¿Tiene China historias acerca de la creación? La respuesta es sí, y el nombre del primer Dios de la creación es Pangu.
En el principio del tiempo, el universo no tenía forma y el cielo y la tierra no estaban separados. Era como un huevo redondo, en el cual no había luz, ni sonido.
En el huevo universal yacía un gigante dormido llamado Pangu. Él durmió por 180.000 años pero un día despertó. Viendo el vacío del universo, no estaba satisfecho. En un solo pensamiento hizo que un hacha gigantesca apareciera. Tomó el hacha y rompió el huevo abriendo el universo inicial.
La abertura creó una nueva dinámica. Las materias ligeras comenzaron a flotar hacia arriba y formaron lo que ahora llamamos el cielo, y las materias densas comenzaron a condensarse en lo que ahora llamamos tierra.
Para evitar que el cielo y la tierra se derrumben, Pangu soportó el cielo mientras estaba parado en la tierra. Él creció tres yardas diarias hacia arriba, y con esto, el cielo llegó a ser tres yardas más alto y la tierra creció tres yardas más profundas por día.
Otros 180.000 años pasaron, y el cielo se tornó inmensamente alto y la tierra sólidamente densa. Pangu también llegó a ser tan alto como la distancia entre ambos.
Viendo que el cielo y la tierra estaban bien formados y estables, Pangu murió. Sus miembros se convirtieron en montañas, su sangre dio origen a los ríos, sus músculos formaron los campos, y su piel y pelo se convirtieron en miríadas de plantas y animales. El aire que él exhaló formó el viento y las nubes, y su sonido llegó a ser el rugido de truenos. Su ojo izquierdo se convirtió en el sol y el ojo derecho se convirtió en la luna; su sudor se transformó en el rocío de la mañana y la nutritiva lluvia.
Usando su cuerpo, Pangu creó un mundo prodigo y hermoso.
Así comenzó un nuevo cosmos.









