Parte I: Qué podemos aprender de los científicos y místicos
Lo que distingue la medicina alopática occidental, basada en el tratamiento farmacológico de los diagnósticos, de todas las otras tradiciones para curar son dos conceptos claves: la separación de la mente y el cuerpo y la noción de que la naturaleza puede ser explicada materialísticamente. Por otro lado, cada tradición de curar no alopática reconoce el inextricable lazo entre la psiquis y el soma. El “mal-estar” no está limitado al cuerpo físico; los pensamientos y emociones son factores causantes. La curación necesita remitirse a esos elementos. Mejorarse no se trata sólo de arreglar el cuerpo físico.
Los pensamientos son poderosas vibraciones que nos pueden mantener bien o hacernos enfermar. Los pensamientos negativos pueden enfermarnos y mantenernos enfermos. Los pensamientos positivos nos pueden sanar y transformar nuestras vidas. Estos conceptos no vienen del reino de la pseudociencia. De hecho, hay gran cantidad de investigación científica que puede apoyar estos principios.
Los investigadores en física e ingeniería han estado realizando experimentos que sugieren los profundos efectos de la conciencia sobre el mundo material – de qué manera nuestros pensamientos nos pueden afectar1.
Durante 25 años, los científicos en el Laboratorio de Investigación de Anomalías en Ingeniería (PEAR) de la Universidad de Princeton, han demostrado importantes correlaciones entre la intención humana y el comportamiento de las máquinas. Ellos demostraron que individuos no entrenados pueden influenciar en el resultado de generadores mecánicos y electrónicos de números aleatorios, con sólo pensar en cuál dirección deberían ir los números. Se encontró que estos efectos eran independientes del tiempo y el espacio. Los efectos también ocurrieron cuando los individuos estaban a miles de kilómetros de distancia2.
Estas ideas son milenarias y tienen raíces en muchas de las tradiciones antiguas del mundo. Sin embargo, la medicina alopática occidental usualmente ignora estos conceptos. La mayoría de los doctores no estudiaron física avanzada en las licenciaturas o escuelas médicas.
Estos modelos influenciaron dramáticamente nuestra comprensión de la naturaleza y los físicos se volvieron más como filósofos. Estas nuevas visiones de la naturaleza eran paralelas a las tradiciones ancestrales de otras culturas, a las tradiciones de curación de otras culturas y a visiones de vida místicas, no-Cartesianas.
La medicina homeopática, una medicina tradicional occidental con antiguas raíces, basada en la ley de los similares, trata a pacientes de acuerdo a sus síntomas mentales, emocionales y físicos.
La medicina antigua china y la Ayurveda (medicina tradicional hindú) traza lazos entre los síntomas corporales y las emociones. En la medicina China, el pulmón es el depósito para la pena, el hígado para la ira y el riñón para el temor. En Ayurveda, el vata dosha (tipo de cuerpo delgado, liviano y airoso), puede tener muchos tipos de artritis y preocupación, mientras que el pitta dosha (contextura mediana, elementos fuego y agua), úlceras e ira. Incluso considerar una separación entre estos elementos es artificial.
En la Parte II, se elaborará la dicotomía entre la medicina occidental alopática y el concepto de la conectividad inherente de mente y cuerpo.
Referencias:
1. Tiller, W.A., Science and Human Transformation: Subtle Energies, Intentionality and Consciousness. Walnut Creek, CA: Pavior Publishing; 1997
2. Jahn, R.G., and Dunne, B.J., Margins of Reality: The Role of Consciousness in the Physical World. New York, NY: Harcourt Brace; 1997
El Dr. Muehsam es un médico holístico con práctica en la ciudad de Nueva York.









