No se aplica la ética médica en las prácticas de trasplantes del sistema médico militar chino
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El Dr. Huang Shih-Wei, urólogo de Chiayi, Taiwán, ha seguido el desarrollo de los trasplantes de órganos en China y Taiwán durante varios años y señaló que el problema más evidente del sistema de trasplante de órganos en China es que se desconoce de dónde provienen los órganos.
Las fuentes muestran que la mayor parte de los trasplantes de órganos en China tienen lugar en hospitales militares, los cuales no están bajo la jurisdicción del Consejo de Estado Chino, ni del Ministerio de Salud.
El Dr. Huang dijo que el hecho más cuestionable moralmente sobre el sistema de trasplante del Partido Comunista Chino (PCCh) es que se desconoce de dónde provienen los órganos. Un informe de dos investigadores independientes canadienses afirma que entre los años 2000 y 2005, se realizaron 45.000 trasplantes de órganos de fuentes no reveladas, mientras que otros 15.000 parecían provenir de presos ejecutados y llamativamente la Comisión de Ética Médica no tiene jurisdicción sobre los órganos de origen no identificado.
En el pasado, había muy pocos casos en China de donaciones de órganos de donantes vivos o con muerte cerebral, en tanto, la Comisión de Ética Médica no necesita dar su aprobación puesto que no se dan tales casos.
La nueva normativa requiere un formulario de autorización para la donación de órganos, pero éste es solo un trozo de papel, puesto que la ley no es capaz de controlar la autorización ni las circunstancias bajo las cuales se obtiene. Muchos dicen que el PCCh forzó, provocó o falsificó tales autorizaciones en el pasado. Una ley no resolverá la sospecha pública sobre acciones pasadas del PCCh.
La Asociación Médica Mundial oficialmente rechaza el trasplante de órganos de presos ejecutados, porque a los presos se les concede generalmente muy pocos derechos en prisión, si es que les conceden alguno. En el sistema carcelario chino, los presos sufren normalmente torturas inhumanas.
La normativa del Consejo de Estado Chino establece que los hospitales que realicen trasplantes deben cumplir ciertos requisitos. Por ejemplo, las cláusulas 11 y 14 detallan los requisitos del proceso de aprobación. Por el suministro se puede deducir que el gobierno chino probablemente quiera reducir el número de hospitales cualificados para realizar trasplantes.
Sin embargo, considerando la grave y omnipresente corrupción en China, se cuestiona si tales suministros mejorarían verdaderamente la calidad de los trasplantes, o si se convertiría en otra manera para los funcionarios de malversar fondos, mientras los hospitales compiten por conseguir cumplir estos requisitos.
El Dr. Huang dijo que el informe revisado de los dos investigadores canadienses señala claramente que las fuentes principales de trasplante de órganos en China vienen del sistema médico militar. Ambos investigadores encontraron pruebas convincentes de que los hospitales militares chinos estaban involucrados en la sustracción de órganos a practicantes de Falun Gong vivos.
El sistema político comunista de China es diferente del de otros países. En China, el ejército es controlado por la Comisión Militar Central del PCCh, no por el Consejo de Estado. De igual manera, los hospitales militares están controlados por el Departamento Logístico General del Ejército de Liberación Popular.
El pasado noviembre, en un discurso durante el Encuentro Nacional sobre la Gestión del Trasplante de Órganos en Guangzhou, el Ministro de Salud, Huang Jiefu, reconoció que su ministerio no tenía control sobre los hospitales militares.
Si la fuente mayor de trasplante de órganos es el sistema de hospitales militares, y la nueva ley no tiene jurisdicción sobre éstos, entonces esta ley es sólo una cáscara. El Dr. Huang supo de muchos taiwaneses que fueron a China en busca de trasplantes. Estos pacientes dijeron que fueron a hospitales militares, o que las operaciones fueron realizadas por doctores militares en hospitales civiles.
Muchos agentes de trasplante de órganos afirmaban acertadamente que se debe buscar órganos en el sistema de hospitales militares, y que los hospitales civiles no tienen la infraestructura para la obtención de órganos. Las declaraciones de estos agentes concuerdan con las averiguaciones del informe de los investigadores canadienses.
Para resolver los asuntos cruciales relacionados con el trasplante de órganos en China, deben establecerse los siguientes objetivos:
1. Resolver el problema del origen del órgano para trasplante.
2. Establecer un sistema de registro y asignación de órganos para trasplante.
3. Todos los documentos sobre trasplantes deben ser accesibles para su inspección.
El hecho de centrarse en el origen desconocido de los órganos sustraídos se debe a que sospechan que el sistema militar sustrae órganos a practicantes de Falun Gong y a presos ejecutados. El sistema médico militar es independiente del Ministerio de Salud. Los dos investigadores canadienses proporcionan algunas ideas sobre cómo resolver este problema:
El ejército de China debería estar al margen del negocio de trasplante de órganos.
1. Debe terminar la sustracción de órganos a presos en China.
2. Debe terminar la represión, encarcelamiento, y maltrato a los practicantes de Falun Gong.
Sin embargo, todos estos problemas no están bajo el control del Ministerio de Salud, ni del Consejo de Estado.
En Taiwán y en otros países, es muy importante establecer un sistema de registro y asignación de órganos para trasplante, como lo exige claramente la Ley de Trasplante de Órganos de Taiwán. Esto es necesario para mantener la responsabilidad ética y la transparencia en el trasplante de órganos. Sin embargo, en China se utilizan los trasplantes como herramienta de enriquecimiento para las instituciones médicas. Los hospitales incluso compiten entre ellos por la obtención de órganos.
Si el gobierno chino quiere realmente eliminar este fenómeno, debería establecer un sistema de registro y asignación de órganos para trasplante. Incluso si no está a la altura de los requisitos aceptables para el trasplante de órganos, al menos debe exigir que todas las instituciones médicas registren los casos de trasplante. De todas formas, es importante establecer este sistema porque muchos funcionarios chinos y profesionales médicos no están dispuestos a dejar de ganar los cuantiosos beneficios que están obteniendo.
Sólo hay una cláusula de la Ley de Trasplante de Órganos recientemente publicada, la cláusula 22, que exige una lista de espera para los pacientes que necesitan un trasplante, y que hace que el Ministerio de Salud cree unas normas para una valoración justa y transparente del órgano, basada en las necesidades médicas.
Si tales normas son solo un principio a seguir voluntariamente por los hospitales, entonces éstas no sirven. Debería exigirse un sistema de registro y asignación de órganos para trasplante, ya sea a nivel local o nacional.
Para los registros de trasplante de órganos, es más importante conservar la información del donante y del receptor. No hay ninguna cláusula en toda esta ley sobre la conservación de datos, lo que significa que probablemente se destruyan los restos de los donantes que no han dado su consentimiento para la donación.
Se dan varios fenómenos comunes entre los pacientes taiwaneses que fueron a China en busca de un trasplante. Primero, muchos pacientes utilizaron direcciones y nombres falsos. Segundo, los pacientes que no sobrevivían al trasplante eran incinerados inmediatamente, y en todos los documentos, incluyendo el certificado de defunción y los datos médicos, no se mencionaba en absoluto el trasplante de órgano. Finalmente, a todos los pacientes se les exigía pagar al contado, y no había recibos oficiales.
Basándonos en esto, sospechamos que todos los registros de trasplante de órganos en los hospitales de China son destruidos; esto no es bueno ni para la protección de los derechos del paciente, ni para la investigación.
Hay leyes en China en muchos otros campos, pero el PCCh elige no cumplirlas. Por ejemplo, la Constitución China claramente establece que su población disfruta de la libertad de creencia y democracia, sin embargo el Movimiento Estudiantil de la Plaza Tiananmen fue reprimido con tanques y armas de fuego. Además, los practicantes de Falun Gong, los miembros de las iglesias cristianas clandestinas, católicos y defensores de los derechos humanos, todos han sufrido torturas y han sido perseguidos en China por el régimen comunista.
El Sr. Huang concluyó, “En resumen, no espero que esta ley pueda resolver los problemas relacionados con el trasplante de órganos en China”.
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