La ballena, encontrada en la costa de Alaska por la tribu nativa, alojaba en medio de su cuerpo agonizante, una punta de arpón que tenia grabada la fecha de fabricación: 1880.
Aunque el asombro de tan significativo hallazgo fue considerable para los investigadores, se sabe que los Inuit ya conocían la longevidad que las ballenas podían alcanzar. La tribu americana parecía conocer de antemano que las ballenas viven el doble que los humanos.
El hallazgo da lugar a la confirmación de estudios previamente realizados sobre estos colosos del océano, y a un hallazgo anterior de un ejemplar arponeado con una punta de piedra, fechando el frustrado intento de caza en nada menos que 211 años.
Se estima que el ejemplar encontrado en las costas de Alaska fue atacado con una punta de arpón explosiva (tecnología que pone en evidencia cuan antigua es la capacidad de destrucción del hombre) cuando este tenia no menos de un año de edad.
La determinación mas frecuente de edad en las ballenas, se realiza actualmente mediante el análisis de ácido aspartico en dientes o cristalino. No obstante, el hallazgo del ejemplar donado por los Inuit a la comunidad científica, confirma lo que los nativos ya conocían desde hace tiempo: la vida de las ballenas sobrepasa al siglo.
Lamentablemente, aunque la naturaleza haya regalado al hombre especies animales tan magnificas como la ballena y el delfín, la codicia humana a desplazado en poco tiempo a estos dueños de las aguas al papel de meras victimas de la depredación









