El masaje deportivo sobre el cuerpo activando la circulación de los fluidos (sangre, agua, linfa), acelera la eliminación de los residuos y aumenta la oxigenación de los músculos.
El masajista puede utilizar diversas técnicas según cada caso. Puede calmar a las personas nerviosas con movimientos suaves y lentos, o estimular al apático mediante un masaje enérgico.
Del mismo modo, un masaje para preparar al atleta es diferente del masaje reparador y puede resultar una tarea difícil ya que el deportista espera resultados y podría convertir a su masajista en el responsable de su fracaso.
El momento del masaje es muy importante porque aporta distensión y favorece la introspección del deportista. El masaje aumenta las capacidades deportivas acelerando el metabolismo y así los músculos se ponen a tono. Un aceite adecuado para masajes aumenta aún más el efecto esperado y refuerza también el bienestar y la concentración.
Para esforzarse y ganar una competencia, el atleta necesita que su cuerpo y su moral estén al máximo, y es en este punto que el masaje se convierte en una herramienta de gran importancia, pero debe ser realizado por un profesional.
El masaje fuerte dura de 10 a 20 minutos, es enérgico, y hace entrar en calor a los músculos. Los deportistas de competición pueden beneficiarse también de masajes no tan duros, mas bien cortos que tienen por objeto relajar los músculos durante los descansos.
Con un pre-calentamiento, un trote por ejemplo, se previene los accidentes musculares y las tendinitis.
Tras el esfuerzo
Después de haber estimulado los músculos, los tendones y las articulaciones, el cuerpo se tensa y los tejidos producen una gran cantidad de toxinas. Terminar la actividad con técnicas de estiramiento, permite alargar los músculos y los tendones, relajándolos. El masaje también favorecerá su recuperación. Al activar la circulación, se absorben las toxinas (ácido láctico) acumuladas durante el esfuerzo, pero tras un masaje en profundidad, el deportista siente inmediatamente cómo sus músculos se relajan y retornan a su elasticidad. Al día siguiente, se levantará sin dolores.
La sesión dura entre 20 y 30 minutos. Los aceites esenciales pueden beneficiar al masaje, en particular, el aceite de Calophyllum por ser un poderoso analgésico, y el aceite de Caléndula un excelente antiinflamatorio. El aceite de romero alcanforado es bastante completo y puede utilizarse para la preparación previa, ya que tonifica el músculo y por su efecto antiinflamatorio lo recupera y relaja rápidamente.
La árnica es también muy eficaz. En gránulo homeopático 5CH, ayuda a controlar la tensión. En aceite para masaje, calienta y relaja los músculos, pudiéndose tratar también los hematomas y los esguinces ligeros (en este caso, el masaje será muy liviano). En caso de traumatismo muscular, el masajista puede masajear para favorecer la movilidad en las articulaciones.









