Luego de que los medios de comunicación revelaran la esclavitud de niños en fábricas ilegales de ladrillos en la provincia de Shanxi, China, otro caso de trabajo esclavo fue informado en la ciudad de Wuhan—la esclavización de un hombre que había sido reportado como desaparecido por su familia.
Hace quince años, Huang Benwu faltó a su trabajo en la ciudad de Wuhan, provincia de Henan. La familia de Huang pasó por duras experiencias tratando de encontrarlo pero fue en vano. Recientemente Huang fue rescatado de una fábrica de ladrillos en Wuhan. Estaba mentalmente enfermo y no podía reconocer a nadie de su familia.
De acuerdo con el Dahe Daily en su informe del 16 de agosto de 2007, Huang fue a trabajar al aeropuerto de Tianhe en Wuhan en 1992 con una persona de su pueblo natal. Tres meses después, Huang desapareció del trabajo y su familia no pudo encontrarlo.
“Mi padre desapareció cuando tenía 38 años. Mi madre tenía 35 años en aquel momento. Mi hermana y yo éramos adolescentes”, dijo la hija más jóven de Huang, Baixiu. Luego de que Huang desapareció, solo un pequeño ingreso su esposa crió sola a las dos hermanas y más tarde se casó nuevamente.
El 2 de agosto de 2007, Bian Ku, quien es del mismo pueblo que Huang, contactó a la familia de Huang para reportar que podría haber encontrado a Huang. Un amigo de Bian fue a la Fábrica Nanhu Ladrillos en el pueblo de Niekou, distrito de Huangpo, ciudad de Wuhan, el 1 de agosto. Vio a un trabajador allí hablando con el mismo acento que su amigo Bian. Le preguntó de donde era y descubrió que su nombre era Huang Benwu y que también era del condado de Huangchuan. Pero el hombre era mentalmente impreciso, así que Bian llamó a la familia de Huang e hizo que fueran a Wuhan a confirmar.
Los hermanos de Huang inmediatamente fueron a Wuhan a ver a Huang en la fábrica de ladrillos. El hermano menor de Huang dijo, “Tan pronto como llegué a la fábrica, vi a mi hermano vertiendo carbón dentro de un carro. Se veía tan sucio y delgado, pero lo reconocí inmediatamente. Le pregunté cual era su nombre. Me dijo que era Huang Benwu, pero no me reconoció”.
El hermano menor de Huang luego trajo a su hermano mayor a la fábrica y confirmó que el trabajador era Huang Benwu. Ellos fueron a ver al dueño de la fábrica para llevar a Huang a casa. “Estamos en horas de trabajo, no se lo pueden llevar. Gasto 400 yuanes [aproximadamente 52 dólares] cada mes para mantenerlo”, dijo el dueño.
El 4 de agosto, oficiales de policía fueron a la Fabrica Nanhu de Ladrillos y rescataron a Huang.
El 15 de agosto, su hija Baixiu fue al Refugio de la ciudad de Wuhan. Cuando el personal del refugio trajo a su padre, un hombre jorobado con cabello gris, casi no podía reconocerlo. Cuando Baixiu se presentó, Huang hizo unos sonidos extraños y dijo, “Bien, bien” pero sin verla a los ojos.
Huang no recordaba nada sobre el pasado. “No podía reconocer a nadie, ni siquiera a mi,” dijo el hermano de Huang, “¡El dueño de la fábrica de ladrillos debe explicarnos esto!”
Huang mostraba inestabilidad mental y pérdida de memoria. No podía relacionar exactamente lo que le había sucedido en los últimos 15 años.
El hermano menor de Huang dijo que conoció a un hombre joven de la provincia de Sichuan cuando fue a la Fábrica Nanhu de Ladrillos. Este hombre dijo que había trabajado con Huang durante cinco años en otra fábrica de ladrillos. Recientemente los dos fueron transferidos a la Fábrica Nanhu.
De acuerdo con los residentes locales, la fábrica de ladrillos principalmente contrata a trabajadores de las afuera del pueblo. Ellos escucharon historias de que el dueño de la fábrica tortura a los trabajadores que se quieren ir y los siguen de cerca para que no tengan mucho contacto con nadie en el pueblo. La gente difícilmente sabe lo que sucede dentro de la fábrica.
La familia de Huang esta feliz de que él pronto volverá a casa. Sin embargo, la esposa de Huang se encuentra en una situación embarazosa—no se divorció de Huang antes de casarse nuevamente. Una vez que Huang regrese, no sabrá que hacer con dos esposos.


