CHINA – Sin aviso previo, las autoridades locales movilizaron a cientos de personas para demoler los hogares de los pobladores del condado de Wenshan, provincia de Yunnan. La policía golpeó a los aldeanos que se resistieron, más de diez resultaron heridos y tuvieron que ser trasladados al hospital, mientras que unos 20 fueron retenidos en un centro de detención.
La mayoría de los heridos son ancianos entre 70 y los 80 años de edad. Algunos tenían sus brazos y piernas rotas, mientras que otros sufrieron lesiones más grabes y debieron ser operados, pero solamente accedían a la cirugía si pagaban por adelantado, de no ser así no se procedía con la operación.
Según testimonios de testigos, el gobierno envió entre 400 y 500 personas para demoler a la fuerza los hogares de los aldeanos, sin una base legal, sin aviso, ni acuerdo con los aldeanos.
“Había 16 familias viviendo en la aldea que fueron obligadas a mudarse; pero seis de ellas se negaron a ceder. Como consecuencia, más de diez aldeanos fueron atacados con mangueras contra incendios y golpeados con bastones eléctricos. Todos estaban gravemente heridos y fueron enviados al hospital”, relató un vecino al reportero de La Gran Época.
Debido a que los aldeanos no accedieron a la expropiación de la tierra, se resistieron pero fueron acusados de asalto a la policía. Dieciocho personas fueron arrestadas y se encuentran retenidas en un centro de detención. Sus circunstancias específicas se desconocen.
Lo mismo de siempre
Los funcionarios del gobierno contrataron una constructora para levantar edificios comerciales sin consultar con los aldeanos. La tierra fue expropiada y los funcionarios establecieron una compensación económica no negociable. Los aldeanos no pueden permitirse comprar los edificios que el constructor levantará
Hay información sobre que el gobierno expropió 130 mu (unos 85 Km2) en 2005, y la compensación fue de 56.000 yuanes por mu (unos 6.763 dólares). En 2006, expropió 532 mu (unos 350 Km2), y la compensación fue de 62.600 yuanes por mu (unos 7.560 dólares). Debido a que la compensación era tan baja, los aldeanos estaban intentando negociar un precio más alto, pero fueron rechazados.
Por otro lado, ningún funcionario del gobierno acudió al hospital para visitar a los heridos, ni dieron explicaciones de sus acciones. La situación de los aldeanos detenidos se desconoce.
“¡Esto es lo que harían los ladrones!” reclamaba la gente.











