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El relevo de la Antorcha de los Derechos Humanos llega a Berlín

Frente al Estadio Olímpico donde transcurrieron los Juegos en la ex Alemania Nazi, se unieron cientos de personas para advertir al mundo el error de las Olimpíadas en China


Por Florian Godovits – La Gran Época Alemania
31.08.2007 13:11


La ex Olímpica Ines Geipel sujeta la antorcha de los derechos humanos junto con la niña australiana de 7 años Fadu Chen. (Cao Yu De/La Gran Época)

La portadora de la antorcha, Ines Geipel (a la derecha), famosa por su trabajo ayudando a drogadictos en la antigua Alemania Oriental, recibe ayuda sujetando la Antorcha de los Derechos Humanos de la niña de siete años Fadu, cuyo padre fue asesinado por el PCCh, por oponerse a la persecución de Falun Gong. (Yude Chao/La Gran Época)

Rainer Wagner, presidente del Sindicato de la Asociación de Víctimas de la Tiranía Comunista, dijo en su discurso ante el Olimpiastadion, “Nunca la complicidad con los enemigos de la libertad ha servido a la libertad”. (Jason Wang/La Gran Época)

BERLIN- Durante dos semanas, mientras transcurrían las Olimpiadas de Berlín de 1936, la Alemania Nazi mostró una escena idílica de paz y prosperidad al mundo.

En la primera parada europea del Relevo de la Antorcha de los Derechos Humanos, activistas de derechos humanos hicieron un llamamiento al boicot de los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, frente al mismo Estadio Olímpico.

Programado para pasar por más de 35 países y 100 ciudades, el relevo global de la antorcha comenzó hace tres semanas en Atenas, bajo el lema: “Las Olimpiadas de Beijing y los crímenes contra la humanidad no pueden coexistir”. El relevo ha sido organizado por la Coalición para Investigar la Persecución a Falun Gong (CIPFG), una coalición internacional de personas y organizaciones preocupadas por el aumento de las violaciones de derechos humanos en China, según informa el sitio de Internet de la organización.

La ex Olímpica Ines Geipel fue miembro del equipo de atletismo de la Alemania Oriental en la década de los 80. Ella ha sido la primera corredora del relevo-protesta, y completó parte del recorrido el pasado sábado 25 de agosto, con la niña de siete años Fadu Chen, que perdió a su padre hace seis años, víctima de la persecución contra la práctica de meditación Falun Gong.

“Aquellos que celebran los Juegos Olímpicos en China mientras la situación en los derechos humanos no cambia, deben saber que lo están haciendo con asesinos”, declaró Geipel frente a cientos de personas que habían acudido al relevo de la antorcha.

También llevaron la antorcha Andreas Krieger y su esposa Ute Krieger-Krause, ambos ex atletas y víctimas de una campaña sistemática de doping realizada por el gobierno comunista de Alemania Oriental. El programa contemplaba a atletas confiados a los que se daba cuantiosas dosis de esteroides anabolizantes para mejorar sus resultados, a pesar de los efectos negativos para la salud.

Archivos secretos de Alemania Oriental revelaron recientemente que hasta 10.000 atletas estuvieron implicados en un intento promocionado por el estado de convertir un país de 16 millones de personas en una potencia deportiva, que rivalizara con Estados Unidos y la Unión Soviética.

El Sr. Krieger, lanzador de peso y ganador de una medalla de oro en el Campeonato Europeo de Atletismo de 1986, dijo que aunque la ex Alemania Oriental controlada por los soviéticos y la China comunista actual son sistemas diferentes, ambos tienen similitudes en los métodos utilizados para reprimir y controlar ideológicamente a las personas.

“No podemos evadir siempre nuestra responsabilidad; tenemos que hacer una declaración hoy… Sólo se habla todo el tiempo… Mientras hay gente muriendo”, declaró el Krieger.

“Nunca la complicidad con los enemigos de la libertad ha servido a la libertad”, declaró Rainer Wagner, presidente del Sindicato de las Asociaciones de Víctimas de la Tiranía Comunista en su discurso en la Plaza Olímpica de Berlín. “Con profunda tristeza, somos testigos de cómo las políticas y economías occidentales sacrifican sus valores éticos por las ganancias a corto plazo y la ilusión de una falsa comunicación”.

La próxima parada del Relevo de la Antorcha de los Derechos Humanos será Munich, y se espera que llegue a Australia a finales de octubre.