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Una antorcha, cinco continentes, muchas ciudades, mucha gente

Discurso del Honorable Sr. David Kilgour, en la ceremonia de largada de la Antorcha de los Derechos Humanos en la Plaza Sintagma de Atenas, Grecia, el 9 de agosto de 2007


La Gran Época
17.08.2007 15:35


Niña sostiene antorcha durante el lanzamiento de la antorcha paralela en Atenas, Grecia. (ARIS MESSINIS/AFP/Getty Images)

Aquí parado en la Plaza Constitución Sintagma, estoy maravillado de estar en la ciudad donde se fundaron las Olimpíadas modernas en 1896. La Constitución Olímpica aboga por “El respeto por los principios éticos fundamentales universales” y el “Desarrollo armonioso del hombre con la visión de promover una sociedad de paz interesada en la preservación de la dignidad humana”.

A un año de la ceremonia de apertura de las Olimpíadas de Beijing, ¿en qué estado está la dignidad de la gente china por quienes todos nosotros aquí esta noche y todos alrededor del mundo tenemos un enorme respeto?

David Matas y yo completamos este año el informe de un estudio independiente que hicimos hace un tiempo, el cual concluyó, para nuestro horror, que desde el año 1999 el gobierno de China y sus dependencias en numerosas regiones del país mataron a un enorme pero desconocido número de prisioneros de conciencia de una tradicional práctica espiritual llamada Falun Gong. Descubrimos que sus órganos vitales, incluyendo riñones, hígado, corneas, fueron sustraídos para ser vendidos a altos precios a extranjeros, quienes normalmente se enfrentan a largas esperas en sus propios países para recibir el órgano vital de un donante.

Absolutamente, esto no es lo que esperamos de cualquier país que sea anfitrión de las Olimpíadas.

¿No debería la urgencia de salvar vidas humanas –en este caso una comunidad de pacíficas personas haciendo ejercicios espirituales que en los años 90 superó en China los 70 millones– dejar de lado cualquier evento deportivo, aunque se trate de las Olimpiadas de 2008?

Si la matanza de practicantes de Falun Gong que se extiende por toda China no se detiene inmediatamente –y todos nos enteraremos si se detiene– la gente de conciencia de todo el mundo debería sumares al llamado para detener los “Juegos de la Cosecha Sangrienta” o las “Olimpíadas Genocidas”, como las llamó Mia Farrow en conexión con el rol del gobierno de China en Darfur.

Mientras tanto, les insisto a todos ustedes que apoyen el Relevo Global de Antorcha de los Derechos Humanos de la Coalición para Investigar la Persecución a Falun Gong (CIPFG). Una antorcha, cinco continentes, muchas ciudades, mucha gente, que encendamos la antorcha y dejemos que su brillantez, ¡ilumine de justicia a todas las esquinas de nuestro mundo!


Gracias