La falta de diversidad genética entre los ejemplares del demonio de Tasmania australiano puede ser la causa de que su sistema inmunitario no pueda luchar contra un cáncer facial que está diezmando la población.
Según un grupo de investigadores australianos, este tipo de cáncer facial produce unos enormes tumores en la cara y el cuello, desencadenando la muerte del ejemplar afectado en en menos de seis meses.
"Hemos detectado que estos marsupiales no crean una respuesta efectiva contra el tumor", ha afirmado Katherine Belov de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Sidney .
Los ejemplares afectados mueren en menos de seis meses
El estudio también ha demostrado que el cáncer es genéticamente idéntico en todos los animales afectados, por lo que parece que se ha originado en una sola línea de células.
Los diablos pueden contagiarse cuando luchan por la comida y muerden ferozmente a sus adversarios.
Si el cáncer sigue avanzando, los expertos vaticinan que el demonio de Tasmania podría extinguirse en menos de 20 años.


