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23 millones de renuncias al PCCh

Ciudadanos de Atlanta se reúnen para conmemorar este hecho histórico


Mary Silver – La Gran Época
01.07.2007 15:53


Jenny Sun sostiene el extremo de un estandarte en el parque centenario de Atlanta. “Creo que decirle a la gente que renuncie es una buena forma de parar la persecución”.

ATLANTA – Hacía 36,6 grados el 1 de julio y las fuentes en el parque centenario estaban llenas de niños riendo. En el lado sur del parque, al otro lado de la calle un grupo de gente sostenía enormes y coloridas banderas en chino y en inglés.

Una bandera azul en chino, según Isabel Qian decía, “No permitas ser enterrado junto con el Partido Comunista chino”. Isabel explicó que el ideograma para “enterrado” no tiene un equivalente exacto en inglés, pero hace referencia a la antigua costumbre de sepultar a los sirvientes y soldados con sus reyes muertos.

El grupo estaba marcando el hito de 23 millones de personas renunciando al Partido Comunista chino. La señora Yao de Shanghai, explicó qué la movilizó para pararse en una vereda y sostener una pancarta. “He estado yendo a estas manifestaciones en los últimos años”, dijo, además como cristiana siente que debe defender los derechos humanos. “La Biblia nos enseña a amar a la gente”. Además mencionó que estaba inspirada por el coraje del abogado Gao Zhizheng, quien defendió los derechos humanos en China y fue silenciado en el 2006 cuando las autoridades lo detuvieron, torturaron y luego amenazaron a su familia. “¡Odio esto! Está mal”, dijo Yao.

Quería honrar a Gao al continuar alzando la voz. Nos recordó también que desde que el PCCh tomó el poder en China, mucha gente ha sido asesinada. Ochenta millones de personas murieron durante las campañas políticas, dijo la señora Yao que después de dejar China continental hace más de veinte años, es ahora una ciudadana americana.

Otros tenían vínculos más recientes con su país de origen. Jenny Sun quien sostenía un extremo de la bandera que decía “No permitas ser enterrado”, expresó que en el año 2000 en Qinqdao, estaba practicando Falun Gong en la habitación de un compañero de estudios a las 6 de la mañana. La policía entró y se los llevó para interrogarlos, demandando que digan quien había organizado la práctica. Luego fue puesta bajo arresto domiciliario durante dos semanas y un profesor fue asignado a dormir en su misma habitación para supervisarla.

Se paró en la vereda con un estandarte porque cree que convencer a los chinos para que rechacen al Partido Comunista era una forma de terminar la persecución a los practicantes de Falun Gong. “Yo fui un miembro del partido”. Mientras todavía estaba en China, le pidió a un amigo que renuncie por ella en el 2005. Escuchó sobre el movimiento de renunciar al partido y envió un correo electrónico a un amigo en los Estados Unidos pidiéndole que renuncie por ella.

“Hacemos lo mejor que podemos para decirle la verdad al gobierno pero la persecución se vuelve... peor. Así que creo que decirle a la gente que renuncie es una buena forma de parar la persecución”.