CALGARY – El abogado de Winnipeg, David Matas ha sido seleccionado como ganador del Premio Tarnopolsky de Derechos Humanos en reconocimiento a su contribución permanente a los derechos humanos nacionales e internacionales. El Premio fue presentado por el Sr. Justice Ian Binnie en la sesión del Foro de Jueces Canadienses CBA, el lunes 13 de agosto en el cuarto Macleod B del Centro de Convenciones Telus, como parte de una Conferencia Legal Canadiense en Calgary.
Matas tiene un estudio jurídico privado donde trata casos de refugiados, inmigración y derechos humanos en Winnipeg. Es autor de ocho libros, estuvo involucrado en una gran cantidad de grupos internacionales promoviendo los derechos humanos y representó importantes casos ante la Corte Suprema de Canadá.
“David tiene un largo e impresionante historial de defensa de los derechos humanos, tanto a nivel nacional como internacional –dijo Paul D.K Fraser, Q.C., presidente de la Comisión Internacional de Juristas de Canadá– y ha trabajado incansablemente en promover la visión canadiense sobre los derechos humanos en el extranjero y defendiendo además esos derechos en casa”.
Matas ha servido como miembro de la delegación canadiense para la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1980; formó parte del Grupo de Trabajo en Procedimientos y Prácticas en Inmigración en 1980-1981, y fue miembro de la delegación canadiense en la Conferencia de las Naciones Unidas en la Corte Criminal Internacional en 1998. En 2000 formó parte en la delegación canadiense para el Foro Internacional de Estocolmo sobre el Holocausto, y se desempeñó desde 1997 a 2003 como director del Centro Internacional para Derechos Humanos y Desarrollo Democrático (más tarde Derechos y Democracia). Matas también tomó parte en la delegación canadiense para la Organización sobre Seguridad y Cooperación en las Conferencias de Europa sobre Antisemitismo en Viena en 2003 y Berlín en 2004.
Activo en muchas organizaciones, Matas ha servido como consejero honorario senior para B’nai Brith Canadá desde 1989 y como coordinador legal senior para la Sección Canadá de Amnistía Internacional. Además presidió el comité legal sobre crímenes de guerra del Congreso Judío Canadiense de 1981 a 1984. También se desempeñó como concejal de la Sección Canadiense de la Comisión Internacional de Juristas de 1983 a 1994 y como vicepresidente para las provincias Pradera de 1994 a 2003.
Matas recibió su licenciatura en Letras en la Universidad de Manitoba en 1964. En 1965 recibió su segundo título universitario (master’s degree) en la Universidad de Princeton. Dos años después se graduó como Licenciado de Arte en Jurisprudencia y en 1968 de Licenciado en Guerra Civil en la Universidad de Oxford. Trabajó como empleado del presidente de la Corte Suprema de Canadá en 1968-1969, fue miembro del Grupo de Trabajo de la Propiedad Extranjera del gobierno federal en 1969 y fue asistente especial del fiscal general federal en 1971-1972.
Esta lista de asociaciones y posiciones refleja el empeño que pone Matas en las áreas principales de derechos humanos de las últimas décadas: apartheid, crímenes de guerra, refugiados, tortura, crímenes del comunismo, para nombrar solo unos cuantos.
No obstante Matas explica su devoción a causas de derechos humanos en términos simples, “Siento que tengo una contribución para hacer”.
Entre algunos de sus esfuerzos legales más notables, Matas ha tomado el caso del gobierno de Irán por tortura e incitación al genocidio, y abrió una causa criminal contra el ex presidente de China para sancionar la tortura de un ciudadano canadiense.
Pero ninguno de los esfuerzos de Matas ha recogido tanta atención como el informe que desarrolló junto con el ex Secretario de Estado y parlamentario canadiense, David Kilgour. Aquel informe , publicado en el julio de 2006, confirma luego de una extensa investigación, las acusaciones de que el régimen chino sustrae y vende órganos de miles de presos de conciencia que practican Falun Gong, asesinándolos en el proceso.
Desde que las conclusiones fueron publicadas, Matas ha pasado la mayor parte de su tiempo viajando alrededor del mundo en una campaña para ejercer presión sobre China para que detenga la práctica ilegal de sustracción de órganos. En el proceso, se ha establecido como un campeón para Falun Gong, una disciplina de meditación que ha sido violentamente perseguida en China durante los últimos ocho años.
El curso de acción de asegurar derechos humanos, para el mundo que ha sido privado de todo derecho, permanece en una batalla ascendente. El sistema internacional permanece en gran parte anárquico, y las leyes de derechos humanos internacionales son a menudo desdentadas cuando se refiere a combatir injusticias.
Pero el desafío más grande, dice Matas, es la indiferencia. “Hay un problema masivo que es conseguir que la gente se involucre. Por ejemplo, Canadá está lejos de muchas de estas cuestiones, entonces es difícil llamar la atención del público”.









