En un período que los especialistas sitúan entre las especie Austrolopithecus anamensis y Austrolopithecus afarensis, pudo haber existido otra especie. La mandíbula hallada en Afar, Etiopía, parece haber pertenecido a esta teórica especie.
El fósil constituye una pieza bastante preciosa, ya que la dentadura se halla intacta.
El estudio de las piezas dentales en la paleoantropología ha jugado un papel clave a la hora de determinar los hábitos alimenticios y otras costumbres de vida de las especies prehistóricas.
Mientras que los A. anamensis (4,2 a 3,9 millones de años) poseían una dentadura estrecha y caninos prominentes, los A. afarensis (3,6 y 3 millones de años) tenían dientes más adecuados para la masticación.
Tanto A anamensis como A. afarensis tenian un aspecto simiesco con un marcado prognatismo (proyeccion de la cara hacia el frente debido al tamaño de los dientes).









