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El abogado de gran coraje que desafía la represión

Gao Zhisheng sigue al pie del cañón en su cruzada por disipar el mito de que lo que aprueba o autoriza el Partido Comunista Chino es siempre legal y correcto


Por Edward Chapin - La Gran Época
07.11.2007 07:29


“Una China más justa” por Gao Zhisheng.

Una China más justa es una crónica de lo que puede hacer una persona avocada a desafiar al partido más represivo del mundo. Esta biografía de Gao es un tanto extraordinaria como obligatoria. Nacido en la pobreza de la China rural e incapaz de afrontar una educación legal formal, estudió leyes escuchando las conferencias desde un mirador fuera del aula. Excepcionalmente, con poca formación académica y sin nunca haberse sentado en un aula en la facultad de derecho, aprobó -en su primer intento- el examen para obtener el título de abogado. El desafío más importante para Gao es vivir y practicar el derecho en la República Popular China, un estado totalitario donde la regla de la ley no se aplica cuando el débil y desfavorecido es ahogado por el partido fuerte o las empresas. Trabajando en un sistema corrupto donde el favoritismo es otorgado a empresas y burócratas del partido, a menudo excluyendo a la gente común y corriente, los éxitos en los casos legales tomados por Gao son grandes excepciones a lo que ocurre con regularidad en el sistema jurídico en China.

En cuanto se hizo abogado, Gao decidió recordar sus raíces. En lugar de representar los intereses selectos se enfoca en personas oprimidas, desfavorecidas y pobres que realizan demandas al estado. Pedir justicia para esa mayoría de gente con necesidades es el verdadero deber de un defensor. Gao ha experimentado el éxito en representar clientes en muchas ramas del derecho, pero el área en la que ha conseguido una real satisfacción personal es defendiendo a niños que son víctimas de lesiones serias. A través de sus esfuerzos, niños pequeños lisiados de por vida recibieron compensación para solventar su incapacidad. Los esfuerzos obstinados de Gao permitieron que sus clientes jóvenes obtuvieran ayuda financiera para tratamiento médico y para sobrevivir a las consecuencias de sus lesiones e incapacidades. Con el paso de los años, la reputación por el éxito de sus casos se extendió en toda China. Clientes potenciales viajarían por el vasto país pidiendo ser defendidos por él. En muchos casos Gao representó a personas muy sufridas sin cobrarles ningún honorario. Siente que no tiene otra elección salvo representarlos sin considerar si les pagan sus servicios. Cuando los padres traen a sus hijos desde miles de kilómetros para verlo y se entera del dolor que han sufrido, sus lágrimas se vuelven las suyas por lo que se siente obligado a ayudarlos.

Además de asistir a personas en materia legal, Gao escribe declaraciones y artículos sobre violaciones de derechos humanos y las hace pública en internet. El abuso de poder del Partido Comunista Chino, década tras década, es tan habitual que es imposible grabar todos los ejemplos de abuso. Desalentado ante la incidencia de las violaciones de derechos humanos, Gao continúa desafiando a la autoridad principal denunciando abuso tras abuso, corriendo gran riesgo personal. El partido ha respondido a sus esfuerzos deteniéndolo a él y a los miembros de su familia, amenazándolo con el arresto a punta de pistola, y poniéndolo bajo arresto domiciliario. A pesar de la resistencia del partido a sus esfuerzos, Gao sigue al pie del cañón en su cruzada por disipar el mito de que lo que el Partido Comunista Chino aprueba o autoriza es siempre legal y correcto. Los obstáculos creados por los funcionarios del régimen a su búsqueda de justicia, no disuaden su campaña de exigir la adhesión a la constitución, las leyes, y al imperio de la ley.

En los últimos años, Gao asumió el desafío más importante como abogado; involucrarse en los casos que desafían los mandatos arbitrarios del Partido Central, el más alto nivel de autoridad en China. Su representación a miembros de un grupo de cultivación popular llamado Falun Gong, se ha hecho su desafío personal y profesional más grande. Este grupo, calculado en decenas de millones de practicantes según se informa, fue prohibido por el Partido Comunista Chino en 1999. Por razones que no están completamente claras, Falun Gong ha resistido la ira de líderes del régimen en China. Sus practicantes son perseguidos despiadadamente en todo el país. Al desempeñarse como abogado de practicantes de Falun Gong, es también una meta de la persecución del régimen, solo por defender los derechos de sus clientes de practicar sus creencias. Simplemente porque cumple con su responsabilidad profesional en representar a practicantes de Falun Gong, Gao ha sido enjuiciado, encontrado culpable, y sentenciado a tres años de prisión. Desalentado por la persecución continúa representando a los practicantes del grupo en casos de derechos civiles. Su recompensa por el gran coraje en la defensa es más persecución.

Además de enfrentar un juicio, Gao y uno de sus hijos fueron secuestrados por el gobierno y detenidos contra su voluntad. Porque continúa defendiendo los casos de derechos humanos, y persiste en ofrecer consejo a víctimas desahuciadas y físicamente lastimadas, se le prohibió hablar, hacer artículos o participar en cualquier actividad legal para defender los derechos humanos. Su familia también está bajo vigilancia. Increíblemente, además de ser silenciado respecto a los casos legales y sobre las violaciones de derechos humanos, le fue prohibido hablar o hacer escritos sobre su intimidación, su detención y sobre las amenazas hechas a él y a su familia.

Los logros de Gao son heroicos. Pocas personas en la historia han desafiado la autoridad de un régimen represivo e inhumano con éxito dentro del marco de la ley. A través del uso de las ideas, la persuasión, y el trabajo dentro del sistema jurídico en lugar de recurrir a la violencia, Gao persuade a la justicia para sus clientes. Cuando uno reflexiona sobre los logros de esta persona increíble, uno no puede dejar de compararlo con grandes referentes a través de la historia. Thomas More, Nelson Mandela y Martin Luther King están entre aquellos cuyo ejemplo Gao parece imitar. Cada uno de ellos vio la injusticia y lo enfrentó dentro del marco de la ley, pacíficamente y sin recurrir a la violencia. Haciéndolo así, fueron puestos en ridículo, privados de libertad, la cruel animosidad instigada por la estructura de poder y a menudo expuestos a gran peligro personal. Uno puede decir que More y King fueron asesinados por sus esfuerzos. Los logros de Gao calzan justo dentro de estos ejemplos de las grandiosas figuras de la historia. Uno espera que no sufra el destino de ser asesinado.

La saga de Gao Zhisheng está incompleta. Sus esfuerzos continúan. Las actividades diarias de este hombre valiente y corajudo dedicado a la regla de la ley y a los derechos humanos deben ser difundidas continuamente. Cada esfuerzo debe ser hecho para superar los intentos de ocultar la historia de su cruzada contra la corrupción, la opresión y el abuso. Sr. Gao, usted es un abogado muy valiente. ¡Su voluntad de actuar ante la injusticia nunca podrá quebrarse!

 

“La carta abierta de Gao Zhisheng al congreso de Estados Unidos” fue distribuida a miembros del congreso antes de la conferencia de prensa realizada allí el 20 de septiembre. Gao fue arrestado el 22 de septiembre en China y actualmente su paradero es desconocido.

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