Cuenta la tradición que la soja fue descubierta por el emperador chino Sheng-Nung (2738-2696 a.C.), el cual es venerado como el padre de la agricultura. Éste no sólo disponía de grandes campos, sino que se dedicaba a estudiar y describir sus propiedades alimenticias y medicinales. Shen Nung, además de estadista y filósofo, fue el sistematizador de la medicina herbal china y a él se atribuye el Herbolario (Pen Tsao Gong Mu), el primer libro de medicina en la historia. En este libro aparece por primera vez un escrito sobre la soja, uno de los cultivos más antiguos.
La soja también aparece en las leyendas y la mitología de oriente, especialmente de Japón y China. Hay varias leyendas sobre el origen de este grano. Los chinos relatan que luego de una guerra entre dioses, nacen los cinco granos sagrados: soja, cebada, arroz, mijo y avena. Estos cinco granos han sido y son el alimento primordial del pueblo chino y oriental en general.
Otra historia mitológica también relata que el Dios de la agricultura trajo el cultivo de la soja para la alimentación del pueblo chino. De hecho, la supervivencia de este pueblo ha dependido de la soja a lo largo de su historia. Los emperadores chinos reconocían en la soja no sólo sus propiedades nutritivas, sino también sus propiedades para prevenir y curar enfermedades.
Soja todo uso
En la historia de oriente, la soja ha servido para el mantenimiento de soldados del ejército, ya que proporciona la energía necesaria para las batallas además de concentrar, en un tamaño reducido, una gran cantidad de sustancias nutritivas. Por ejemplo, en la guerra entre rusos y japoneses (1905), los rusos quedaron sorprendidos por el vigor y la resistencia de los soldados japoneses. Los rusos, luego de investigaciones, descubrieron que este vigor provenía de las raciones de soja que alimentaban a los soldados japoneses.
Hoy en día, describir la lista de usos de la soja es descubrir con asombro un mundo nuevo. La soja se utiliza, además de como alimento, para revestimientos de pisos, lapiceras, pinturas, aceites y lubricantes, explosivos y telas, entre otros usos.
En cuanto a lo comestible, en la actualidad, la soja es una fuente esencial y dominante de proteínas y aceites con una multitud de aplicaciones tanto en alimentos para personas como para animales. La soja contiene todos los aminoácidos esenciales necesarios para cubrir los requerimientos del ser humano para el crecimiento y el mantenimiento de las funciones orgánicas, y su patrón de aminoácidos es uno de los más completos dentro de las proteínas vegetales, ya que es muy similar al de las proteínas animales.
Una de las bebidas que proviene de la soja es la leche de soja, muy utilizada por la gente que tiene intolerancia a la lactosa. Tiene una consistencia suave y un sabor dulce. La leche de soja tiene ahora gran popularidad y se ha incorporado en incontables bebidas comerciales y en la dieta diaria de muchas personas. Se encuentra también con sabores variados como frutilla, vainilla, chocolate, etc. o en forma de polvo, que debe ser conservado en refrigeración. Es baja en grasa saturada y no tiene colesterol.
Soja en todas sus formas
Existe una famosa frase antigua sobre la soja “Si cultivas soja, tendrás carne, leche, queso, pan y aceite”. Los chinos son expertos en sacar el mayor provecho de esta planta, especialmente en lo que respecta a la cocina. Por ejemplo, la tan conocida salsa de soja que hace característico el sabor de los platos chinos y la pasta de soja, que es muy utilizada en el norte de China, para rehogar carnes, pescados, mariscos, aves o verduras. Otros productos conocidos de la soja son los brotes de soja, que son sencillísimos de lograr en casa ya que no requieren semillero ni tierra, la cuajada de soja, que es una crema que se hace cociendo lentamente o fermentando leche de semillas de soja, la hojas de cuajada de soja, un subproducto deshidratado de la anterior que se utiliza para rellenar platos, el aceite de porotos de soja, que es uno de los aceites más comestibles del mundo, la harina de soja, la cual posee una textura ideal para la preparación de una gran variedad de recetas o productos y el tan conocido tofu, “el queso de los vegetarianos”, el cual aporta diez de los veinte aminoácidos esenciales, y es perfecto para los vegetarianos estrictos en su dieta.
Se puede decir que hoy en día la soja es uno de los principales alimentos de la cocina tradicional china que está extendiendo su uso a nivel mundial, por la tan maravillosa variedad de nutrientes que proporciona y el delicioso toque que le da a cualquier plato.
Torta de soja y nuez
• 100 g de manteca
• taza de azúcar molida
• 2 huevos
• 1 cucharadita de cáscara de limón rallada
• 1 taza y 3/4 de harina de trigo
• 1/2 taza de harina de soja
• 3 cucharaditas de polvo para hornear
• 2/3 de taza de jugo de naranja colado
• 1 cucharadita de esencia de vainilla
• 1/2 taza de nueces picadas
Batir en un bol la manteca con el azúcar hasta formar una crema lisa. Agregar uno a uno los huevos sin dejar de batir y añadir la cáscara de limón. Tamizar la harina de trigo junto con la soja, el polvo para hornear y adicionar al batido anterior alternando con el jugo de naranja. Por último, agregar la esencia y las nueces. Cocinar en horno moderado durante 45 minutos, volcando el batido en un molde para bizcochuelo enmantecado y enharinado. Servir fría y espolvoreada con azúcar impalpable.



