La delegación irlandesa de Amnistía Internacional manifestó a La Gran Época que la China comunista continúa empleando métodos abusivos para controlar disidentes en la cuenta regresiva para el comienzo de las Olimpíadas en 2008.
La principal preocupación de China en este momento en su preparación para los Juegos Olímpicos del 2008 es la ‘estabilidad social’ más que hacer eco de aquellas promesas anunciadas en las reuniones de los comités en 2001 para mejorar la situación de los derechos humanos, tras ser elegida como anfitriona de los Juegos.
Según Roxanne Macara, vocero de Amnistía Internacional, “Más allá de algunas reformas limitadas, la mayor preocupación de China a medida que se acercan los Juegos Olímpicos parece ser salvaguardar la ‘estabilidad’ de Beijing expulsando de la ciudad a los indeseables”.
“Desafortunadamente, el gobierno continúa empleando métodos abusivos para ‘limpiar’ Beijing, a través de campos de reeducación, rehabilitando forzadamente a sus presos de conciencia con drogas. Estas prácticas parecen haberse extendido en Beijing como resultado de las Olimpíadas”.
“Nosotros también hemos visto la represión intensificada hacia defensores de derechos humanos en Beijing quienes han sido encarcelados o puestos bajo vigilancia policial, incluyendo el incremento del arresto domiciliario”.
Amnistía Internacional también expresó preocupación por la reciente clausura de algunos medios de China.
“Esta es una tendencia peligrosa y parece ser parte de grandes esfuerzos para aumentar los controles estatales sobre la información de las Olimpíadas”.
Como parte de una campaña de Amnistía para presionar al Partido Comunista Chino, se está apelando para la liberación de un número de personas que están ilegalmente detenidas.
“Un caso que destacamos en la cuenta regresiva a las Olimpíadas es el de Bu Dongwei, que fue asignado a un campo de trabajo forzado luego de que la policía encontrara en su casa literatura sobre Falun Gong. Él es un prisionero de conciencia y debe ser puesto en libertad”.
Por el momento Amnistía Internacional no está llamando a un boicot para los Juegos Olímpicos del 2008 pero ha expresado que si la situación de los derechos humanos en China no mejora, su posición podría cambiar. Actualmente está alentando a las personas que planean visitar China durante los próximos Juegos a que se informen más sobre esta campaña para mejorar los derechos humanos en la región antes de que realicen el viaje.









