Durante el 16º Congreso Nacional del Partido Comunista Chino (PCCh) llevado a cabo en el 2002, el líder del PCCh que inició la persecución contra Falun Gong, Jiang Zemin, abandonó el poder, aunque sólo en apariencia.
Haciendo arreglos dentro del mismo PCCh, Jiang introdujo a la fuerza en el Comité Permanente del Buró Político a funcionarios de su confianza como Zeng Qinghong, Huang Ju, Luo Gan, Li Changchun, Wu Guanzheng y Jia Qinglin.
Gracias a esta estrategia, Jiang fue capaz de controlar efectivamente el régimen comunista chino y continuar llevando a cabo la persecución contra Falun Gong que él impuso en 1999.
El pasado 16 de octubre cinco años más tarde, el 17º Congreso del PCCh se reunía bajo muchas miradas atentas; ya que el congreso se convoca en un momento clave en que el PCCh se enfrenta a una desintegración y colapso sin precedentes –27,6 millones de personas han renunciado al Partido y a sus organizaciones afiliadas, y el número continúa creciendo– ¿Cómo afectará este Congreso al desarrollo histórico? ¿Cómo debería verse el destino del PCCh? Hay tres tipos de análisis respecto a estas cuestiones.
1. El 17º Congreso del PCCh no puede impedir su inevitable desaparición
La asamblea del Congreso que hemos podido ver no se parecerá en nada a la futura asamblea de autoridades chinas. A pesar de los resultados de este congreso, no es probable que dentro de cinco años llegue a celebrarse el 18º Congreso Nacional, puesto que el PCCh se dirige rápidamente hacia su desintegración y colapso total.
Aunque las afirmaciones sobre la próxima disolución del PCCh puedan parecerle extremas a algunos, no se trata de una teoría sin fundamento. De hecho, el fenómeno de las renuncias al Partido se ha visto como el camino pacífico más sencillo hacia la desintegración del actual régimen chino. Ya han renunciado más de 27,6 millones de personas al PCCh, y casi un millón de personas renuncia cada mes. Para el año 2008, el número previsto de renuncias superará los 30 millones.
Si la gente continúa renunciando al Partido al mismo ritmo, para el año 2012 (el año agendado para la próxima asamblea del congreso) más de 90 millones habrán renunciado al PCCh, o lo que es lo mismo, uno de cada 15 ciudadanos chinos. Debido a esta creciente tendencia, el PCCh no será capaz de mantenerse ante el significativo levantamiento de la sociedad china.
El PCCh continúa gobernando en China como si todo fuera bien, pero tiene que trabajar muy duro para mantener esta farsa. Está reuniendo y utilizando exhaustivamente todas las tácticas conocidas a través de la historia para controlar el poder sobre la sociedad, prestando atención particular a la supresión de la información sobre su cruel y perverso gobierno.
Sin embargo, mientras la tendencia de renuncias al PCCh crece como una bola de nieve, la información y noticias irrefutables que condenan al régimen se difunden más profunda y ampliamente por toda la sociedad china. Por lo que el bloqueo de la información llevado a cabo por el PCCh está condenado a fracasar completamente muy pronto. Cuando no puedan sostener más su bloqueo de información, el PCCh mismo colapsará.
2. Asegurarse el poder no puede cambiar el destino
El destino de los funcionarios del PCCh se podría definir con un viejo proverbio chino, “En un nido roto hay pocos huevos enteros”. Utilizando el poder que tenía, la facción de Jiang inició la salvaje persecución contra Falun Gong y cometió gravísimos crímenes; solo debido a que continúan ocultándose tras el PCCh, aún no han sido llevados ante la justicia. Utilizan el régimen para controlar a la sociedad china, mientras cometen crímenes por todo el país sin miedo alguno.
Durante este 17º Congreso, se habló sobre qué funcionarios involucrados en la persecución a Falun Gong, incluyendo a Zeng Qinghong y Luo Gan, podrían ser desbancados. Jiang, por eso, está tomando todas las medidas posibles para introducir estratégicamente en el poder central del Partido a colegas como Zhou Yongkang, cabeza del Ministerio de Seguridad Pública. Jiang confía en que Zhou continúe con la persecución, mientras beneficia a los miembros de la facción que hayan sido desbancados.
Sin embargo, aunque esta conspiración de Jiang consiguiera otro éxito temporal, sus días están contados. Bajo la enorme ola de chinos renunciando al PCCh, el régimen es tan frágil como un huevo, y se encuentra en peligro de desaparecer en cualquier momento. Cuando el régimen comunista chino caiga finalmente, la facción de Jiang perderá completamente lo que actualmente la protege de ser llevada ante la justicia por sus crímenes imperdonables. Puesto que se está dando la vuelta al Partido como si de un nido se tratase, ¿cómo podría quedar un huevo entero?, ¿cómo podría sobrevivir Jiang Zemin?
3. Los ciudadanos pronto boicotearán abiertamente la tiranía del PCCh
En noviembre de 2004, después de que se publicara el editorial especial de Nueve Comentarios sobre el Partido Comunista , el mundo pudo ver una tendencia sin precedentes hacia el boicot del PCCh. De la misma manera, debido al gobierno extremadamente despiadado en China, el pueblo puede boicotear la tiranía del Partido solamente avanzando contracorriente. Estas dos corrientes, una clandestina y otra pública, se han coordinado entre ellas para derrocar la perversa tiranía del régimen.
No hay papel que pueda envolver el fuego. No importa lo estrictamente que el PCCh reprima la verdad, los hechos serán revelados al mundo. No importa cuan brutalmente el PCCh reprima la ira de la gente común, esta ira estallará en algún momento. El pueblo de China está destinado a boicotear y enfrentarse abiertamente a la tiranía del Partido en sus últimos días.
Por un lado, la insufrible arrogancia del Partido está erosionándose en el proceso de la lucha interna de poder. Por otro lado, inspirado en la verdad, hay un coraje creciente entre la gente en China continental, y aquellos que han temido al perverso PCCh y que se han mantenido en silencio hasta ahora, pronto expresarán sus verdaderos sentimientos.
Este 17º Congreso puede convertirse en uno de los más ridículos entre las conferencias que lleve a cabo el PCCh en el futuro. Incluso aunque los funcionarios hablen sobre los planes para un “Nuevo y Gran proyecto para la construcción del Partido Claramente, la gran ola de renuncias al Partido pronto darán la vuelta al nido”.
Aquellos que están dentro del Partido se mantienen confusos, mientras que los observadores externos tienen muy claro este asunto. Puede que Hu Jintao no sepa cuál es el mejor camino a seguir, pero aquellos que están observando sí lo saben: esta es una oportunidad importante, que una vez perdida no volverá.
Si el líder chino pudiera mostrar la misma previsión que muchas personas tienen en todo el mundo, y aprovechara esta oportunidad para disolver el PCCh de una vez por todas, todos los miembros de la facción de Jiang serían capturados de una vez y llevados inmediatamente ante la justicia. Eso sí sería un “Gran Proyecto”.









