Aprender jardinería orgánica, no es seguir un conjunto de prohibiciones. Se trata del arte de equilibrar su jardín como un sistema integral. Es entender el ciclo de vida y simbiosis de las cosas y elementos vivientes en su jardín, no es sólo un asunto de proscribir sustancias sintéticas.
No existen definiciones estrictas de “jardinería orgánica”. Sin embargo, la mayoría de los jardineros orgánicos no usan pesticidas o fertilizantes sintéticos ya que éstos son conocidos por destruir algunos elementos del jardín, arruinando el delicado equilibrio.
El punto de inicio es la tierra. No es sólo de ella donde sus plantas obtienen sus nutrientes, sino es también el hogar de millones de criaturas vivientes. La tierra debería ser su prioridad.
Cuando el clima no esté demasiado húmedo o demasiado seco, haga un hoyo en su tierra de unas seis pulgadas de profundidad. Use una lata de sopa vieja y saque con ella una muestra desde el hoyo presionando la tierra. Mire detenidamente su estructura. ¿Es tan densa que tiene que separarla con sus dedos? O, ¿se separa fácilmente?
Una buena tierra estará compuesta por pedacitos de diferentes tamaños que al presionar se mantienen juntos. La tierra rica en material orgánico es porosa, lo que significa que el aire y el agua pueden moverse fácilmente lo que ofrece el entorno ideal para un fuerte crecimiento de la raíz. Usted debería proyectar 12 pulgadas de profundidad de una rica tierra orgánica.
Ahora, observe cuidadosamente el hoyo que cavó. Cuente las diferentes especies de vida animal que usted puede ver, tales como arañas, ciempiés y escarabajos. Investigue también un poco la tierra ya que la mayoría de éstos se esconden de la luz solar. Si cuenta diez o más, entonces su tierra es rica en la diversidad de vida que necesita tanto para descomponer material orgánico, como para controlar pestes y enfermedades en su jardín. Una próspera diversidad de vida, que incluya hongos, bacteria e insectos, es una indicación certera de excelente tierra.
Cuente también el número de gusanos de tierra que salgan del hoyo que cavó, si hubiera más de tres, es también una buena señal. Si hay menos, entonces no hay suficiente material orgánico para que ellos se alimenten. Los gusanos son excelentes perfeccionistas de la tierra. Ellos pueden ligar tierra arenosa, separar tierra arcillosa mejorando su oxigenación, pueden drenar tierra con agua estancada, ofrecer humedad a la tierra seca y, sus deshechos, agregan enzimas, bacterias y nutrientes a la tierra.
Si su tierra no parece ser tan buena después de estas pruebas, entonces usted tiene un poquito de trabajo que hacer cultivando más materia orgánica en ella. Incluso, si su tierra pasó la prueba, usted aún necesita mezclar regularmente material orgánico en ella para reemplazar todos los nutrientes que sus plantas han usado. Pero, ¿qué material orgánico debería usted agregar? Composta. La composta es material orgánico descompuesto tal como el desperdicio animal, deshechos de la cocina y de las plantas. Cualquier cosa que una vez tuvo vida es convertible en composta. Algunos desperdicios se convierten en mejor composta que otros. Los huesos tardan demasiado en descomponerse, pero las hojas son estupendas.
Hacer o no hacer composta. Si usted tiene un jardín pequeñito, tal vez no sea apropiado dedicarle un espacio de tres pies para hacer composta. Hay opciones más pequeñas para hacerlo como los recipientes auto contenedores de gusanos. Como alternativa, compre composta y agréguesela a su tierra.
Existen dos métodos para hacer composta. Uno es una composta “fría”, que es básicamente dejar a la naturaleza seguir su curso en descomponer desperdicio orgánico. Este método puede tomar un año o más antes de que la forma original del desperdicio sea irreconocible, lo que significa que se puede usar. El otro método es una composta “caliente”, el cual usa un equilibrio de los elementos produciendo un calor natural el cual reduce su proceso de descomposición a un asunto de semanas. Se requiere más esfuerzo para la composta caliente, pero así como es significativamente más rápido, también mata, con el calor, las semillas y patógenos de las malezas.
Una vez que usted tiene buena tierra y le agrega regularmente material orgánico, está bien encaminado a ser un jardinero orgánico. Una rica tierra ayudará naturalmente a las plantas a luchar contra las enfermedades y pestes. Sin embargo, a veces se necesita una pequeña intervención para ayudar a que las pestes no invadan.
Está lleno de predadores naturales que puede usar para mantener las pestes a raya. Por ejemplo, construir una pequeña pila de madera en la esquina de su jardín, atraerá a los puercos de setos, los que comen caracoles y babosas. O instalar una mesa para pájaros que los atraiga, quienes pronto comerán caracoles y controlarán también a los pulgones.
Los pulgones atacan una amplia variedad de plantas y transmiten virus de plantas. Lávelas con una manguera a presión o rocíelas con agua con jabón. Plantar maravillas cerca de un área preferida por los pulgones es un truco maravilloso, ya que las maravillas atraerán mariquitas y otros insectos, que disfrutan saboreando pulgones.
Otra manera de eliminar las pestes es rotar los restos de la cosecha de vegetales, esto reducirá las opciones de enfermedades y pestes en las plantas perennes. Cuiden de no plantar miembros de la misma familia en el mismo lugar dos estaciones seguidas, o serán susceptibles a las mismas infecciones.
Mientras más grande sea la diversidad de las plantas y animales vivientes en su jardín, mejor será la oportunidad que un predador natural viva en él para controlar cualquier peste. La jardinería orgánica se trata realmente de crear un paraíso para un rango diverso de vida, desde microbios hasta pájaros. El equilibrio se obtiene con un ojo cuidadoso y un entendimiento de cómo todas las criaturas vivientes en su jardín funcionan en conjunto en un ciclo de crecimiento, muerte, descomposición y renacimiento.








