En una conferencia de prensa realizada el 20 de julio, Li Changjiang, director de la Administración General de Control de Calidad en China, en referencia a la nota sobre los buñuelos rellenos de cartón, acusó arbitrariamente a medios extranjeros de haber falsificado los hechos en sus recientes informes sobre productos chinos adulterados y reclamó que los medios deben hablar basándose en los hechos. Li Cunhou, un funcionario de alto rango de la Asociación de Periodistas de China, criticó los informes como falsos diciendo que “difaman el nombre de China y dañan los intereses del público en general, causando serias pérdidas económicas y un muy mal efecto sobre la sociedad”.
Sin embargo, mientras los medios oficiales chinos cuestionaban la veracidad de las alegaciones de algunos consumidores sobre los buñuelos de cerdo rellenos de papel, un hombre que se encontraba de visita en la ciudad de Qufu, provincia de Shandong (China), afirmó haber consumido personalmente tal producto. Al mismo tiempo, otro hombre confesó en una página web haber fabricado y vendido estos alimentos rellenos de papel.
El 23 de julio, un profesor universitario publicó un comentario en el conocido foro de Internet chino bbs.book.sina.com.cn, revelando haber comido buñuelos de cerdo rellenos de papel en un parador de Qufu, el pasado 20 de julio.
“No sentí ni olí nada extraño mientras lo comía – dijo el profesor– Pero después tenía un extraño sabor a fibra en la boca. Más tarde cuando vomité, vi claramente que era papel y fibra, el mismo gusto que yo sentía”.
“Soy profesor universitario en Shanghai -relataba en su comentario en Internet- La semana pasada hice un viaje a Shandong con mi familia. Fuimos a la ciudad de Jinan y a la Montaña Taishan, y la última parada fue Qufu. Llegamos en autobús el 20 de julio a la noche, y nos quedamos en un hotel próximo a la estación de ómnibus (ahora mismo no recuerdo claramente el nombre del hotel, podría ser Hotel Guotie u hotel Guodao), pero queda mas o menos a cinco minutos desde el Templo de Confucio y a unos metros (a mano derecha) de la estación de ómnibus”.
“El 21 de julio por la mañana, fui a desayunar con mi familia a un pequeño restaurante en frente del hotel, que se jactaba de servir ‘Auténticos buñuelos de Nanjing’ y empanadillas por 2.5 yuanes (0.33 dólares). Después de comernos los buñuelos, fuimos al Templo de Confucio. Me dolía el estómago y tenía un extraño sabor a fibra en la boca. De repente recordé la noticia que había leído en Internet sobre gente que rellenaba buñuelos con papel y le pregunté a mi esposa cómo se sentía y me dijo que estaba sintiendo lo mismo que yo – como si tuviera algo más en la boca a parte de cerdo. Sentí unas náuseas terribles y vomité después de beber agua. Sorpresivamente encontré tiras de papel en el vómito”.
“¡Qué horrible es esto! El periódico afirmaba que la historia de los buñuelos de cerdo rellenos de papel era mentira, pero yo lo experimenté personalmente aquí mismo en Qufu, que es la ciudad natal de Confucio –el más grandioso sabio ancestral chino– un lugar que ha sido considerado tierra de cortesía y decoro durante miles de años”, concluyó el profesor.
Casi al mismo tiempo, un escritor que se hacía llamar Li Huaqiang también publicó un artículo en la página de Internet www.boxun.com el 21 de julio, en el que confesaba que una vez hizo buñuelos de cerdo rellenos de papel en su propio restaurante, y describió el proceso con detalle: “Empapar el periódico en aceite, calentarlo, después secar el periódico para hacerlo crujiente y duro, y después mezclarlo con el resto del relleno”. Después añadía vegetales a la mezcla y los combinaba. “El resultado final se mejora enormemente a través de este proceso. Después de ajustar factores como la temperatura, el tiempo, la esencia de la carne y la salsa, etc., se es capaz de hacer buñuelos de cerdo rellenos de papel”.
Cuando el padre de Li se dio cuenta de lo que estaba haciendo su hijo, se aseguró de que ya no sirviera nunca más esto a sus clientes. Según Li él no inventó esta receta, “Todo el mundo tiene su propia forma de hacerlo, y ya no es un secreto. Tres restaurantes cerca de mi casa sirven buñuelos de cerdo rellenos de papel”.
El procedimiento para hacer este alimento tan desagradable fue explicado con detalle en el programa de la TV de Beijing “Transparencia”. El programa explicaba cómo se empapaban cajas de cartón en una gran olla de acero, añadiendo soda industrial para disolver y romper el cartón. Después de hacer pedazos el cartón y una vez parcialmente disuelto, se añadía al relleno de cerdo con esencia de carne, para darle al producto final la apariencia y el sabor del cerdo real. Aunque el método descrito difería un poco de la receta de Li, el resultado era básicamente el mismo.
Después de que las autoridades de Beijing decidieran publicar oficialmente a estos informes como falsos despidieron al productor del programa “Transparencia” y a dos empleados más de la producción. Pero debido a las historias de incontables personas que se enfermaron en los últimos meses por ingerir comida adulterada, las noticias sobre los buñuelos de cerdo rellenos de papel no son difíciles de creer.
La mayoría de la gente en China y en el exterior poco cree en la legitimidad de la investigación oficial y han solicitado mayor transparencia.


