Habitualmente oigo a mis amigos chinos hablar sobre sus conflictos diarios, sobre cómo inquilino y propietario, o suegra y nuera, no pueden llevarse bien. En general creen que estos conflictos son naturales y no pueden resolverse.
Esto me recuerda a otra mentalidad común que hoy se da entre los chinos de China continental y es que muchos piensan que no hay nada malo en los asesinatos, la corrupción y la dictadura del régimen comunista.
Cultura de partido vs.cultura tradicional
La teoría de la sociedad china, o más exactamente la teoría inculcada en sus mentes por el régimen, es que la naturaleza humana es egoísta, así que también todos los gobiernos son egoístas, todos los políticos son crueles, y todos los gobiernos iguales. Uno debería pensar en sus propios intereses una vez conseguido el poder en tanto que todos los seres humanos son iguales y es normal que el régimen comunista utilice la corrupción para obtener dinero, y que mate para conseguir poder.
Efectivamente, el egoísmo es parte de la naturaleza humana, y el conflicto de intereses existe entre diferentes grupos, como entre patrón y empleado, inquilino y casero, terrateniente y agricultor, e incluso en la misma familia, entre suegra y nuera. Pero los conflictos pueden resolverse o intensificarse. La cultura juega un papel crucial a la hora de guiar a las personas hacia cómo manejar sus conflictos.
La cultura tradicional china, incluyendo el Budismo, Taoísmo y Confucionismo, promueve la virtud, además de tratar benévolamente a los demás. Es fácil para las personas resolver sus conflictos con este tipo de actitud.
Por el contrario, la teoría comunista haciendo hincapié en la lucha de clases y creyendo que es imposible resolver los conflictos entre clases, promueve la violencia.
Aunque actualmente la lucha de clases no es oficialmente promovida en China, después de gobernar por más de 50 años con campañas anti-derechistas y con la Revolución Cultural, ésta se ha convertido en parte de la cultura actual en China, y la gente la llama cultura de partido.
Sutil adoctrinamiento sobre la lucha
La cultura de partido promueve el odio, amplificando e intensificando los conflictos; generando que un pequeño problema desencadene una lucha de vida o muerte. En las obras literarias creadas bajo esta cultura, podemos ver claramente este tipo de guía, incluso las canciones infantiles no escapan al destino de ser usadas por esta educación del odio.
Por ejemplo, con el fin de instigar el odio de los agricultores hacia “la clase terrateniente”, se escribió una rima, “Al tigre no le gusta comer personas, sólo come terratenientes”.
Por ello no es difícil para la gente entender por qué tantos terratenientes fueron asesinados por los agricultores en pasadas campañas políticas, en las que a veces no era suficiente la muerte del terrateniente, sino también se mataba a toda su familia.
La mutua relación dependiente entre terratenientes y agricultores ha existido en China durante miles de años y nunca se había desarrollado como una lucha de vida o muerte, pero el régimen comunista hizo que esto fuera así en solo unos pocos años.
La masacre de la Plaza Tiananmen
El régimen comunista promueve su cultura de partido con el fin de mantener su poder. La masacre de la Plaza Tiananmen en 1989 es un claro ejemplo. Los estudiantes instaban al diálogo, al fin de la corrupción, y a revalorizar la democracia, pero a los ojos del régimen esto significaba debilitar su poder.
El régimen no quiere ningún diálogo y no podía dar explicaciones para tanta corrupción, así que eligió matar, una manera simple y práctica de protegerse a sí mismo. ¿Pero cómo explicó la masacre a la gente? El régimen dijo que había tomado medidas duras contra los “disturbios anti-revolucionarios”.
Se ha lavado el cerebro a la mayor parte de la población china con la teoría de la lucha de clases, así que esta excusa fue suficiente para bloquear sus bocas y sus mentes. En la cultura de partido, no hay palabras tales como tolerancia o concesión, ni se cree que haya necesidad de conciliar conflictos sociales.
Incluso cuando no se enfrenta a conflictos, el régimen también adopta su teoría de la lucha para tratar con determinados grupos sociales, los cuales cree que podrían potencialmente afectar su autoridad y prestigio.
En la historia, la campaña anti-derechista [1] es un claro ejemplo. Intelectuales, que querían dar buenas sugerencias al partido, fueron enviados a campos de trabajo forzado para reformarse.
La actual persecución contra Falun Gong es otro claro ejemplo
El régimen no puede tolerar que haya más chinos creyendo en Falun Gong que en el comunismo, porque para el PCCh todo el mundo desea el poder y cuanta más gente, mayor es la amenaza contra su poder. Pero el régimen no necesita una razón para hacer nada, en otras palabras, sus necesidades justifican la razón.
Esta es la razón por la cual es imposible para la población china evitar ser perseguida bajo el poder del régimen. Uno será perseguido tarde o temprano. Con algo de suerte se puede escapar a la persecución en esta campaña, pero será atrapado en otra campaña más tarde.
El daño real
De hecho, el crimen más grave cometido por el régimen comunista chino no es el asesinato de miles de personas inocentes, ni la creación de miles de puestos corruptos por todo el país que chupan la sangre de la gente como sanguijuelas. El crimen más grave es la destrucción de la cultura tradicional china y el desarrollo de la cultura de partido, que adoctrinó a la fuerza a toda la sociedad china y entró en cada aspecto de sus vidas. Lamentablemente ha provocado la degradación moral y ha retorcido la mente de la gente china respecto a lo que es correcto y erróneo, bueno y malo.
Con la difusión de los Nueve Comentarios sobre el Partido Comunista y el impacto de la Campaña de Renuncia al PCCh, el colapso del régimen es prácticamente inminente. Sin embargo, el daño ya se ha hecho y la población china tendrá un duro camino por delante para reconstruir la moralidad de la nación.
[1] En 1957 el PCCh lanzó la campaña “anti-derechista”. El Partido Comunista Chino comenzó consultando a los intelectuales que no eran miembros del partido sobre posibles reformas y entonces se les condenó a largas sentencias en campos de trabajo por sus sugerencias.









