El enviado especial de las Naciones Unidas a Myanmar (ex Birmania), Ibrahim Gambari, pretende reunirse este lunes con el líder de la junta militar que gobierna el país Than Shwe, se indicó en círculos del organismo internacional.
El enviado se desplazó el sábado pasado a Naypyidaw, sede del gobierno, ubicada a unos 350 kilómetros al norte de la antigua capital, Rangún, pero no pudo dialogar con el militar.
La cita se producirá un día después que Gambari se entrevistara en Rangún, principal ciudad de Birmania, con la líder opositora y premio Nobel de la Paz, Aung San Suu Kyi, quien está en arresto domiciliario desde el 2003.
El encuentro con Suu Kyi, de "aproximadamente una hora y 15 minutos" según precisó una fuente de la ONU, fue posible gracias a la presión internacional desatada a raíz de las represiones registradas en los últimos días por los militares en el poder contra cientos de manifestantes birmanos.
Gambari busca una salida a la crisis que vive el país, tras la dura represión que ordenó recientemente la junta contra manifestantes que protestaban por la precipitada subida de los combustibles. Aunque no hay cifras claras, se habla de decenas de muertos.
Reacción mundial
La represalia, durante la cual los soldados dispararon contra la multitud, generó el rechazo de los gobiernos de todo el mundo, incluido el chino, considerado aliado de los generales, y una inusual condena de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), de la que Myanmar es miembro.
Los generales habitualmente ignoran la presión exterior, pero esta vez hicieron el caso suficiente para admitir a Gambari.
El Gobierno ha dicho que 10 personas murieron el miércoles, el primer día de las revueltas, aunque los gobiernos occidentales dicen que la cifra podría ser mucho más alta.
Entretanto, se espera la llegada a Birmania de un representante de Japón, encargado de abrir una investigación sobre la muerte Kenji Nagai, un periodista japonés muerto durante la represión de las protestas el miércoles pasado.
Un video difundido por internet, muestra cómo un soldado le dispara de cerca, mientras las fuerzas de seguridad dispersaban las protestas ese día en Rangún.
Ante el panorama, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU celebrará el próximo día 2 de octubre una sesión de urgencia sobre la situación en Birmania, según confirmó este viernes la Unión Europea.
Desde hace años, en Birmania no se permiten concentraciones de más de cinco personas, pero la ley ha sido ignorada por los manifestantes en las últimas semanas.
En este país del sureste asiático no se celebran elecciones legislativas desde 1990, cuando Suu Kyi, al frente de la LND, consiguió una victoria abrumadora que nunca ha sido reconocida por los generales que rigen el país desde 1962.









