciudad de Chanhchung. Similar al cruel y antiguo castigo de  estirar y desgarrar los cuatro miembros; muchos practicantes de Falun Gong han sido torturados hasta la muerte de esta manera.

Según un informe de Clearwisdom.net del 11 de diciembre, 2007, la cama mortal consiste en juntar dos camas de una plaza y esposar o atar las manos y pies del practicante a las cuatro esquinas de las dos camas. Después que el practicante ha sido atado, las camas se mueven en direcciones opuestas y ponen ladrillos entre las dos camas. Cada ladrillo agregado, suma severos dolores y heridas.

Una vez que está atado a la cama, la víctima es incapaz de mover sus manos y piernas. Las camas pueden ser trasladadas en variadas direcciones para causar más dolor y heridas en todo el cuerpo. La circulación de la sangre de los tobillos y muñecas se bloquea al desgarrarse los músculos y quebrarse los huesos. Algunos practicantes fueron torturados hasta el punto de la demencia, mientras otros quedaron discapacitados.

Camas mortales para torturar a practicantes mujeres de Falun Gong en la prisión Jilin

En octubre de 2003, la prisión Jilin estableció más de 10 pequeñas piezas oscuras para reclusión solitaria, a las cuales se refieren como centros de “terapia” psicológica, para los foráneos. Cada pieza está equipada con camas usadas como aparatos de torturas. Después que el practicante está atado en la posición, otros lo torturan con diferentes métodos, que incluyen, y no están limitados a, punzar con agujas, quemar con agua caliente, privación del sueño, patear, golpear, y pararse sobre el practicante.

Para exacerbar el dolor, entre la espalda del practicante y la cama, se insertan a la fuerza edredones, botellas de agua, tablones de madera, o otros objetos, para que el cuerpo se mantenga suspendido. Los brazos y piernas son estirados aun más, lo que conduce al desgarro de muñecas y tobillos. Con la espalda arqueada y la cabeza doblada hacia atrás, respirar es extremadamente difícil y la víctima se pone pálida debido a la carencia de oxígeno.

Los practicantes de Falun Gong han sido atados a las camas por los policías, entre diez días y dos meses. Sus cuerpos se encontraban devastados y consumidos. Sus músculos atrofiados y sus extremidades sin fuerza. Ellos necesitan el apoyo de una pared para poder caminar. El frío invierno intensifica las heridas de sus manos y pies.

Muchos practicantes masculinos han quedado discapacitados, y al menos 10 mujeres practicantes de Falun Gong fueron torturadas hasta la muerte en la prisión Jilin, incluyendo Liu Chengjun, Zhang Jianhua, Cui Weidong, Wei Xiushan, He Yuanhui, Hao Yingqiang, Lei Ming, Sun Changde, Wang Qibo y Cao Hongyan.

Camas mortales en la Cárcel de Mujeres de la Provincia Jilin

Las practicantes mujeres en la Cárcel de Mujeres de la Provincia Jilin no son excluidas de esta misma tortura. Cuando sus extremidades son aseguradas a las cuatro esquinas de las camas, les sacan el tablero de la cama y sólo dejan un poste de media pulgada de diámetro para que apoyen la espalda. El resto del cuerpo queda colgando en el aire, después ponen objetos pesados sobre las piernas de la practicante. Las practicantes son atadas de esta manera y tienen prohibido usar el baño hasta que “sean transformadas”

La persona torturada queda sintiéndose ni viva ni muerta. Todas las practicantes de Falun Gong que han rehusado negar a sus creencias han sido torturadas al menos una vez con el método de la cama mortal. Algunas no pueden ni siquiera contar cuántas veces han sido expuestas a la cama mortal.

La señora Song Yanqun de la ciudad Shulan, provincia Jilin, es una profesora de inglés en la escuela japonesa Dade en Haerbing. Ella fue sentenciada a 12 años en prisión por rehusarse a abandonar la práctica de Falun Gong. En mayo 2005, después de ser torturada en la cama mortal por los guardias de la Cárcel de Mujeres de la Provincia Jilin, su pierna izquierda quedó fría y dormida. Todo su brazo derecho tiembla constantemente de dolor, y ya no puede escribir.

Por lo menos siete mujeres practicantes de Falun Gong han sido torturadas hasta la muerte en la Cárcel de Mujeres de Jilin. Ellas son Yu Lixin, Deng Shiying, Wang Qiuyong, Yang Guiqing, Yang Guijun, Han Chunyuan, y Jiang Chunxian. Aquellas torturadas hasta un colapso nervioso incluyen a Yang Mingfang, Ban Huijuan, Wang Guohua, He Shurong, y varias otras. El número actual de muertes y gravedad por torturas se estima ser peor ya que el flujo de información está severamente bloqueado por la prisión.

Aún hay más de cien practicantes mujeres de Falun Gong detenidas en la Cárcel de Mujeres de la Provincia Jilin. Las practicantes que se rehúsan a ser “transformadas” son perseguidas separadamente por los guardias de la prisión. Ellas son vigiladas y privadas del sueño por otros prisioneros y torturadas en las camas mortales.