Nuestro informe revisado, Cosecha Sangrienta, (que preparamos como voluntarios) llega a la conclusión sobre la base de pruebas comprobables y disponibles en nuestro sitio web , que el Partido Comunista en China y sus organismos han, durante seis años, asesinado a un gran pero desconocido número de prisioneros de conciencia practicantes de Falun Gong y vendido sus órganos vitales a precios altos, a veces a “turistas de órganos” del exterior.
El Partido Comunista Chino es un infractor de derechos humanos sistemático y exhaustivamente documentado; el partido ha reducido la financiación al sistema de salud considerablemente desde 1980; los trasplantes de órganos son una fuente muy importante de nuevas reservas. El partido ha dado la luz verde para recaudar dinero en privado a los ejércitos. Los ejércitos están en exceso involucrados en los trasplantes de órganos.
La corrupción en toda China es un problema muy importante; el más reciente ranking de Transparencia Internacional (2007) pone a China detrás de otros 71 países en su índice de percepción de corrupción. Hay grandes sumas de dinero hechas de los trasplantes a falta de controles eficaces sobre la corrupción.
No hay ningún cuerpo disciplinario autónomo para la ética de trasplantes en China. Entre 1999 y 2005, por ejemplo, el Ministro de Salud de China (Zhang Wenkang) era presidente de la Asociación Médica China. No ha habido independencia para la AMC por parte del partido desde que Mao Zedong obtuvo el poder en 1949.
El partido ha sustraído los órganos de criminales sentenciados a muerte sin su consentimiento durante mucho tiempo. Falun Gong constituye una población de prisioneros adicional que las autoridades deshumanizan aún más que a los presos ejecutados sentenciados a muerte por ofensas criminales.
No hay un sistema ordenado de donación de órganos en China. Hay una fuerte aversión cultural a la donación de órganos, que explica por qué hay tal escasez de órganos para trasplante entre la población nacional más grande sobre la Tierra.
Los sitios de internet de los hospitales publican información auto incriminatoria, descubriendo la cuestión de que en días o semanas se obtiene cualquier tipo de órgano a cambio de grandes pagos, desde u$s 30.000 para córneas a u$s 180.000 para combinaciones de hígado y riñón. En otros países, las esperas son de meses o muchos años.
Receptores de órganos a quienes entrevistamos nos hablaron sobre la reserva con la que la operación de trasplante es emprendida y la fuerte participación del ejército. La práctica de vender órganos en China era legal hasta el 1 de julio de 2006. La nueva ley que prohíbe el vender órganos parece estar sin aplicar. Para la información completa sobre la industria órganos del régimen chino, por favor vea: Organ Harvesting in China's Labor Camps .
El Partido Comunista Chino ve a los practicantes de Falun Gong como una amenaza ideológica para su existencia. Objetivamente, Falun Gong es un conjunto de ejercicios con un componente espiritual. La persecución a los practicantes de Falun Gong desde mediados de 1999 es una decisión política decretada por el partido. Los practicantes de Falun Gong son víctimas de tortura sistemática y maltrato en campos de trabajos forzados.
Los practicantes de Falun Gong han sido arrestados en números enormes. Son detenidos a menudo sin juicio o cargo hasta que renuncien a sus creencias. Hay miles de nombres, identificados como practicantes de Falun Gong que murieron como consecuencia de torturas.
Muchos practicantes, en los intentos de proteger a sus familias y comunidades, no se identifican luego de ser arrestados. Estas personas no identificadas son una población particularmente vulnerable.
A los practicantes de Falun Gong en custodia se les realiza con regularidad estudios de sangre y los revisan físicamente. Porque también son torturados sistemáticamente, esto no puede ser motivado por preocupaciones sobre su salud. Fuentes tradicionales de trasplantes, presos ejecutados, donantes y personas clínicamente muertas, no pueden ni cercanamente explicar el número total de trasplantes de China.
La única otra fuente identificada que puede explicar que los números de trasplantes se disparen son los practicantes de Falun Gong. En pocos casos, entre la muerte y la cremación, miembros de la familia de practicantes de Falun Gong podían ver los cadáveres mutilados de sus seres queridos. Los órganos habían sido sustraídos.
Tuvimos llamadores que telefoneaban a hospitales de toda China diciendo que eran miembros de la familia de personas que necesitaban los trasplantes de órganos. En varias ubicaciones, aquellos que fueron llamados aseguraron que los practicantes de Falun Gong (según se dice sano debido a sus ejercicios) eran el origen de los órganos. Tenemos grabaciones y facturas telefónicas para estas llamadas.
Entrevistamos a la ex esposa de un cirujano que dijo que su marido retiró las córneas de aproximadamente 2.000 presos de Falun Gong anestesiados personalmente en el hospital de Sujiatun en la ciudad de Shenyang, por un período de dos años antes de octubre de 2003. Su testimonio nos fue creíble.
Ha habido dos investigaciones independientes a la nuestra que han confirmado la misma pregunta que hemos mencionado, que es, si hay sustracción de órganos a practicantes de Falun Gong en China. Una fue hecha por el Dr. Kirk Allison de la Universidad de Minnesota, otra por el vice presidente del Parlamento Europeo, Edward McMillan-Scott. Ambos llegaron a nuestra misma conclusión.
Es fácil tomar cada elemento aisladamente, y decir que este elemento o el otro no demuestran la denuncia. Es su combinación lo que nos llevó a la conclusión escalofriante a la que llegamos. Nuestro informe tiene 25 recomendaciones como precauciones que deben ser realizadas para detener la sustracción de órganos a practicantes de Falun Gong.
Considerando las pruebas y desestimaciones disponibles: La sustracción de órganos a practicantes de Falun Gong en China esta ocurriendo. Y debe detenerse.
David Matas es un abogado de inmigración, refugiados y derechos humanos internacionales de Winnipeg, Canadá. Está activamente involucrado en la promoción del respeto a los derechos humanos como autor, exponente y participante de varias organizaciones de derechos humanos no gubernamentales. David Kilgour es ex miembro del Parlamento canadiense y ex Secretario de Estado del gobierno de Canadá para la región de Asia Pacífico. Antes de que se hiciera un experto en estrategia parlamentaria, era fiscal de la Corona.









