La Asociación de Ayuda a China (AAC), una organización con sede en Texas, declaró que documentos oficiales de las autoridades chinas demuestran que el Partido Comunista Chino (PCCh) está llevando a cabo en secreto una “administración especial” contra los cristianos, apuntando a las iglesias como objetivo prioritario.
Según informó a Reuters, un funcionario de la Administración Estatal de Asuntos Religiosos de China (AEAR) niega la existencia de estos documentos y dice que las reuniones religiosas aún pueden realizarse bajo ciertas condiciones y en lugares designados.
Según la AAC, el documento fue promulgado el pasado 24 de julio por una oficina del comité del partido del distrito local en la ciudad de Jingmen, provincia de Hubei. Fue clasificado como documento confidencial y requiere a todos los niveles del gobierno para implementar la medida, y a tres de sus departamentos: el Frente Unido, la Oficina de Asuntos Étnicos y Religiosos y la Oficina de Seguridad Pública local para que establezcan un “Plan de trabajo para la Administración Especial de Actividades Cristianas”.
Aunque el documento revelado fue promulgado por autoridades locales, teniendo en cuenta su contenido, éste forma parte de una campaña a nivel nacional.
Salvaguardar la sociedad – restringir las iglesias
La AAC declara que el documento secreto muestra la intención del gobierno de establecer un sistema nacional de vigilancia y control de bajo nivel para restringir el desarrollo de iglesias.
El documento establece que las reuniones cristianas no registradas podrían ser usadas como un paso adelante para acabar con el desarrollo anormal y las actividades caóticas de los cristianos, para “luchar contra actividades de infiltración por parte de fuerzas hostiles extranjeras bajo el disfraz del cristianismo y salvaguardar la estabilidad de nuestra sociedad en el área de la religión”. Con “reuniones cristianas no registradas” se refieren a las iglesias.
A los chinos les falta entendimiento
El Dr. Doering, experto investigador del Instituto de Estudios Asiáticos en el Instituto Alemán de Estudios Globales, cree que los funcionarios chinos locales de diferentes lugares tienen diferentes actitudes hacia las reuniones religiosas, algunas veces son irracionales o tienen malentendidos, algunos incluso creen que cuanto más duro actúen contra estas, más recompensas recibirán de sus superiores.
El Dr. Doering visitó China continental no hace mucho; su observación es que muchos de sus amigos cristianos chinos tienen dificultades para hacer públicas sus creencias. Muchos chinos tienen dudas sobre los cristianos porque creen que es una cultura extranjera, y además la iglesia forma una comunidad en sí misma, no como parte de la familia, el partido o el país.
Doering añadió que la mayor parte de sus compañeros de trabajo en China son gente racional, pero tienen una actitud que es difícil de comprender cuando se habla de los cristianos o de la religión, y que podría deberse a la educación que recibieron o el posible lavado de cerebro del PCCh.
El funcionario chino de la AEAR reconoció que China tiene 20 millones de creyentes, pero expertos y organizaciones extranjeras estiman que esta cifra supera los 60 millones, y muchos de ellos no están registrados con el gobierno.









