A mediados de abril de 2007, Charles Cai, un residente estadounidense, fue a visitar a su madre de 80 años que vive en la ciudad de Changsha, provincia de Hunan, y que estaba hospitalizada por una seria enfermedad. Durante su estadía, el señor Cai fue agredido e ilegalmente secuestrado por agentes de la Oficina de Seguridad Pública de China, pero ahora ha retornado a salvo a Estados Unidos.
Charles Cai es un practicante de Falun Gong y voluntario de la New Tang Dinasty Television (NTDTV), una estación de TV con base en Nueva York dedicada a transmitir puntos de vista objetivos sobre China continental. Charles dijo que, mientras se encontraba detenido, los agentes comunistas le hicieron muchas preguntas sobre la NTDTV, incluso acerca de la Competencia Internacional de Danza Clásica China y su patrocinio. Él señaló que, desde que NTDTV fue fundada, los agentes chinos nunca cesaron de interferir su transmisión, y que probablemente fue secuestrado en China porque trabaja para esa estación de TV.
A los agentes comunistas chinos les “importa” la NTDTV
En la séptima noche luego de que el señor Cai retornara a China para cuidar de su madre, acompañó a un amigo hasta una parada de ómnibus. De vuelta a casa, aparecieron de la nada media docena de agentes se le abalanzaron y lo rodearon en la calle. Después de eso, un Chevrolet negro se acercó hasta la acera y Cai se detuvo al oír “detente”. Enseguida reconoció que era el auto que lo había estado siguiendo en los últimos días. Uno de los agentes le dijo, «Nuestro jefe quiere hablar contigo. Si no cooperas, podrás tener problemas al salir de China». Con esas palabras, los agentes empujaron a Cai al asiento trasero del vehículo que arrancó velozmente.
En el auto, el señor Cai dijo a los agentes, «Díganme lo que quieren, y no me hagan perder el tiempo». Uno de los agentes que parecía estar a cargo le contestó, «Encontraremos un cuarto de hotel y luego hablaremos».
Charles notó en particular que, probablemente, por ser que lo que estaban haciendo no era algo honesto, casi no hablaron en todo el camino. Recién después de que entraron en un cuarto de hotel, un hombre de unos cincuenta años que parecía ser el jefe comenzó a hacerle preguntas.
El señor Cai reconoció que el agente hablaba en un dialecto local. Sutilmente comenzó a hacerle algunas preguntas acerca de su familia, su trabajo, su salud, etc., antes de llegar al asunto por el cual ellos estaban realmente interesados. Muchas preguntas se le hicieron también sobre Falun Gong. «¿Dónde practicas?», «¿Qué tipo de personas practican?», «¿Tu Maestro ha venido alguna vez a tu sitio de práctica?», «¿En que ocasión pudiste ver a tu Maestro?», etc.
Según el señor Cai los agentes estaban especialmente interesados en la NTDTV. Veloces en cambiar de tema, ellos preguntaron, «¿Qué departamentos tiene la NTDTV?», «¿Quiénes están a cargo de esos departamentos?», «¿Quién es el verdadero jefe de la NTDTV?», y «¿Cómo se relaciona la NTDTV de Taiwán con la de Nueva York?» Ellos también preguntaron acerca de la competencia de danzas, como ser «¿Por qué se llevó a cabo?» Continuaron preguntando acerca de quienes eran los patrocinantes. También preguntaron acerca de los planes de la NTDTV para el futuro, y mostraron preocupación sobre los programas de clarificación de la verdad de la TV de China. «Les dije que mi madre todavía estaba muy enferma por lo que les pedí que terminaran pronto con sus preguntas. El agente a cargo no pudo hacer nada más que mandarme a casa» dijo Charles.
Acosos en el hogar
Al día siguiente, el señor Cai llevó a su madre a casa porque ya se sentía mejor. Los parientes y amigos fueron a verla, y entre ellos había dos personas que no habían sido invitadas. Cai las reconoció: un agente hombre y una mujer, los mismos que lo habían secuestrado en la calle la noche anterior.
El señor Cai dijo que dos agentes, con bolsas de leche en polvo importada y frutas en sus manos, alegaban que eran de la Oficina de la Asociación China de Extranjería en la provincia de Hunan y habían venido a ver a su madre. El señor Cai les dijo a todos que su madre todavía estaba débil y que necesitaba descansar, entonces, les pidió que se fueran. Los dos agentes también se fueron, pero antes de llegar a la puerta, le susurraron al señor Cai, «Profesor Cai—Especialista Cai, no queríamos que su madre se impactara, así que vinimos en nombre de la Asociación. En realidad, a nuestro jefe le gustaría ser amigo suyo y lo ha invitado a cenar».
El señor Cai respondió, «No soy ni profesor ni especialista. Vine únicamente para ver a mi madre, y cuando ella mejore regresaré tan pronto como sea posible. Así que no tengo tiempo para hacer sociales». Cuando ellos vieron que no había forma de persuadirlo, se fueron decepcionados.
Cansado del acoso de los agentes comunistas, el señor Cai silenciosamente dejó a su madre y se fue de Changsha para viajar a Estados Unidos al día siguiente, aún cuando su madre todavía no se había recuperado de su enfermedad.
El señor Cai dijo que entre los agentes que estaban involucrados en su secuestro, algunos habían leído los Nueve Comentarios sobre el Partido Comunista Chino, una serie editorial que expone la malvada naturaleza del Partido Comunista Chino (PCCh), y documenta sus atrocidades con historias. Estos agentes no negaron los hechos enumerados en los Nueve Comentarios. De hecho, ellos eran concientes de que el PCCh perdió el corazón y la mente de las personas chinas. El señor Cai expresó su esperanza de que esos agentes que están asistiendo al PCCh para hacer cosas malas se detengan inmediatamente, de manera que no tengan que experimentar tal sufrimiento junto con el PCCh cuando el cielo lo destruya. Ese día vendrá ponto, dijo Cai.









