Noticias de todo el mundo. Primicias exclusivas de China. Política y cultura. La Gran Época - uniendo Oriente y Occidente

Imprimir RSS

Alimentos peligrosos

300 muertes en Panamá y denuncias desde todo el mundo alertan sobre los comestibles y fármacos de origen chino


Por He Qinglian, Omid Ghoreishi y Axel Borgia
22.06.2007 13:00

De izquierda a derecha, arriba: leche en polvo contaminada que produce en los bebés una reacción conocida en China como “cara grande”. Huevos con la yema teñida con una tintura industrial. Cangrejos con componentes cancerígenos para que parezcan más frescos. Abajo: Fideos de poroto verde con aditivos venenosos. Pasteles tradicionales con aditivos tóxicos. Botella de Sprite falsa.

El 6 de mayo, un artículo del New York Times titulado “De China a Panamá, una ruta de medicina envenenada”, disparó discusiones y una ola de medidas preventivas alrededor del mundo al informar que un jarabe para la tos tóxico proveniente de China fue la causa de 300 muertes en Panamá.

Esta voz de alerta ha puesto el sello a una serie de recientes denuncias desde Europa, América del Norte, América Central y Asia, de que una gran variedad de productos alimenticios y farmacológicos importados de China no cumplen con las regulaciones de seguridad y son seriamente riesgosos para la salud.

Según el Informe Anual de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria de 2007, publicado el 19 de abril por la Comisión Europea, 924 objetos en el mercado de la Unión Europea han sido marcados como productos peligrosos, 440 de los cuales son hechos en China.

A mediados de mayo, oficiales de salud de la República Dominicana detectaron dos marcas chinas de pasta de dientes que contienen glicol dietileno, un químico letal usado en refrigerantes de motores. La pasta de dientes contaminada ha sido exportada en principio también a Panamá y Australia.

Precisamente cuando las autoridades canadienses y de Estados Unidos intentaban afanosamente saber qué pasta de dientes china había entrado en sus países, la Agencia Canadiense de Inspección de Alimentos anunció a fines de mayo que había interceptado un embarque con gluten de maíz desde China, contaminado con melamina y ácido cianúrico.

La melamina es el químico que en marzo había contaminado a más de 100 marcas de comida de mascotas en Canadá y Estados Unidos. Se descubrió que la fuente de contaminación en este caso era harina de trigo adulterada, también importada de China. Esta proteína de arroz en particular, produce alteraciones en los riñones de gatos y perros. Según cifras de la Administración de Alimentos y Fármacos de Estados Unidos (FDA), 2.000 gatos e incluso más perros han muerto por consumir ese alimento contaminado.

A fines de mayo, la FDA advirtió entre otras cosas que los paquetes de pescado importados de China etiquetados como Rape pueden ser en realidad pez globo. El pez globo contiene la toxina letal Tetrodoxina, el mismo químico encontrado en el jarabe para la tos que causó las trescientas muertes en Panamá.

Tóxicos importados

Informes mensuales de la Administración de Alimentos y Fármacos de Estados Unidos muestran que China lidera por mucho la lista de países con la mayor cantidad de rechazos de embarques de alimentos. El pasado abril, se le negó la entrada a EE.UU. a 257 embarques importados de China por razones que van desde no llevar etiquetas hasta el uso de aditivos venenosos.

Hace unos pocos años, la Unión Europea prohibió todas las importaciones de productos animales desde China después de encontrar altos niveles de químicos peligrosos en algunos de ellos. Aunque más tarde la veda se levantó, muchos productos aún permanecen en la lista prohibida.

El año pasado, autoridades surcoreanas prohibieron las importaciones chinas de Kimchi, un plato de repollo condimentado, tras hallar parásitos que se encuentran normalmente en excrementos humanos.

Recientemente, la Agencia Canadiense de Inspección de alimentos (CFIA) reforzó las inspecciones de los embarques de trigo, arroz, soja, gluten de maíz y concentrados de proteínas de origen chino, demorando a cada uno de esos embarques antes de autorizar el ingreso al mercado canadiense.

“El foco es qué presenta riesgo, cuál es el producto, no el país. En ese contexto, cuando la evidencia apunta a un país en particular como el origen del problema particular, nosotros hacemos un foco más específico en los productos de ese país”, dice Paul Mayers, director ejecutivo de la junta directiva de Productos Animales con la CFIA.

Mayers dijo que la CFIA no ha puesto un marco específico para limitar la vigilancia de los vegetales y los concentrados de proteínas provenientes de China, y que ésta continuará hasta que exista “suficiente garantía” de que no están ingresando productos contaminados a Canadá.

Aún así, la probabilidad de que los alimentos contaminados se deslicen a través de las controles es alta, comentó a La Gran Época el Dr. Keith Warriner, profesor de Ciencia de los Alimentos e investigador de seguridad alimentaria en la Universidad de Guelph, Canadá.

Warriner dijo que ante la reciente aparición de China en el mercado global, no ha habido un sistema real de inspección de seguridad de alimentos o protocolo para mejorar la seguridad de los alimentos.

“Si usted piensa cuántos productos se importan a Canadá, examinar realmente todo es simplemente imposible. Además, a veces estos contaminantes están escondidos en concentraciones bastante bajas, y pueden pasar desapercibidos”, explicó el investigador canadiense de seguridad alimentaria.

Warriner advirtió que no es un asunto fácil de solucionar. “Con todos los estallidos de escándalos de comida para mascotas y ahora la pasta dental... ¿podemos costear el riesgo de dañar a la población, y obviamente a nuestras mascotas también?... esto no es sólo un destello pasajero, es un problema endémico, un problema serio”, dijo.

Si bien se ha debatido este tema en Europa, América del Norte, América Central, Oceanía y algunos países de Asia, a pesar de esta preocupación generalizada a nivel mundial, no se han escuchado alertas desde los países de África y Sudamérica. ¿Tomaremos nota de todo esto?

Enmascarar productos: huevos entintados, peces que parecen frescos...

El 19 de abril, el periódico New Straits Times Press de Malasia publico el artículo “Suena la alarma por la comida importada de China”, señalando algunos casos típicos de falsificación de productos, conocidos por la mayoría de los chinos.

Por ejemplo, algunos granjeros en China inyectan una tintura industrial –que sería cancerígena- en los huevos para hacer que las yemas luzcan frescas. Los granjeros también inyectan químicos en los mangos para que maduren más rápido o en las fresas y manzanas para hacerlas más rojas. Los pescadores utilizan maquita verde -un potencial cancerígeno- para dar apariencia de frescura a los pescados. Hay una amplia gama de artificios para transformar los alimentos.

Estas técnicas no son invenciones de los granjeros o agricultores, sino que surgen del “asesoramiento técnico” ofrecido por expertos bioquímicos, valuado en grandes sumas de dinero. Muchos de estos productos son de exportación.

Dentro de China, el control de calidad y las regulaciones de seguridad en alimentos tienden a ser incluso más relajadas, y los consumidores tienen que estar constantemente alerta frente a los llamados “productos falsos”, los cuales pueden incluir cualquier cosa, desde salsa de soja falsa y hierbas falsas hasta vino con altos niveles de etanol industrial y vegetales con dosis excesivas de fertilizante químico.

“Si usted habla con cualquier persona de China, ellos le explicarán cómo no hay absolutamente ninguna norma de seguridad en muchos de los alimentos producidos localmente”, comentó a La Gran Época el Dr. Keith Warriner, profesor de Ciencia de los Alimentos e investigador de seguridad alimentaria en la Universidad de Guelph.

Los más contaminados vienen de campos de trabajo esclavo

Una porción de los productos baratos importados de China son hechos en campos de trabajo esclavo, haciendo trabajar a los detenidos –incluyendo miles de detenidos y “desaparecidos” por persecuciones religiosas o políticas- durante muchas horas diariamente, sin remuneración y bajo tortura. Los productos de este origen incluyen productos alimenticios o algunos instrumentos de estructura simple relacionados con la alimentación, como palitos para comer y jeringas. Éstos presentan la mayor probabilidad de ser contaminados debido a las pésimas condiciones de higiene que implican los procesos de producción.

La Organización Mundial para Investigar la Persecución a Falun Gong (WOIPFG, sus siglas en inglés) denuncia que los practicantes de Falun Gong en el campo de trabajo forzado de Tuanhe en Beijing son obligados a envolver palitos chinos con papel y etiquetarlos con la frase “higienizado para su seguridad”. Ellos no se lavan las manos por días, pues no tienen acceso al agua corriente ni a elementos de higienización.

Decenas de prisioneros son amontonados en un cuarto diminuto donde duermen, comen, van al baño y empacan los palitos. Algunos palitos caen al piso y son pisados. Otros caen al inodoro. Ni un solo palito puede desperdiciarse, así que igualmente son recogidos y colocados en las envolturas, listos para ser vendidos a restaurantes en China y en el extranjero.

Los practicantes se acuclillan en el piso 18 horas al día, colocando más de diez mil pares de palitos cada uno. La organización de derechos humanos denuncia casos como el del anciano Dao Wanhui, quien “no puede aguantar, y se le permite dormir sólo 3 horas”.

Según los testigos, los practicantes de Falun Gong en estos campos son forzados a trabajar bajo un calor insoportable. Con exceso de trabajo y poca comida, agua o sueño, muchos exhiben síntomas de hipertensión y problemas cardíacos, y sus cuerpos enteros sudan y tiemblan.

En el campo de labores Shuangkou de Tianjin, el 90% de los prisioneros tiene sarna. El pus mana por debajo de sus uñas y chorrea sobre las brochetas de bambú para barbacoa y los productos alimenticios.

La empresa Lanzhou Zhenglin Nongken Food Ltd., en cooperación con el Centro de Detención de Dashping en Lanzhou y el Centro de Detención N°1 de Lanzhou, forzó a casi 10.000 detenidos a producir «Semillas de melón cuidadosamente seleccionadas». El proceso incluyó romper las cáscaras de un tipo particular de semillas de melones grandes con sus dientes, y pelarlas a mano para obtener los granos. Este proceso lastimó los dientes y manos de muchas personas; en algunos casos, uñas enteras resultaron arrancadas. Los detenidos fueron forzados a trabajar más de diez horas por día, pero no recibieron ningún pago por su trabajo. En los últimos varios años, Lanzhou Zhenglin Nongken Food Ltd. se ha vuelto el productor más grande de semillas tostadas y nueces en China, con sus ventas alcanzando 60 millones de dólares. Su producto principal, «Semillas de melón cuidadosamente seleccionadas de Zhenglin», es exportado a lugares como Estados Unidos, Canadá, Australia, Sudeste de Asia, Taiwán y otros.

Falsificación de fármacos

Docenas de personas han muerto en China como resultado de la falsificación de medicinas. El año pasado, el fármaco Xinfu, un antibiótico de baja calidad que no había sido esterilizado apropiadamente, causó 11 muertes.

Muchos fármacos falsificados que se originan en China y la India viajan hacia los mercados extranjeros. En el caso de India, hay una ley en contra de la venta de fármacos falsificados dentro del país, pero no en contra de su exportación.

El ex director de la Administración Estatal de Alimentos y Fármacos de China, Zheng Xiaoyu, fue recientemente condenado por aceptar grandes sobornos para aprobar cientos de fármacos sin examinar. En una ocasión, una compañía pagó sobornos al funcionario a cambio de aprobar 277 fármacos, principalmente antibióticos. Sin embargo, la condena del ex funcionario por corrupción es una más entre tantas y está muy lejos de representar un signo de concientización y corrección del problema de fondo.

En Febrero, la BBC informó que la corrupción en la Administración Estatal de Alimentos y Fármacos de China está tan arraigada que, frente a las protestas de la comunidad internacional, Beijing está considerando cerrarla completamente. Para calmar los ánimos, Beijing anunció también que un nuevo proceso de retirada del mercado de los productos alimenticios no aprobados sería aplicado hacia fin de año.

En números

300 – las muertes en Panamá por un jarabe para la tos tóxico proveniente de China

440- de los 924 productos alimenticios marcados como “peligrosos” por la Comisión Europea, provienen de China

100 – las marcas de alimentos para mascotas en EE.UU.

2000 – los gatos muertos por consumir alimento balanceado hecho en China

1 – el funcionario sentenciado a muerte por el PCCh

257 – embarques de alimentos chinos rechazados sólo en abril por EE.UU.

150.000 – pastas dentales confiscadas por el Ministerio de Salud de Nicaragua