El Consejo Americano de Abogados (ABOTA son sus siglas en inglés) otorgó recientemente al famoso abogado chino de derechos humanos, Gao Zhisheng, el Galardón a la Abogacía Valerosa, y lo invitó a asistir a la ceremonia de entrega del galardón el 30 de junio de este año.
La concesión del galardón fue notificada a Gao en mayo, que abrigaba el deseo de aprovechar esta oportunidad para intercambiar ideas con sus colegas en el extranjero. Esperaba conversar sobre el gobierno constitucional y el gobierno de la ley, con abogados y funcionarios judiciales en los Estados Unidos, para promover objetivos similares en China continental.
Con este fin, Gao y varias organizaciones del extranjero han agotado sin éxito todas las instancias para superar las restricciones ilegales impuestas por el departamento de política y leyes de China.
ABOTA escribió directamente al Presidente Hu Jintao, expresándole su sincero deseo de que pudiera ejercer su influencia en el asunto del viaje de Gao a EEUU, como hizo con anterioridad al permitir visitar ese país a la ginecóloga china, la Dra. Gao Yaojie .
Sin embargo, desde el 24 de junio no se sabe nada de Gao. Las llamadas a su celular desde el extranjero sólo reciben un mensaje diciendo que el teléfono había sido desconectado. A las 19:54 horas de Beijing, del 30 de junio, gracias a una llamada hecha a un número vigilado por las autoridades de seguridad nacional, se supo que la policía se había llevado a Gao fuera de Beijing el 24 de junio.
El propósito de las últimas acciones del departamento de política y leyes de China fue impedir que Gao visite Estados Unidos, y hacerlo pasar desapercibido durante el período políticamente sensible próximo al 10º aniversario de la devolución de Hong Kong a China del 1º de julio.
El 22 de diciembre de 2006, Gao fue condenado a tres años de prisión, con un período de libertad condicional de 5 años. Y aunque finalmente pudo volver a casa, ha estado viviendo con su familia bajo arresto domiciliario. La policía tomó a su esposa e hijos como rehenes para controlar sus palabras y acciones, y el 6 de abril de 2007 Gao ya no pudo soportarlo más. Aún a riesgo de volver a ser encarcelado, reveló la cruel persecución que había sufrido durante su secuestro y detención, y el inhumano tormento al cual su esposa e hijos habían estado sujetos. Esa noche la policía se lo llevó y estuvo detenido durante seis días.
El pasado 2 de junio, fue golpeado nuevamente cuando cuestionó al fornido guardia de seguridad nacional que había asaltado a su esposa . Gao fue golpeado en la cabeza repetidas veces, lo cual le provocó vómitos en dos ocasiones, una vez en el lugar donde fue golpeado y otra vez cuando llegó a su casa, asustando mucho a su esposa e hija, Geng He y Geng Ge. Al día siguiente, toda la familia de Gao fue llevada por la policía al Restaurante Lidu en la zona de Jiuxianqiao, distrito de Chaoyang de Beijing, con el pretexto de ofrecerles un poco de paz y descanso. En realidad, se trataba del comienzo de otro período de detención ilegal para aislar a Gao del mundo exterior. Gao y su familia estuvieron aislados durante el controvertido período próximo al 18º aniversario de la Masacre de la Plaza Tiananmen, y no pudieron volver a su casa hasta después del 4 de junio.
Después de lo sucedido, un amigo familiarizado con la ley, sugirió a Gao que demandara a la Oficina de Seguridad Nacional, del Ministerio de Seguridad Pública, por golpearlo a él y a su esposa. Aunque apreciaba las buenas intenciones de su amigo, Gao, que conoce la ley muy bien, dijo: “No se puede ayudar”. Puesto que las autoridades de seguridad nacional pertenecen a la policía secreta, Gao no podría averiguar el nombre de su agresor, ni tampoco la brigada admitiría tal crimen. Aunque había testigos en el lugar de los hechos, bajo el terrorismo de estado de la policía china nadie se atreve a testificar a favor de Gao públicamente.
La Oficina de Seguridad Nacional (OSN) es la organización secreta más formal de China continental. Mientras defiende los intereses del Partido Comunista Chino (PCCh), viola los intereses de la nación y la seguridad del pueblo. Su naturaleza es similar a la de la policía secreta del "Schutzstaffel" (SS) de la Alemania Nazi en los años 30 y 40. La OSN ha otorgado los más altos privilegios al órgano de Seguridad Pública, y tiene la mayor cantidad de recursos humanos y materiales. En ciertos casos, la OSN puede incluso dar órdenes a los jueces y tribunales.
Se puede decir que la OSN es la organización secreta estatal más importante en China. Su misión es privar ilegalmente a la gente de sus derechos civiles asegurados por la constitución, incluyendo la libertad de expresión, la libertad de asociación, y la libertad de creencia. La OSN es conocida por emplear amenazas engañosas y tiránicas, y violentas medidas para conseguir sus fines. La “Oficina 610” conocida también como la “GESTAPO china”, está del mismo modo subordinada a la poderosa OSN. Cada día la policía secreta de la OSN comete crímenes contra la humanidad, violando tanto las leyes chinas como las leyes internacionales, realizando secuestros, detenciones ilegales, y groseras calumnias.
Desde 2005, Gao naturalmente se ha convertido en un estorbo para la OSN. Como abogado de derechos humanos, ha llegado a entender la persecución contra los practicantes de Falun Gong en China, y la auténtica extensión de la inefable crueldad, violencia y brutalidad, del régimen comunista chino. Persecuciones a gran escala como estas, contra ciudadanos honrados, se han llevado a cabo desde finales del siglo pasado hasta el comienzo de este siglo.
Después de haber investigado estos crímenes en profundidad, Gao se arriesgó a ofender al régimen gobernante, exigiéndole que acabara con la persecución de ciudadanos chinos que practican Falun Gong. Pero estas demandas solo han servido para poner en peligro las vidas de Gao y su familia, que han tenido que soportar la brutalidad infligida por la Oficina de Seguridad Nacional. El período comprendido entre el 15 de agosto de 2006 y el 12 de abril de 2007, ha sido el más oscuro en las vidas de Gao y su familia.
Por su valor como figura líder de los derechos civiles en China, Gao recibió el honor del galardón de ABOTA, y también recibió un premio desde Viena por su trabajo por los derechos humanos. Aunque Gao es muy conocido internacionalmente, hay muchos más defensores de los derechos humanos en China trabajando para que se produzca un cambio. Mientras defienden los derechos humanos y libertades civiles que son el derecho fundamental de cada ciudadano, su lucha se ha convertido en la principal fuerza para la defensa de la ley, la libertad y la democracia en China.
Progresando desde la etapa inicial de la protección de los derechos humanos personales, los abogados de derechos humanos en China han madurado hasta una fase que permite la protección profesional de los derechos humanos. Ha surgido un grupo prominente de representantes de los derechos civiles con gran pericia legal, entre los que se encuentran Chen Guangcheng y los abogados Zhang Sixhi, Mo Shaoping, Gao Zhisheng y Zheng Enchong, que son admirados en todo el mundo por su conciencia y valor. Bajo un régimen totalitario como el de China, a los funcionarios corruptos y a los brutales agentes de cumplimiento de la ley, no les preocupa su responsabilidad y cometen crímenes sin miedo alguno.
Mientras tanto, miles de ciudadanos afectados se han involucrado en reuniones de protección de los derechos civiles, y revueltas callejeras. Con el aumento de las violaciones de derechos humanos, los defensores de derechos humanos también se están haciendo más fuertes. Mientras los déspotas dictadores saquean las propiedades de los ciudadanos chinos, inconscientemente se crean más opositores y enemigos más poderosos.
El Comité Judicial y Político del PCCh, así como la OSN del régimen, impidió a Gao que fuera al extranjero para recibir su galardón. Pero su plan fracasó puesto que este impedimento ha tenido más repercusión que si le hubieran permitido aceptar ese galardón.
Este suceso es una muestra de cómo la situación de los derechos humanos en China continúa atrayendo cada vez más atención, y también señala las quejas de los abogados de derechos humanos que son reprimidos por los Juegos Olímpicos de Beijing 2008. Sucesos como este conseguirán finalmente que las autoridades chinas sean incapaces de continuar con su negación de todo delito.
La OSN continúa intimidando y amenazando a Gao porque teme que exponga a la comunidad internacional la magnitud de la persecución contra Falun Gong, así como otros casos de flagrantes abusos de derechos humanos. También temen que Gao tenga mayor confianza y sea más rápido en actuar, o que llegue a ser más influyente cuando contacte con la comunidad internacional.
Cada vez más defensores de los derechos civiles en China están participando en la exposición de los crímenes de los dictadores totalitarios. A través de su lucha por la ley, la libertad y la democracia, estos defensores de los derechos civiles se están haciendo naturalmente más expertos en su juego.
Como los atletas que entrenan para los próximos Juegos Olímpicos, estos campeones de los derechos humanos están trabajando para derrotar a sus oponentes, y al superar cada obstáculo, están un paso más cerca de alcanzar su meta final.









