Precisamente cuando las autoridades canadienses intentaban afanosamente saber qué pasta de dientes proveniente de China había entrado a su país, la dirección de inspección de alimentos de Canadá anunciaba que había interceptado una embarcación de procedencia china, con gluten de maíz contaminado con melamina y ácido cianúrico.
La melamina, un químico usado para hacer fertilizantes, es el mismo químico que en marzo se descubriera como el contaminante de más de 100 marcas de comida de mascotas en Canadá y Estados Unidos. Se comprobó además, que la fuente de contaminación era harina de trigo adulterada importada desde China.
Días atrás la Administración de Alimentos y Fármacos de Estados Unidos (FDA) advirtió que los paquetes de pescado importados de China etiquetados como Rape podrían ser en realidad pez globo el cual contiene la toxina letal Tetrodoxina.
Por su parte, oficiales de salud de República Dominicana reconocieron dos marcas chinas de pasta de dientes que contienen glicol dietileno, un químico letal usado en refrigerante de motores. La pasta de dientes contaminada ha sido vendida en Panamá y Australia.
El mismo químico fue encontrado en un jarabe para la tos de manufactura China en Panamá el año pasado, y resultó en la muerte de al menos 50 personas. Un vocero de Salud Canadá confirmó que las dos marcas de pasta dental no han sido aprobadas para la venta, y no han sido encontradas en el mercado canadiense hasta el momento.
Tóxicos importados
Hace unos pocos años, la Unión Europea prohibió todas las importaciones de productos animales desde China después de encontrar altos niveles de químicos peligrosos en algunos de los productos. Aunque la prohibición fue levantada mas tarde, muchos productos aún permanecen en la lista prohibida.
El año pasado, autoridades surcoreanas prohibieron la importación de Kimchi, un plato típico de repollo condimentado, después de que fueran hallados parásitos que se encuentran normalmente en excremento humano.
En los últimos años, tanto Canadá como Estados Unidos han estado aceptando importaciones baratas y a menudo de menor calidad desde China, lo cual puede explicar por qué de pronto han aparecido problemas con las importaciones de comida china, mientras más productos potencialmente contaminados son importados, más alta es la posibilidad de que lleguen al mercado.
Recientemente, la Agencia Canadiense de Inspección de Alimentos (CFIA) aumentó sus esfuerzos en investigar los embarques de trigo, arroz, soja, gluten de maíz, y concentrados de proteínas de origen chino entrando a Canadá, deteniendo todos esos embarques para inspeccionarlos antes de que puedan entrar al mercado canadiense.
“El foco está puesto en el riesgo que presenta el producto, no de cuál país es. En ese contexto, cuando la evidencia apunta a un país en particular como el origen del problema concreto, entonces nosotros hacemos un foco más específico en los productos de ese país”, dice Paul Mayers, director ejecutivo de la junta directiva de Productos Animales con la CFIA.
Mayers dice que la CFIA no ha puesto un marco específico para limitar la frontera de vigilancia para los vegetales y concentrados de proteínas de China, pero que continuarán hasta que exista “suficiente garantía” de que los productos contaminados no están entrando a Canadá.
Aún así, la posibilidad de alimentos contaminados muy bien enmascarados es alto, dice el Dr. Keith Warriner, un profesor de bromatología e investigador de seguridad alimentaria en la Universidad de Guelph.
“Si usted piensa cuántos productos son importados a Canadá, examinar realmente todo, es simplemente imposible. Además, a veces estos contaminantes son escondidos en concentraciones bastante bajas, así es que no se sabe por donde buscar”.
Productos falsos
Dentro de China, el control de calidad y las regulaciones de seguridad en alimentos tienden a ser negligentes, y los consumidores tienen que estar constantemente vigilando los así llamados “productos falsos”, los cuales pueden incluir cualquier cosa, desde salsa de soja falsa y hierbas falsas hasta vino con altos niveles de etanol industrial y vegetales con dosis excesivas de fertilizante.
“Si usted habla con cualquier persona de China, ellos le explicarán cómo es que no hay absolutamente ninguna norma de seguridad en muchos de los alimentos producidos localmente”, dice el Dr. Warriner.
Julie, una mujer China exiliada en Canadá desde Beijing en 2000, dice que es muy común en China leer en los diarios locales acerca de casos de comida contaminada a la venta, que resultan en casos de envenenamiento.
En un caso famoso en 2004, cientos de bebés en una provincia china del este se enfermaron y 13 murieron después de caer en una severa desnutrición debido a la leche en polvo adulterada.
En un discurso en París en 2006, Zhou Qing, una estudiante y escritora independiente, suministró algunas estadísticas de una investigación que realizó en seguridad de alimentos. En 2001, alrededor de 6.000 estudiantes en la ciudad de Ji Lin estaban envenenados con leche de soja adulterada, y en 2002, otros 3.000 estudiantes en la ciudad de Hai Cheng, provincia de Liao Ning, fueron envenenados.
Qing además mencionó que un sondeo en China en 2004 indicó que el 90 por ciento de los encuestados estaban preocupados acerca de la seguridad en los productos que consumían, y el 82 por ciento de ellos se habían encontrado con problemas de seguridad en los alimentos. Él dijo que los estudiantes chinos han averiguado que hay de dos a cuatro millones de casos de envenenamiento por comida ocurridos en China cada año.
En el año 2000, una autoridad de la oficina de Calidad y Supervisión Técnica de China anunció medidas enérgicas contra los productos adulterados y de mala calidad. Las áreas apuntadas eran los materiales de construcción, materiales de producción agrícola, estufas a gas, electrodomésticos y alimentos.
Falsificación de fármacos
Docenas de personas han muerto en China como resultado de la adulteración y falsificación de medicamentos. El año pasado, 11 muertes fueron causadas por el fármaco Xinfu, un antibiótico de pobre calidad que no había sido esterilizado apropiadamente.
Muchos fármacos falsificados que se originan en China y la India viajan hacia los mercados extranjeros. En India, hay una ley en contra de la venta de fármacos falsificados dentro del país, pero no en contra de su exportación.
El ex director de la Administración Estatal de Alimentos y Fármacos de China, Zheng Xiaoyu, fue recientemente condenado por aceptar grandes sobornos para aprobar cientos de fármacos sin examinar. En una ocasión, una compañía pagó sobornos a Zheng a cambio de aprobar 277 fármacos, principalmente antibióticos.
En febrero, la BBC informó que la corrupción en la Administración Estatal de Alimentos y Fármacos funciona tan profundamente que Beijing está considerando cerrarla completamente. Beijing anunció que un nuevo proceso de retirada del mercado apuntando a los productos alimenticios no aprobados sería introducido hacia fin de año.
El Dr. Warriner dice que a causa de la reciente aparición de China sobre el mercado global, no ha habido un sistema real de inspección de seguridad de alimentos o protocolo para mejorar en la seguridad de alimentos, y los niveles en China permanecen lejos de los esperados en norteamérica.
“Con todos los estallidos de escándalos de comida para mascotas y ahora la pasta dental... ¿podemos costear el riesgo de dañar a la población canadiense, y obviamente a nuestras mascotas también? Yo aconsejaría un cuento con una gran moraleja... esto no es solo un destello pasajero, es un problema endémico, un problema serio”, dice Warriner
Reporte adicional por Dane Crocker, Rory Xu, y Heidi B. Malhotra.
http://www.lagranepoca.com/articles/2007/06/15/776.html
