La Unión Europea (UE) advirtió a Rusia que no apoyará a "cualquier precio" la adhesión de Moscú a la Organización Mundial del Comercio (OMC) antes de fines de 2007,
"Debemos decir claramente que la Unión Europea está dispuesta a apoyar una conclusión rápida del proceso de adhesión de Rusia a la OMC, pero no a cualquier precio", subrayó Peter Power, Portavoz del Comisario de Comercio europeo, Peter Mandelson.
"Queda un pequeño número de problemas para resolver" entre la UE y Rusia, explicó Powell, entre ellos los derechos aduaneros a las exportaciones, por ejemplo para la madera rusa. Estos problemas serán tratados durante la cumbre UE-Rusia del 17 y 18 de mayo en Samara, junto al Volga, indicó este portavoz.
Power, en nombre del área de Comercio de la UE, invitó a Moscú a mostrar una "real voluntad política" para levantar los últimos obstáculos para alcanzar ese objetivo.
Tasas, aranceles…
Entre las cuestiones que aún restan resolver para que Rusia obtenga el visto bueno europeo para adherirse al organismo- resta el apoyo de Georgia y algunos países centroamericanos-, están las tasas por el sobrevuelo de Siberia, los aranceles a la exportación, tarifas ferroviarias y “la reciente legislación rusa incompatible con las reglas de la OMC sobre barreras comerciales”.
Hace pocas semanas, Peter Mandelson declaró que las relaciones entre Rusia y el bloque son las peores desde la guerra fría. El clima no es bueno y, particularmente en el rubro comercial y de cooperación económica y energética, los desacuerdos son muy frecuentes.
En noviembre pasado, por el cierre de las fronteras rusas a la carne proveniente de Polonia, las autoridades de ese país bloquearon la negociación para un nuevo acuerdo de cooperación entre la UE y Rusia. Desde entonces, las relaciones son todo menos amistosas y no se han conseguido avances. En temas como el Estatuto de Kosovo, las potencias tampoco están de acuerdo.
En cuanto a la OMC, el ingreso de Rusia a ese organismo, al menos hasta 2006, era un primer e importante paso para negociar un Área de Libre Comercio. De momento, es tan solo papel mojado.









