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El enorme superávit comercial y la economía de China

¿Es equilibrado el desarrollo económico chino? Análisis y comparaciones con otras economías


Por Zong Dajun
28.08.2007 14:08

China Photos/Getty Images

Mirando atrás a la economía de China en 2006, el fenómeno más notable era el gigantesco superávit comercial de US$ 177,5 billones. El volumen total de comercio exterior en 2006 ascendió a US$ 1,76 trillones, representando un aumento de US$ 338,78 billones, o un 23,8 por ciento sobre el nivel alcanzado en 2005.

A partir de enero hasta noviembre de 2006, las importaciones y las exportaciones totales de China alcanzaron US$ 1,69 trillones. Las exportaciones por US$ 875,4 billones representan un incremento del crecimiento de 27,5 por ciento respecto a los primeros 11 meses de 2005; las importaciones por US$ 718,52 billones representan un incremento de 20,6 por ciento respecto al mismo período del año anterior. El superávit comercial de 11 meses era de US$ 156,52 billones.

El año 2006 fue significativo no sólo por el fuerte crecimiento comercial sino también por el superávit comercial que crecía continuamente casi todos los meses. El comercio mensual en octubre y noviembre alcanzó el nivel máximo de US$ 23,83 billones y de US$ 22,92 billones, respectivamente. El superávit comercial mensual desde enero a diciembre fue, en billones: US$ 9,49; $2,453; $11,19; $10,457; $13,004; $14,5; $14,61; $18,8; $15,3; $23,83; $22,92; y $21; respectivamente, un total de casi US$ 180 billones.

Los números del 2006 fueron casi el doble que los US$ 101 billones del 2005. Para años anteriores, el superávit fue de US$ 50 billones en 2004, US$ 30 billones en 2003, y US$ 22,5 billones en 2001. ¿Qué causó este enorme crecimiento en el superávit comercial durante los últimos dos años?

China exporta el 70 por ciento de su desarrollo económico

El volumen comercial de US$ 1,76 trillones en 2006 fue aproximadamente el 65 por ciento del PBI de China. Este porcentaje no es sólo un indicador de la dependencia de China respecto al comercio exterior sino que también evidencia que los productos chinos fluyen hacia los países extranjeros. Yu Yongding, un reconocido intelectual, una vez lo describió así: “El superávit comercial significa una mala asignación de recursos.”

La proporción del superávit comercial respecto al PBI es un dato importante. El superávit comercial de China constituyó el 2,5 por ciento del PBI en 2004, el 4,5 por ciento en 2005, y más de 7,0 por ciento en 2006. Si la economía de China hubiera crecido el 10,5 por ciento durante 2006, entonces cerca del 8,0 por ciento del crecimiento se habría ido a los países extranjeros. Solamente el 2,5 por ciento del alto crecimiento ha beneficiado a la gente china.

La gente puede decir que el 7,0 por ciento de las exportaciones netas del PBI provienen de las cuentas de ahorros de la gente china, y que esto equivale a que la gente china preste US$ 180 billones a los extranjeros. Es cuestionable, sin embargo, si estos préstamos serán pagados alguna vez.

China, un país en vías de desarrollo que debería haber utilizado sus valiosos recursos para mejorar los estándares de vida de su gente, en lugar de eso ha estado exportando un volumen enorme de recursos. Éste es de hecho el problema más crítico del modo de crecimiento de China. Por supuesto, China también está aceptando la inversión extranjera. Si suponemos que la inversión extranjera directa de 2006 es de US$ 50 billones, esta cantidad podría compensar parcialmente el drenaje de recursos del superávit comercial.

Los medios han divulgado que, en noviembre de 2006, el superávit comercial de Japón cayó un 54 por ciento, pero la cantidad total era solamente US$ 7,96 billones. Después de 59 meses de crecimiento continuo, el superávit comercial de Corea del Sur en noviembre de 2006 fue solamente US$ 2,86 billones. El superávit comercial total de Japón y de Corea en noviembre era menos que la mitad del de China, mientras que su PBI combinado era más que doble del de China. La dependencia de la economía china con los países extranjeros es mayor que la de otros países. Si el crecimiento de China se basa principalmente en vender mercancías a cambio de moneda extranjera, ¿cuál es la verdadera ventaja para la gente china?

¿Está el desarrollo económico de China en un camino equilibrado?

El enorme superávit comercial y la proporción del 65 por ciento entre el comercio exterior y el PBI son indicadores de que el desarrollo económico de China no está balanceado. Usando la estructura del cuerpo humano como analogía, algunos tienen músculos fuertes en la parte superior de su cuerpo, mientras que otros tienen piernas muy fuertes. La economía de China es como un hombre fuerte seriamente desfigurado con una cabeza grande y piernas esqueléticas, con un brazo muy fuerte y el otro muy delgado.

En su conjunto, la economía de China presenta los siguientes fenómenos: Los impuestos son altos, los ingresos son bajos; las exportaciones son altas, las importaciones son bajas; las inversiones son fuertes, y el gasto es bajo. Por lo tanto, tenemos la siguiente observación: El monopolio es alto, la competencia es baja; las exportaciones son altas, el consumo doméstico es bajo; los sectores upstream son fuertes, y los sectores downstream son débiles.

El desarrollo anormal es causado por la distribución desequilibrada del capital. En otras palabras, la distribución de los recursos entre los diversos sectores está seriamente fuera de proporción. Algunos sectores absorben demasiada nutrición y se vuelven muy fuertes.

Otros sectores son muy débiles debido a un largo tiempo de desnutrición y escasez de suministro de sangre. Por ejemplo, Suzhou es famosa por su atracción del capital, pero en un área con una tasa tan alta de inversión, el porcentaje de ahorro por persona es muy bajo. Esto significa que a pesar de las grandes inversiones extranjeras, la gente local no tiene mucho dinero; la mayor parte de los productos vendidos allí son muy baratos.

Algunos académicos, sin embargo, incluso elogian la alta proporción entre el comercio exterior al PBI. Por ejemplo, el Sr. Lin Yifu cree que el comercio exterior de China no ha superado al de Japón y de Corea en sus años máximos. El Sr. Wang Jian cree que el futuro comercio exterior de China será incluso más fuerte a medida que los países desarrollados continúen transfiriendo la fabricación a China. El Sr. Wang Jian incluso cree que antes del 2030, las reservas en moneda extranjera de China serán tan altas como US$ 10 trillones. Pero honestamente creo que si China sigue con esta estructura de crecimiento, la economía de China muy probablemente se habrá derrumbado mucho antes. Esto es porque muchas partes del desarrollo de China son irracionales.

Reexaminando el modelo de desarrollo mercantilista de China

He estado llamando al modelo actual de desarrollo de China un modelo mercantilista tradicional. Este modelo, diciéndolo en buenos términos, es austero. Para decirlo de modo poco diplomático, es para sostener el crecimiento del país o, más específicamente, el de un puñado de gente, a expensas del ingreso de la mayoría de la gente china. Este modelo del desarrollo incluye buscar oportunidades de trabajo globalmente, exportar productos nacionales y acumular reservas en moneda extranjera.

Dos condiciones son necesarias para que este modelo sea exitoso. Una son los salarios bajos, o trabajo barato; la otra es un mercado exterior lo suficientemente grande. La primera condición se ha logrado. China tiene enormes recursos de trabajo y un sistema legislativo que garantiza una fuente rápida de trabajo barato (esto es, trabajadores emigrantes de áreas rurales, la inexistencia del derecho a huelga de los trabajadores o de negociar con la patronal, un sindicato no funcional). Especialmente en China, la tradición de salarios bajos ya fue establecida durante la vieja economía de planificación centralizada. Por lo tanto, luego de décadas de reforma, el nivel general de salarios sigue siendo muy bajo.

Este tipo de economía de ingresos bajos no sólo resulta en productos baratos; también contribuye a una escasez de consumo interno. Economías de este estilo comparten una meta común: desarrollar un mercado internacional y vender activamente productos a países extranjeros. Consecuentemente, estos países tienen normalmente un alto superávit comercial y una reserva cada vez mayor de moneda extranjera, mientras que el nivel de ahorro de los bancos tiende a ser muy alto.

Sin embargo, estos países también comparten otra cualidad: El estándar de vida de la gente se mantiene en un nivel bajo porque su poder adquisitivo es bajo. En estos países, las compañías pueden acumular enormes riquezas mientras que los gobiernos normalmente poseen poderosos recursos financieros. Sin embargo, desde la perspectiva del desarrollo, este modelo de gobierno fuerte, empresas fuertes, y trabajadores pobres es diferente de los modelos que se centran en el capital humano.

En general, hay un límite al modelo mercantilista de China, que no puede continuar en la misma trayectoria por siempre. Su capacidad es medida sobre todo por cómo la gente se siente satisfecha con este modo de crecimiento. Si la mayoría de la gente no puede mejorar su estándar de vida durante un largo período de tiempo, entonces se preguntará sobre la legitimidad de la reforma económica.

Los economistas, incluyendo al Sr. Wang Tongsan, también han encontrado que este problema representa síntomas negativos en la economía de China. El ciclo comienza con ciertos sectores industriales que tienen una capacidad excesiva mientras que la demanda del mercado interno es relativamente débil. Debido a esto, los fabricantes son forzados a desarrollar un mercado de exportación. Esto causa aumento en las exportaciones y una gran acumulación de moneda extranjera. Para balancear las reservas de moneda extranjera, las autoridades financieras deben aumentar la oferta de dinero, lo cual ayuda a acelerar la inversión. Debido al desequilibrio en la distribución de ingresos doméstico, ocurre una disparidad en la inversión y el consumo. La economía, debido a la carencia de una demanda doméstica fuerte, es dirigida por las fuertes inversiones y exportaciones. Bajo tal circunstancia, una abundante oferta de dinero causa una presión inflacionaria implícita. Aunque en el corto plazo no ha hecho subir el índice de precio de consumo, ha conducido obviamente a un aumento en el precio del capital. Esta situación provee incentivos a algunas industrias upstream para hacer inversiones irracionales en busca de beneficios a corto plazo, haciendo que el problema de la capacidad excesiva sea incluso peor en el futuro.

Haciendo frente a tal anormal desarrollo y ciclos económicos desequilibrados, la gente ha dado varios tipos de recomendaciones políticas, tales como cambiar la tasa de interés, tener un impuesto uniforme para las compañías extranjeras y nacionales, y poner restricciones en cuanto a la utilización del suelo. En mi opinión, el problema más fundamental siguen siendo los bajos salarios de los trabajadores, lo que conduce a un bajo consumo y a grandes cantidades de recursos destinados a exportar a precios baratos. El factor más importante que provoca los bajos salarios de los trabajadores es la falta de derechos laborales. Por lo tanto, las medidas económicas por sí solas no son suficientes para solucionar el problema; es necesaria una reforma política para facilitar una solución.

Figura 1. Porcentaje de inversión en PBI en China, Japón y Corea en sus periodos de alto crecimiento.

Figura 2. Proporción entre Inversión y PBI para empresas, hogares y gobierno entre 1992 y 2005.

Fuente: Ensayo de la Fundación Internacional Monetaria “Qué controla las inversiones en China” del 12 de diciembre de 2006. www.dajun.com.cn\imf.htm

Desproporción en la distribución del ingreso, el ahorro y la inversión

Diferentes estrategias y políticas de desarrollo usualmente generan diferentes estructuras económicas. La condición de la economía china actual, marcada por la alta inversión, el alto ahorro, y el bajo consumo, nunca ha ocurrido incluso en otros países en vías de desarrollo.

La figura 1 exhibe el patrón de inversión en China, Japón, y Corea en el curso del alto crecimiento económico. El período del alto crecimiento de Japón fue entre 1962 y 1976, con su proporción inversión/PBI entre 30 y 35 por ciento durante la mayor parte de esos años y 37 por ciento como el más alto. El período del alto crecimiento de Corea fue a partir de 1984 a 1998, con la misma proporción que se elevaba de 30 por ciento a 39 por ciento, y después cayendo debajo de 30 por ciento. En China entre 1990 y 2006, la proporción empezó en 25 por ciento y aumentó hasta 48 por ciento. Japón y Corea experimentaron cerca de 14 años de alta inversión antes de que la cifra cayera hacia abajo. El período de alta inversión de China ha durado 15 años, y no hemos visto ninguna muestra de que desacelere. Para hacer grandes inversiones, se necesita gran cantidad de dinero en efectivo. Veamos quién está invirtiendo en China y quién tiene el dinero. La figura 2 demuestra claramente quiénes son los verdaderos inversionistas. La curva de arriba, la más gruesa, es la inversión de las empresas; las dos líneas discontinuas inferiores representan la inversión de los hogares y del gobierno. Es claro a partir de la Figura 2 que las inversiones de las empresas están constantemente entre 28 por ciento y 35 por ciento, mientras que la inversión de los hogares y del gobierno está cerca del 5,0 por ciento del PBI.

Song Guoqing, un académico chino, una vez mencionó que durante los últimos ocho años, China ha estado implementando políticas para estimular el consumo. Sin embargo, durante los mismos ocho años, la parte del PBI del gasto de las familias ha declinado en un 8 por ciento, y esta tendencia continúa. Miremos la siguiente tabla para ver los cambios entre el ahorro de los hogares de familias y el ahorro de las empresas. En 1996, los ahorros familiares ascendieron a 20 por ciento del PBI, pero en 2005, la proporción cayó a 16 por ciento; al mismo tiempo, la proporción entre el ahorro empresarial y el PBI aumentó de 13 por ciento a 20 por ciento durante el mismo período.

Cuadro 1. Cambio en porcentaje de ahorro respecto al PBI desde 1996 a 2005

 

1996

2000

2004

2005

Familias

20

15

16

16

Empresas

13

15

19

20

Gobierno

5

6

6

6

Fuente: Banco de Datos del Centro de Observación e Investigación Económica Dajun de Beijing.

Del Cuadro 1, está claro que durante la última década, el porcentaje de PBI del ingreso fiscal del gobierno y de las empresas propiedad del estado se ha incrementado constantemente, mientras que el porcentaje de los ingresos personales ha declinado continuamente. Actualmente, los ahorros de las familias componen el 33 por ciento de ahorros totales, mientras que los ahorros de las empresas son el 49 por ciento y el ahorro del gobierno es del 16 por ciento. Estos cambios son la razón por la cual el consumo doméstico sigue siendo débil. Por un lado, la gente tiene poco dinero para gastar; por otra parte, el gobierno y las empresas tienen un montón de dinero para gastar e invertir.

Desde que la reforma fiscal comenzó en 1994, la constante caída de los ingresos fiscales de más de 10 años se ha revertido. Año tras año, el ingreso se ha incrementado. Los ingresos fiscales del gobierno han crecido considerablemente. Esto ha disminuido en gran parte el consumo personal y ha forzado la exportación de más productos. Las exportaciones baratas no sólo han afectado los estándares de vida de la gente y han desperdiciado valiosos recursos del país sino que también han afectado a los factores de riesgo global, tales como la devaluación del dólar estadounidense. Si el dólar estadounidense continúa descendiendo, la devaluación de la moneda extranjera de China será lo que siga. La duramente ganada reserva en moneda extranjera estará en un gran riesgo.

Hagamos otra comparación internacional. El Cuadro 2 muestra la estructura de ahorro de varios países como parte de su PBI. Entre éstos, la tasa de ahorro en los Estados Unidos es solamente 14,3 por ciento; Corea tiene la segunda tasa más alta de ahorro con 31 por ciento; La tasa del ahorro de China en 2006 probablemente haya alcanzado el 50 por ciento del PBI. Esta alta tasa de ahorro solamente puede causar una alta inversión y un elevado superávit comercial. Esta es la razón por la cual China ha tenido un enorme superávit comercial en 2006.

¿Quién diseñó este modelo?

Del análisis anterior, podemos ver que debido a la disparidad de la distribución del ingreso, el porcentaje de ahorro de los hogares de China está declinando, y la parte de los ingresos disponibles en el PBI está declinando rápidamente. A partir de 1978, cuando China comenzó la política de reforma y apertura, hasta hoy, la renta de los ciudadanos privados ha experimentado un cambio en forma de “n” (fue hacia arriba y hacia abajo). ¿Es este cambio normal o anormal? Hay muchos diversos puntos de vista.

Tengo que precisar la siguiente seria situación: El hecho que la renta del capital sea mayor que la renta del trabajo es la causa principal de todos los problemas económicos en China. Este tipo de estructura de distribución de los ingresos nunca se ve en países desarrollados occidentales.

 

Cuadro 2. Porcentaje de Ahorro en PBI de varios países

 

China

EEUU

Francia

Japón

Corea

México

India

Porcentaje total de ahorro

41,7

14,3

20,7

25,5

31

20,8

28,3

Hogares de familia

16

4,8

10,8

8,2

4,5

8

22

Empresas

20

10,3

9,5

19,4

14,8

10,6

4,8

Gobierno

5,7

-0,9

0,3

-2,2

10,7

2,2

1,5

Nota: Los datos de China son de 2005, los de México son de 2001, los de India son de 2004, y todos los demás de 2002. Fuente: Banco de Datos del Centro de Observación e Investigación Económica Dajun de Beijing http://www.dajun.com.cn/shunc.htm

 

Zhong Dajun es el director del Centro de Observación e Investigación Dajun de Beijing. Traducido por CHINASCOPE de http://www.dajun.com.cn/shunc.htm