Enron, World - Com y Tyco son en la actualidad nombres firmemente gravados en la lista de datos de las empresas que han cometido actos ilegales. Los casos de criminalidad llamados de “guante blanco” continúan resultando raros, mientras que las actividades de fraude en las empresas ya no son incidentes aislados.
Según un reciente estudio realizado por Economist Intelligence Unit (EIU), una sociedad de investigación y asesoramiento con sede en Londres, cerca del 80% del personal directivo, supieron o tuvieron conocimiento de un acto de fraude en el seno de su empresa, en el transcurso de los últimos tres años. El robo de material de abastecimientos y de activos portátiles como por ejemplo, los proyectores de salas de conferencia, más de dos tercios de las personas encuestadas, lo sitúan a la cabeza de la lista.
Cerca de la mitad de los directivos interrogados, han indicado que el incumplimiento de la reglamentación, los conflictos de interés, el robo de propiedad intelectual y de secretos comerciales, el fraude financiero y la corrupción, han tenido un impacto significativo sobre los beneficios.
Entre las empresas con un volumen de negocios de 5 mil millones de dólares, el 10 % de las personas encuestadas manifestaron tener unas pérdidas de más de 100 millones de dólares a causa del fraude.
Las sociedades de servicios financieros, bancos, corredores de comercio y agentes de valores mobiliarios, han resultado ser los más afectados. Por término medio, las pérdidas debidas al fraude en el sector de servicios financieros son el doble de la media de otras industrias. “Las grandes empresas son realmente las más afectadas”, indica Kroll Inc, del gabinete de Asesoría e Investigación con sede en Nueva York, Marsh McLennan Companies, que según Kroll en un informe mundial sobre el fraude indica: “por término medio, pierden seis veces más dinero a causa del fraude que las sociedades más pequeñas”.
Cuanto más es alejada está filial de la casa matriz, el riesgo de fraude se hace más importante, subraya el mismo informe. “El fraude se produce a una escala más grande lejos de la casa matriz, las operaciones más lejanas crean un número desproporcionado de incidentes”, declara Julio Kroll, Presidente de Kroll. El informe fundó su análisis sobre una encuesta de EIU realizada aproximadamente a unos 900 miembros de personal directivo de Europa, Asia Pacifico, América del Norte y América del Sur.
El fraude se presenta cada vez más perjudicial
Hoy, el progreso tecnológico crea un fraude todavía más perjudicial y más profundo que nunca. El informe concluye que, aunque el fraude sea una vieja plaga, ha llegado a una altura sin precedente a la vuelta del siglo XXI. “Los riesgos de fraude en las empresas son más elevados hoy que en el pasado”, declara Andrés Antonius, Presidente de Consultores Kroll.
En el pasado, las actividades criminales eran relativamente benignas y se limitaban al plagio, al robo de caja, a la venta de mercancías falsas y algunas otras estafas. Hoy, debido a Internet, los crímenes en empresa se han metamorfoseado en actos más profundos y pueden ser perpetrados de modo mucho más rápido que en el pasado. Por ejemplo, la manipulación de las cuentas financieras de la empresa puede generar cientos de millones de dólares de ingresos ficticios en algunos segundos.
El robo de identidad, el fraude vinculado a tarjetas de crédito, los movimientos de fondos o de cuentas bancarias no autorizadas por la empresa, el robo de secretos comerciales, la falsificación de las informaciones financieras y la corrupción, están entre los tipos de fraudes más difundidos en el entorno empresarial.
Actualmente, las empresas y sus redes informáticas dependen de sistemas muy complejos de información y de la integridad de datos para comunicar rápidamente con los proveedores, clientes, bancos y filiales. Ahora, las transacciones fraudulentas y los datos pueden pues hacer un daño mayor y más rápido y afectar a un número más grande de personas que antes.
La cuestión del emplazamiento y de control
Para alimentar su expansión, las empresas multinacionales se desplazan a regiones donde las leyes y los sistemas reglamentarios son subdesarrollados o no existen o son imposibles de aplicar. La corrupción y el fraude financiero son generalmente comunes a una región y son más difundidos en Oriente Medio, Europa oriental, África, América latina y países de Asia, que en los mercados desarrollados.
“La extensión de la corrupción varía considerablemente de una región a otra”, afirma el informe. “Entre las empresas que operan en China, el 38 % conocieron un fraude en el transcurso de los tres últimos años, contra un 14 % en la India, la economía rival en desarrollo”, según el informe. No obstante, el robo de propiedad intelectual y de informaciones, son ataques más comunes en Estados Unidos que en cualquier otra país del mundo. “La frecuencia de los fraudes más difundidos en la empresa y las que causan mayor preocupación, varía relativamente poco de una región a otra”, indica el informe.
Lucha contra el fraude
En 2004, ABB Ltd, una empresa suiza de ingeniería del grupo sueco, ha sido multado con 10,5 millones de dólares y una suma adicional de 5,9 millones de dólares para ganancias ilícitas. Además, ABB tuvo que soportar cerca de 17 millones de dólares en honorarios de abogado.
En Estados Unidos, el U.S. Foreign Corrupt Practices Act (FCPA) es utilizado para condenar a los directivos, asalariados y empresarios, comprobando un aumento constante de su aplicación en el curso de los últimos años.
El FCPA se volvió corriente en las salas de audiencia desde el escándalo Enron y World-Com. En abril de 2007, la instancia del Departamento de Justicia y Seguridad de EEUU condenó por corrupción a Baker Hughes Inc, un grupo de servicios petroleros. Las multas penales y civiles ascendían a 44,1 millones de dólares.
La Operación Raw Deal, llevada a cabo en septiembre de 2007 por el Drug Enforcement Administration (DEA) y otros organismos federales americanos, se refería a la fabricación de esteroides y de materias primas asociadas, que en su mayoría provenían de China. Más de 124 personas han sido detenidas y más de 100 lugares clandestinos de fabricación han sido cerrados en Estados Unidos.
El “DEA atacó con éxito la industria ilegal de los esteroides a todos los niveles de su red de ventas, fabricantes en China que abastecen las materias primas y a los traficantes en Estados Unidos que los comercializan”, declaró Karne P. Tandy, administrador en el DEA, en un comunicado reciente de prensa del Ministerio de Justicia.
Las empresas comienzan a hacer comprobaciones y a investigar los antecedentes de los empleados antes de su contratación. Desde el 2005, anotamos un número creciente sin cesar de futuros empleados que han falsificado su curriculum vitae o sus formularios de solicitud de empleo. La falsificación de los expedientes de empleo aumentó cerca del 13 % del 2005 al 2006.
Según un informe de Kroll, una comprobación de los antecedentes y la educación reveló que más del 7% de los entrevistados habían exagerado sus resultados escolares. “No sólo los empresarios rinden de manera obligatoria las pruebas de detección de droga y la comprobación de antecedentes criminales antes de la contratación de los empleados potenciales, pero investigan más profundamente que nunca”, declaraba Barry Cedric, Vicepresidente de Kroll.









