Los dos dispositivos creados por la NASA serán puestos a prueba en condiciones bastante parecidas a las que deberán enfrentar sobre nuestro satélite cuando el momento llegue.
Aunque la primera fase de reconocimiento para fundar bases en la Luna se llevará a cabo mediante tomas satelitales, se espera que los robots hagan un reconocimiento posterior más profundo.
El lugar escogido para el simulacro de exploración, un cráter en la isla de Devon de Canadá, presenta características bastantes geográficas parecidas al cráter Shackleton del Polo Sur lunar. Una de las semejanzas más notables es el diámetro, que se estima en unos 20 kilómetros de diámetro.
Las nuevas misiones de exploración lunar humana de la NASA están programadas para el 2020; mientras tanto los científicos disponen de prácticamente 12 años para explorar el suelo desértico de la Luna en busca de agua y minerales necesarios para el nuevo alunizaje.









