Según explicó a Efe la investigadora del Instituto de Biología Molecular y Celular de Barcelona (CSIC), Gemma Fabris, que ha dirigido la investigación, el hallazgo proporciona una "posible diana" para elaborar insecticidas específicos con los que combatir las plagas de procesionaria del pino (Thaumetopoea pityocampa).
El estudio, que aparece publicado en el último número de la revista "PNAS", revela que sólo una enzima multifuncional, codificada por un único gen, está implicada en la producción de las feromonas sexuales de esta especie de mariposa nocturna.
El equipo de científicos descubrió que, a causa de la acción de esa enzima, la feromona sexual de la procesionaria del pino presenta una estructura "poco común" y en forma de "Z".
En las mariposas, las feromonas sexuales son compuestos químicos de estructura muy sencilla que se producen a partir de ácidos grasos en un órgano especializado de las hembras denominado glándula feromonal.
En los procesos de producción de las feromonas sexuales participa un tipo de enzimas denominado "desaturasas", que cataliza la formación de dobles y triples enlaces en las cadenas de ácidos grasos precursores.
Estos enlaces, señaló Fabris, varían en número, posición y geometría entre las diferentes especie, lo que contribuye a la especificidad del fenómeno de atracción.
Los investigadores descubrieron mediante la clonación y expresión funcional en levadura de las desaturasas de este insecto que sólo una enzima multifuncional participa en la producción de las feromonas, algo que ocurre por primera vez en el reino animal.
Según Fabris, el hallazgo no sólo constituye un ejemplo de la capacidad de los seres vivos para producir compuestos necesarios para su supervivencia mediante mecanismos de "máximo ahorro energético", sino que abre la puerta a la fabricación de venenos con los que combatir a esta especie dañina para los bosques de pinos del centro y sur de Europa.









