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Exhibición de arte Verdad, Benevolencia, Tolerancia (Parte 4)

Pinturas basadas en esos tres principios, reflejan el coraje y la determinación a pesar de la adversidad. En este apartado presentamos: La justicia prevalece


www.falunart.org
09.09.2007 07:40


LA BATALLA ENTRE EL BIEN Y EL MAL, por Wang Zhiping, óleo sobre tela, 1,67 m x 2 m

EL TRIBUNAL DE LA GENTE, por Dong Xiqiang, óleo sobre tela, 1,20 m x 0,90 m

Esta exhibición de arte es creación de practicantes de Falun Dafa, una disciplina tradicional china para la cultivación del cuerpo y el espíritu, que está siendo perseguida por el régimen comunista en China continental. Con su arte buscan revelar la crueldad de la persecución de una manera más profunda para, de esta manera, despertar la conciencia de la gente del mundo y poner fin a este inhumano genocidio.

En la primer parte, La belleza de la cultivación, los trabajos sugieren la belleza de una vida en armonía con un orden cósmico superior, alineado con los principios de Verdad, Benevolencia y Tolerancia. En la segunda parte, Coraje inquebrantable, describen las dolorosas experiencias de los practicantes perseguidos en China. En la tercera, Llamado a la justicia, retratan el esfuerzo de los practicantes de Falun Dafa tanto dentro como fuera de China por contrarrestar la persecución y contarle a la gente de todo el mundo la verdad sobre Falun Dafa. Finalmente, en esta última parte, La justicia prevalece, los trabajos advierten a los responsables del genocidio que al final la justicia prevalecerá y el mal tendrá su castigo, a la vez que ofrece un mensaje de esperanza para el fin de esta persecución.

La batalla entre el bien y el mal

Con la Plaza Tiananmen como fondo, el hombre en el centro sujeta una bandera que dice “Verdad, Benevolencia, Tolerancia”, mientras que la de la mujer dice “La Ley rectifica el universo”. Los espíritus de los policías chinos están representados como sombras grises semi-transparentes, y están inclinándose ante los practicantes de Falun Gong que son víctimas de sus golpizas. Según palabras del autor, “Aquí quise mostrar que los policías –como muchos otros– fueron engañados por las autoridades chinas para cumplir sus depravadas órdenes en contra de sus conciencias.”

Un Dios Taoísta, un Señor Buda y un Ángel están enviando al infierno a los demonios que manipularon a las personas para que persigan a los practicantes de Falun Gong, a fin de rectificar el universo y restaurar el orden en el reino humano. “Representé esos tres tipos de dioses para significar que seres de todo tipo quieren terminar con la persecución –que va contra los principios de todo el universo– y que la maldad finalmente tendrá su castigo por parte del bien”, explica el artista.

El tribunal de la gente

Esta pintura representa un juicio por parte de la humanidad contra el ex dictador de China Jiang Zemin, principal responsable del genocidio contra Falun Gong. Su figura, sobre la silla, no es humana, sino una especie de monstruo grotesco, describiendo así su falta de humanidad y conciencia. Desde el Cielo, los dioses observan, mientras que un grupo de practicantes de Falun Gong aparecen con sus características remeras amarillas de una forma que parecen apuntar a Jiang.

La artista explica que “hay jueces orientales y occidentales porque quise que los espectadores se identificaran con la situación y que no piensen que es algo lejano que no tiene nada que ver con ellos. Mucha gente piensa así, que es algo que sucede del otro lado del mundo y que no los afecta. Pero sí los afecta”