Noticias de todo el mundo. Primicias exclusivas de China. Política y cultura. La Gran Época - uniendo Oriente y Occidente
Compartir

La esencia de la danza clásica china

Las habilidades del artista son un reflejo de la belleza y pureza internas


Por Zhang Tianliang - La Gran Época
23.08.2007 14:25


La ganadora de la Competencia Internacional de Danza Clásica China Michelle Ren, interpretando su última actuación. (Ji Yuan/La Gran Época)

Retrocediendo 1300 años, el 30 de enero del año 707, en los jardines del lago Kunming Pool, el Emperador Zhong Zong de la Dinastía Tang (618-907 a.C.) era anfitrión de una fiesta con todas las autoridades de la corte real presente. Allí pidió a las autoridades y a los académicos literarios que cada uno escribiera un poema sobre la ocasión y que le presentaran el mejor poema.

El Emperador, tenía construida una hermosa y colorida torre y para seleccionar el mejor poema, invitó a Shangguan Wan’er, una belleza conocida por sus logros literarios.

La señorita Shangguan usaba una horquilla y un vestido bordado de una tela liviana. Se sentó en la torre y sus largas mangas colgaban hacia abajo. Los asistentes de la corte presentaron los poemas y ella los leyó e hizo comentarios sobre cada uno. Aquellos que no cumplían con sus estándares, eran echados al suelo.

Los oficiales miraban arriba, hacia ella. A medida que cada pieza caía desde la torre hacia el suelo, todos querían ver quién era el autor. Sin embargo, Shen Quanqi y Song Zhiwen, no recogieron ninguna página, ya que cada uno creía que el suyo era el mejor. Shen dijo, “tu y yo hemos sido rivales durante un largo tiempo. Esta vez, quienquiera que gane, deberá ser considerado el mejor poeta. Eso resolverá nuestra disputa de una vez y para siempre”. Song sonrió y estuvo de acuerdo.

Más tarde, la señorita Shangguan soltó otro poema. Era el de Shen. Ella escribió sus comentarios acerca del poema, “Parece que los poemas de Shen y de Song eran comparables. Sin embargo, las últimas dos líneas del poema de Shen muestran que su agudeza se termina, pero el poema de Song tenía nuevas ideas, como si una bandada de aves volaran hacia el cielo. Por eso pensé que el poema de Song era mejor”.

Las autoridades leyeron los dos poemas. Estaban bien escritos, con expresiones exquisitas. Sin embargo, el poema de Shen terminaba con “Este humilde sirviente usa material malogrado”, mientras que las últimas dos líneas de Song eran, “No hay necesidad de preocuparse de que la luna brillante se desvanezca; pronto llegará la perlada noche”. Todos estuvieron de acuerdo con los comentarios de la señorita Shangguan.

La cultura china se concentra en la atmósfera. Esto impregna las áreas de caligrafía, pintura, ajedrez, música, poesía, artes marciales y danza. El poema de Shen, se comparaba a sí mismo con materia degradada y terminaba con un tono triste. El poema de Song, por otra parte, presentaba un nuevo elemento con la llegada de la “perla” después que la luna se pusiera. Esto muestra su habilidad superior para agregar un significado nuevo y elevado.

La Competencia Internacional de Danza Clásica China que la TV Nueva Dinastía Tang presentó a inicios de julio, incluyó a muchas personas talentosas con técnicas sobresalientes. Pero en términos de significados internos de sus movimientos, Ren Fengwu (Michelle Ren) fue claramente la mejor. La danza de la señorita Ren se basó en el concepto de una flor de loto pura en el estanque de un Buda. Su vestimenta también era blanca, simbolizando lo sagrado y puro de una flor de loto. Su danza no sólo mostró el reino de las flores de loto, sino también nos recordó la solemnidad y santidad del Paraíso de un Buda. A medida que una flor de loto revolotea con la brisa, podíamos oír la música de un mundo diferente y casi podíamos oler su fragancia. Brindó paz mental a la audiencia y obtuvo su respeto. Ya en el tema de la selección, Ren estuvo un paso delante de los demás.

Sus formas perfectas demostraron su profundo entendimiento del tema. Sus movimientos eran suaves y fluidos, mejor aún cada forma era refinada y refrescante. Mostró fortaleza en el oficio de sus movimientos. Las transiciones entre posturas eran naturales y suaves. Ella sostuvo al estar parada, una pierna muy estirada, e inmediatamente después realizó un flip hacia atrás con sus manos apoyadas en el suelo.

Este movimiento le mostró al público un cambio súbito pero inspirador. Con su danza, hizo sentir calma a la audiencia aunque sus movimientos eran dramáticos. Su expresión facial era pacífica y natural, como si no estuviera en una competencia de danza o complaciendo a los jueces, sino sólo interpretando su entendimiento de las flores de loto a través de habilidades maduras.

Incluso después de haber terminado, la energía y sentimientos de la danza se mantenían en el aire. El espíritu de la danza estaba realmente más allá de la forma.

Además de la selección del tema, la cultura china también da importancia a las sutilezas. Las leyendas dicen que el Emperador Gao Zu, de la dinastía Tang (206 a.C – 220 d.C) no tenía inicialmente confianza en las habilidades de Han Xin para liderar un ejército. El Emperador dio a Han un pedazo muy pequeño de tela y le dijo que él podría dirigir a tantos soldados como pudiera dibujar en la tela. En lugar de dibujar soldados, Han dibujó caballos cabalgando, la mitad de atrás estaba escondida tras una muralla, de modo que sólo la mitad delantera se mostraba. Uno podía ver que las manos de la persona cabalgando sostenían una banderola de batalla, aunque la persona misma no se podía ver. A pesar de que Han no dibujó personas completas, con las banderolas de batalla se deducía que había miles de tropas detrás del jinete.

Durante la Dinastía Song (960-1279 d.C), el Emperador Hui Zong, hizo un examen para la Academia Real de Arte. La prueba consistía en dibujar un antiguo templo escondido en la profunda montaña. El premio principal lo obtuvo una pintura que mostraba capas y capas de montañas. A los pies de la montaña había un monje sacando agua de un riachuelo. Aunque el artista no mostró en realidad un templo antiguo, todos podían percibir que el templo sería encontrado naturalmente en las profundidades de las montañas.

El mismo principio es aplicado en la Danza Clásica China. Si los movimientos son demasiado similares a las artes marciales, ballet o gimnasia, si son demasiado duros o suaves, o si la transición entre lo pacífico y lo dramático es demasiado obvia, entonces la danza carece de las sutilezas requeridas.

La cultura china siempre ha abarcado muchas áreas. Cuando una persona escribe a mano un caracter, o incluso hace un movimiento, otros pueden obtener todo tipo de información importante acerca de esa persona. Esto es, por supuesto, incluso más verdadero en un tipo de arte clásico como la danza. Un bailarín alcanzará una meseta si es capaz de mejorar sus habilidades técnicas, pero carecerá de un profundo entendimiento de la cultura china. Si un bailarín carece de cultivación personal y de entendimiento, él será incapaz de representar exitosamente los personajes de los Cielos o a aquellos que tienen buenas cualidades morales, tales como lealtad y castidad.

Aunque las técnicas son importantes en la danza, el mejoramiento en la moralidad de uno es lo que verdaderamente resuena con la naturaleza amable de aquellos en la audiencia. El camino de enaltecimiento moral es interminable. La Escuela Tao cree que “todos pueden llegar a ser emperadores sabios”, y la Escuela Buda cree que “todos pueden cultivarse para llegar a ser un buda”. Esto quiere decir que todos tenemos el potencial de ser iluminados, tal como cada bailarín es capaz de alcanzar reinos así de elevados. Sin embargo, el proceso es uno de una ardua cultivación. Este es el mismo proceso que establece la esencia del Confucianismo, Budismo y Daoísmo, las bases de los 5.000 años de la nación China.

El proceso es un camino sin fin, uno que debe ser recorrido por quienes buscan los reinos más altos en la Danza Clásica China.