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Policía polaco acusado, 26 años más tarde, de asesinato en mina de carbón

La corte encontró culpables a los policías implicados en la matanza a los trabajadores de la mina Wujek producto de la brutal ley marcial de 1980


Por Jan Jakielek - La Gran Época
07.06.2007 16:44


Parientes de los mineros asesinados por “Zomo”. Fuerzas especiales policiales esperan un veredicto en Katowice, Polonia (Rafal Klimkiewicz/AFP/Getty Images)

El pasado 31 de mayo, quince policías de la era comunista polaca, fueron encontrados culpables de disparar a los mineros de carbón en el sur oeste de Polonia en 1981.

La matanza fue el incidente más sangriento de los 20 meses de represión comunista en Polonia. El 16 de diciembre de 1981, policías de las fuerzas “Zomo”, mataron a nueve trabajadores e hirieron a 25 miembros del sindicato Solidaridad en las minas de carbón Wujek y Manifest Lipcowy cerca de Katowice, tres días después dar comienzo a la famosa y brutal ley marcial de 1980.

Según estableció la corte de Polonia, el jefe de la sección Zomo, Romuald Cieslak, ordenó a su tropa abrir fuego a los manifestantes pero nunca ordenó el cese del fuego. Cieslak recibió la sentencia mas dura, 11 años de prisión. Catorce policías Zomo recibieron sentencias de dos 2 a 3 años y un oficial fue absuelto. Otros policías implicados aún no han recibido sentencia.

Los testigos y demás presentes en la corte comenzaron a cantar espontáneamente el himno nacional polaco cuando fueron entregados los veredictos que determinaban la culpabilidad ante este tremendo hecho. Dos juicios previos en el lapso de 10 años habían demostrado ser inconcluyentes debido a la carencia de evidencias.

Sin embargo, la activista de Solidaridad, Anna Walentynowicz, quien recibió la Medalla Presidencial de los Estados Unidos de la Libertad en nombre de Solidaridad en 2005, cree que las personas claves han eludido su responsabilidad.

Recién salida de la cárcel por su militancia en 1983, Walentynowicz nuevamente cayó en prisión en diciembre de ese año, por poner una placa para conmemorar las muertes de nueve mineros.

“Este no es un veredicto satisfactorio... los que más debieron asumir responsabilidades no fueron castigados”, dijo a La Gran Época. Walentynowicz cree que el entonces líder comunista polaco, el General Wojciech Jaruzelski y otros líderes de alta jerarquía de esos días, también debieron ser juzgados.

“Ellos fueron quienes organizaron la ley marcial. Ellos fueron quienes ordenaron disparar. Ellos fueron los más responsables, y ellos deberían ser degradados de rango y estar en el asiento de los acusados con los mismos soldados que dispararon”, afirmó Anna.

Quien encabeza el caso, Monika Sliwinska, de manera similar notó que “no hay fiabilidad” entre las personas responsables de organizar la ley marcial.

La corte encontró que el régimen comunista polaco también destruyó activamente evidencias relacionadas al caso, haciendo difícil establecer cuáles líderes estuvieron directamente involucrados en el incidente.

El incidente de la mina Wujek se convirtió en un símbolo de la brutalidad de la ley marcial en 1980. Jaruzelski está enfrentando actualmente cargos criminales por iniciar la represión, la cual estaba dirigida a aplastar al sindicato Solidaridad, el único sindicato libre en toda la Europa comunista de esa época.

Dirigido por Jaruzelski, las fuerzas de seguridad comunistas causaron más de 100 muertes declaradas durante ese período.

Sin embargo, en 1989 Solidaridad terminó contribuyendo fuertemente a la caída del comunismo en la Europa central y del este.

“Lamento concluir que este proceso [del juicio]... no ofreció completa satisfacción o sentido de justicia a nuestra sociedad, ya que es probable que todos los mecanismos y decisiones que fueron realizados... nunca sean completamente conocidos”, dijo el Juez Sliwinska.

Pero, el director de cine Kazimierz Kutz, quien produjo un documental sobre la matanza, cree que el efecto general del resultado es positivo. “Estas son buenas noticias para la sociedad polaca, buenas noticias para el sentido público de justicia”, afirmó.