Noticias de todo el mundo. Primicias exclusivas de China. Política y cultura. La Gran Época - uniendo Oriente y Occidente
Compartir

De los campos de trabajo forzado a la APEC

¿Cómo ocultó el delegado chino Bo Xilai su papel de promotor de los peores centros de tortura en China en un encuentro tan importante?


Por Andrew Carlisle y Glen Mullins - La Gran Época
13.09.2007 13:15


Denuncian a Bo Xilai por su papel en la persecución a practicantes de Falun Gong en China, afuera del hotel en Seúl donde Bo se alojaba como parte de una delegación china visitando Corea del Sur, 10 de abril del 2007. (Jung Yeon-Je/Imágenes Getty)

El Ministro de Comercio Bo Xilai, uno de los delegados clave de China para la cumbre de la APEC esta semana ascendió de rango en el Partido Comunista tras supervisar la administración de campos de trabajo forzado en la provincia de Liaoning, una de las bases industriales principales de China.

Uno podría preguntarse por qué se le permitió la entrada al país a este hombre, siendo que Bo Xilai ha sido perseguido por las cortes de no menos de diez países incluyendo Canadá, Australia, EEUU, Inglaterra, Irlanda, y España, para responder a los alegatos de crímenes tan serios como la tortura y el genocidio sistemático.

En Australia, un practicante de Falun Gong, Pan Ying que busca justicia a través de las cortes australianas tras sufrir terriblemente bajo el mandato de Bo Xilai en el centro de custodia Danan en la ciudad de Shenyang; cuenta que fue detenido por seis meses y sometido a todo tipo de torturas y abusos después de haber peticionado en nombre de Falun Gong, que desde 1999 sufre la persecución en China en manos del régimen.

“Una vez que la gente entienda la magnitud de los crímenes que se están cometiendo, quedarán escandalizados y horrorizados”, manifestó Ying.

Se dice que Bo Xilai autorizó abiertamente a sus subordinados a usar la tortura en un esfuerzo para obligar a los practicantes de Falun Gong a que abandonen su práctica. Los casos de muerte por tortura aumentaron drásticamente bajo el mando de Bo Xilai.

Cuando Bo Xilai fue gobernador de la provincia de Liaoning, desde enero del 2001 hasta febrero del 2004, presuntamente planeó y desarrolló grandes instalaciones para ser usadas como prisiones y se invirtieron más de mil millones de yuanes (US$ 135 millones) en mejorar instalaciones que todos conocen por su mala fama como el campo de trabajo forzado Masanjia.

Según el centro de información de Falun Dafa en el 2003, la provincia de Liaoning invirtió quinientos millones de yuanes (US$ 67,5 millones) en Shenyang para construir el primer complejo de prisión exclusivo para practicantes de Falun Gong. El complejo es enorme extendiéndose a lo largo de 1,3 kilómetros cuadrados.

Los primeros informes que llamaron la atención hacia las escandalosas atrocidades de extirpación forzada de órganos a miles de practicantes vivos de Falun Gong también fueron en la provincia de Liaoning.

Mientras Bo Xilai, el ex gobernador de la provincia de Liaoning, asistía a la APEC, el ex Secretario de Estado canadiense para Asia Pacífico David Kilgour y el abogado de derechos humanos internacionales David Matas –autores de un informe de investigación sobre estos alegatos de extirpación de órganos –también visitaban Sydney.

Los canadienses aprovechando la celebración por un premio otorgado por su trabajo de derechos humanos, participaron en foros en la mayoría de las principales ciudades de Australia.

Gracias a los esfuerzos de individuos tales como el señor Kilgour y el señor Matas, la comunidad política asistió a la APEC conociendo muy bien la naturaleza despiadada del régimen comunista chino.

La pregunta es si los líderes de las diferentes comunidades poseen la fortaleza moral para tomar una postura por los valores humanos fundamentales y la integridad de la institución democrática a la cual dicen pertenecer.