“Las democracias occidentales deben vincular los reclamos de derechos humanos con los tratados económicos que tienen con el régimen chino o perder gradualmente sus libertades democráticas”, dijo Juntao Wang, doctor en ciencias políticas y partidario de la democracia, durante su discurso en un foro organizado por la coalición de derechos humanos, China Libre, en donde se refirió a la cuestión de que muchos en occidente todavía no entienden a China.
“Antes de que China ingresara en la Organización Mundial del Comercio, muchos expertos creían que la OMC y la globalización cambiarían a China. Pero según como lo ven los expertos chinos, China cambiará al mundo a través de la OMC”.
El doctor Wang, es un investigador de la Universidad de Canterbury, Nueva Zelanda, y expuso cómo el régimen chino obtiene grandes beneficios a través de su afiliación a la OMC.
Así mismo explicó cómo a través de la esclavitud institucionalizada, el gobierno chino puede reducir el costo de la mano de obra y cómo a través del muy extendido robo de tierras de los campesinos, puede reducir el costo de la tierra. El resultado son condiciones de inversión extremadamente favorables para las compañías occidentales.
“Cada vez más, grandes compañías están invirtiendo en China – moviendo todo su dinero allí. China tiene mano de obra especializada y salarios muy bajos. ¿Pero quién mantiene los bajos salarios? El gobierno, el estado, que no concede a los trabajadores chinos ningún derecho laboral; tan solo ayudan a las grandes compañías a obtener ganancias y con esto presionar a los países occidentales”.
Esto presenta un dilema para los gobiernos occidentales que pueden abandonar sus sistemas de asistencia social y de sindicatos (para bajar costes laborales), o continuar perdiendo inversiones en China. O podrían escabullirse de la OMC y usar políticas proteccionistas para bloquear el comercio con China.
“La solución no es forzar a China a que cambie su tasa de cambio de moneda extranjera. Si la cambia, el gobierno chino todavía puede transferir los problemas a la población china, aun pueden bajar más los sueldos y continuar manteniendo la competencia. La solución, es establecer un vínculo crucial entre los aspectos económicos y los estándares de derechos humanos”.
“Los gobiernos occidentales democráticos tienen algunas políticas muy ridículas, ignoran los derechos humanos – eso quiere decir que dan por vencida la democracia. Si solo quieres mantener relaciones económicas estarás ayudando al gobierno chino a derrotarte”.
“No solo quieres globalización del producto, sino también globalización de los derechos humanos; si se establece un estándar de derechos humanos en China... entonces se puede reconstruir la competencia con productos chinos y se puede mantener así el estado de bienestar social”.
El doctor Wang manifestó que el beneficio de la reforma política en China se sentiría en China y en el extranjero.
Aunque China pueda perder algunas de sus acciones en el mercado internacional, los trabajadores tendrían más poder adquisitivo, el mercado doméstico chino se expandiría, y los chinos tendrían más facilidad de comprar productos extranjeros.
Wang dijo además que China está desarrollando cada vez más poder de negociación en la política mundial.
La posesión de misiles nucleares de largo alcance y la gran reserva de moneda extranjera le dan a China el poder de forzar a otros países a que la escuchen.
Sin embargo, dijo que hay una diferencia considerable entre cómo los occidentales y los chinos ven a China, los occidentales ven a China como un todo, mientras que los chinos la ven como la suma de muchas partes.
“Los extranjeros ven a China como un todo para evaluar su impacto sobre el mundo. Ven la fuerte economía china y su fuerte poder militar como señales de un fuerte desarrollo”.
“Sin embargo, para la gente china, China son muchos chinos. Distintos chinos tendrán distintos intereses y opiniones. Sí, quieren reformar el sistema político y desarrollar la economía, pero también quieren disfrutar y compartir los beneficios del desarrollo. No quieren un pequeño grupo de chinos monopolizándolo todo”.









