Se defiende por primera vez la libertad de creencia de practicantes de Falun Gong en un tribunal chino

Seis abogados dieron un paso al frente y presentaron una histórica moción ante la justicia declarando que es ridículo juzgar la normal práctica de la fe o las actividades diarias de los ciudadanos como delictivas, piden que se respete la ley y se acabe con la criminal persecución
Por Samantha Lev - The Human Rights Law Foundation
Mie, 31 Oct 2007 10:27 +0000

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Por primera vez, en una moción audaz y sin precedentes, recientemente sacada de contrabando fuera de China, seis abogados chinos han defendido el derecho a la libertad de creencia de practicantes de Falun Gong, formalmente ante un tribunal.

“Falun Gong… que practica ‘Verdad-Benevolencia-Tolerancia’, ha sido prohibido y perseguido sin absolutamente ninguna razón justificable”, dice el documento. “Las acciones punitivas en curso en contra de practicantes de Falun Gong no tienen ninguna base legal y deben ser anuladas”.

Los acusados en el caso son una familia de tres miembros, Wang Bo de 27 años y sus padres, Wang Xinzhong y Liu Shuqin. Los tres practican Falun Gong, una meditación china y disciplina espiritual. El Partido Comunista chino (PCCh) prohibió la práctica en 1999, cuando algunos líderes percibieron a Falun Gong como una amenaza para su poder después de que sus integrantes, según se informa, superaron en número a los miembros del Partido Comunista.

Para reforzar la campaña contra Falun Gong, el PCCh hizo públicas ciertas directivas que prohibían a abogados defender a los practicantes. Desde entonces, las autoridades han inhabilitado o arrestado a la mayoría de los abogados que lo han intentado. “En China, arrestaron a los propios abogados defensores, los detuvieron arbitrariamente, los sometieron a un proceso criminal o a encarcelamiento arbitrario simplemente por proporcionar representación legal a practicantes de Falun Gong y a otros ciudadanos chinos elegidos para ser perseguidos por las autoridades”, dice Terri Marsh, Directora Ejecutiva de la fundación legal de derechos humanos, con sede en Washington.

A pesar de tales circunstancias, cuando el juicio de la familia se acercaba, seis abogados de Beijing - Li Heping, Li Xiongbing, Zhang Lihui, Li Shunzhang, Teng Biao y Wu Hongwei decidieron ignorar la prohibición y representar a Wang y sus padres. “Pienso que los practicantes de Falun Gong tienen derechos fundamentales”, dijo Teng Biao, uno de los seis abogados en un programa de New Tang Dynasty TV emitido en abril. “Ante esta persecución, intelectuales y abogados en China continental se quedan en silencio. Esta clase de silencio es inmoral y por eso estamos aquí para defender a Wang Bo”.

Defensa desde múltiples frentes

La moción de 14 páginas de los abogados, que fue presentada a un tribunal en la provincia de Hebei en abril de 2007, combina la teoría legal sobre la libertad de creencia con un análisis de la ley china. A partir de variadas fuentes, desde Thomas Jefferson hasta la legislación japonesa sobre organizaciones religiosas, se refleja la intensiva investigación llevada a cabo por sus autores. Enumerando las múltiples formas en que la campaña en contra de Falun Gong infringe la constitución China, los abogados argumentan que los cargos penales en contra de sus clientes carecen de cualquier base legal.

La defensa de Wang y sus padres consta de seis partes, empezando con una sección que reafirma lo que ellos ven como principios universales relacionados con el caso, además de desmantelar la afirmación del PCCh sobre que Falun Gong debía ser prohibido colectivamente porque supuestamente era una “secta”.

La sección aborda tres asuntos: el derecho para la libertad de creencia, el principio legal de que un delito solamente puede estar basado en la conducta y no en las ideas, y la separación de la religión y del estado, que los abogados llaman “La Gran División”. Entre las fuentes usadas en esta última subsección, está el padre fundador americano Thomas Jefferson. “Jefferson criticó la historia de la integración de la religión con los regímenes políticos, refinando el principio de La Gran División y materializando este principio en un sistema político”, escriben los abogados. “Las leyes en curso, las reglas y las prácticas judiciales que autorizan la supresión de Falun Gong se desvían del principio de La Gran División”.

Pero para Guo Guoting, un abogado de Shangai que fue inhabilitado y exiliado a Canadá en 2005 por defender a Falun Gong, el aspecto más grandioso de la moción es la segunda parte, que cubre la inconstitucionalidad de la campaña contra Falun Gong y argumenta que la persecución misma es ilegal e inválida. “En el caso de Falun Gong, éste es un principio fundamental”, dice Guo, autor de varios artículos que analizan la campaña contra Falun Gong. “Muchos abogados chinos que defienden Falun Gong no se atreven a mencionar este punto. Sólo defienden al practicante individual pero no argumentan en contra de toda la persecución. Estos abogados, en cambio, mencionan todos los puntos clave”.

Habiendo establecido la ilegalidad de la prohibición sobre Falun Gong, los abogados centran las próximas tres secciones en denunciar las medidas tomadas para erradicar la práctica y en pedir al gobierno que revise su política. “Creemos que adoptar políticas despóticas contra practicantes de Falun Gong no solo se opone a la constitución china, si no también, a los estándares básicos de derechos humanos internacionales. Incluso desde una perspectiva práctica, la persecución ha tenido un efecto limitado e inclusive contraproducente”.

Desarrollando aún más estas argumentaciones, requieren que aquellos que han cometido abusos contra Falun Gong sean considerados responsables: “También consideramos que la puesta en práctica de la tortura a practicantes de Falun Gong es una infracción de las disposiciones de la ley criminal en nuestro país, lo que constituye un crimen. Los autores deben asumir la responsabilidad por sus acciones criminales”.

La sección final del documento aborda la situación específica de sus clientes. Wang y sus padres fueron encarcelados por publicar información en internet exponiendo abusos, por descargar materiales relacionados con Falun Gong y tomar fotos de un cartel que pedía a las personas que renunciaran al PCCh. “Identificar el comportamiento descrito como delictivo, es absurdo”, exponen los abogados. “Usar una cámara para tomar fotografías es parte de la vida normal de los ciudadanos y no amenaza ni daña a la sociedad. Es ridículo juzgar la normal práctica de su fe o las actividades diarias de los ciudadanos como delictivas. Pedimos que respeten los derechos constitucionales de los ciudadanos, enfrenten su responsabilidad histórica justificadamente, tengan el valor de enfrentarse a la verdad y a su conciencia, y absuelvan a los acusados inocentes”, concluye la moción.

Consecuencias

Pero en un movimiento típico de los tribunales chinos hacia Falun Gong, los jueces no absolvieron a los tres practicantes. Sin responder a ningunas de las apelaciones planteadas en la moción de la defensa, el 9 de mayo, confirmaron la decisión previa del tribunal y sentenciaron a Wang Bo y sus padres a tres años de prisión donde permanecen al día de hoy. “Hicieron caso omiso del informe”, indica Guo Guoting. “Así son los tribunales chinos. Ni siquiera se atreven a mencionar los puntos de los abogados defensores, porque todos los jueces que manejan tales casos son miembros del PCCh y son llamados ‘políticos confiables’… no se atreven a hablar sobre lo que están realmente pensando. Así que, en China, los tribunales no hacen justicia en absoluto”.

Igual de desconcertante para aquellos que esperaban ver el estado de derecho emerger en China, es que los propios abogados se han convertido en víctimas de abusos, desde que tomaron el caso. El día de la audiencia, según se dice, Teng Biao fue golpeado por la policía. El mes pasado, Li Heping fue raptado y electrocutado con bastones eléctricos. “Fui golpeado tanto que rodé en el suelo por todos lados -dijo Li en una declaración que luego se publicó en internet- y seguían golpeándome mientras sonreían. La paliza duró de cuatro a cinco horas”.

El trato de las autoridades contra quienes defienden a Falun Gong ha sido una pauta constante. Para Guo Guoting, víctima de tal represalia, el hecho de que los abogados escribieran tal moción a pesar de los riesgos, es un testimonio de su dedicación al estado de derecho. “¿Por qué hablaron claramente? Porque ellos hicieron su trabajo. Los respeto. Son verdaderos abogados de derechos humanos. Li Heping y sus colegas han llevado a juicio los casos relacionados con el practicante de Falun Gong, Wang Bo y sus padres”, explicó Marsh. “Esto es algo sin precedentes en China y la trascripción parcial de estas actas tendrá consecuencias trascendentales para China y el mundo exterior en los años venideros”.

En 2002, Wang Bo, fue sentenciada a un campo de trabajos forzados por sostener una pancarta de Falun Gong en la plaza Tiananmen. Manipulando declaraciones que Wang hizo bajo tortura, el canal de televisión estatal de China produjo un influyente programa anti-Falun Gong, que afirmaba que Wang había sido convencido de abandonar la práctica. Después de su liberación, Wang envió un video on-line relatando el abuso que sufría y denunciando al programa de televisión. Poco después, Wang y sus padres fueron arrestados y sentenciados a cuatro y a cinco años en prisión, respectivamente, con cargos de “Usar una organización herética para socavar la ley”. En el primer juicio, los tres fueron incapaces de encontrar un abogado que los representase.

Descargue la traducción al inglés de la moción de los abogados aquí

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