Enseñando a reírse sin razón, la terapeuta de la risa Lise Hansson de Skedala (Suecia), ayuda a que las personas aumenten su creatividad. “Sólo tiene que contemplar a los niños que generalmente ríen sin razón. Cuando dos niños se encuentran, a menudo sólo corren y ríen”, afirma Lise Hansson.
Por medio de conferencias y ejercicios prácticos, incita a la gente a reírse, ayudándoles así a tener una concepción positiva de la vida. “La risa ayuda cuando nos sentimos mal. No es sano ser demasiado serio”, dice. Además ofrece conferencias para quienes trabajan en marketing y a estudiantes universitarios. Lise, es feliz al mostrar cómo la risa puede ser una fuente de inspiración y creatividad.
La risa es útil, porque baja la temperatura del cerebro y facilita la comunicación entre los hemisferios. La circulación aumenta, la tensión arterial disminuye y el corazón bombea. Se liberan las endorfinas, que son los opiáceos del cuerpo, lo que alivia el dolor y logra una sensación de bienestar. Además, afirma Lise que el sistema inmunitario se refuerza y los órganos internos se activan.
La risa activa y de manera consciente nos hace felices, en oposición a aquello a lo que estamos acostumbrados, es decir, utilizar el humor para resaltar la risa.
La terapia de la risa proviene del yoga de la risa, creado por Madan Kataria en Mumbai, India. Después de escribir un artículo en un periódico médico a propósito de los efectos benéficos de la risa para la salud, desarrolló diferentes métodos para reírse. Ahora son practicados en 5000 “centros de la risa” en más de 50 países del mundo, según la página de Internet de Kataria: Laughteryoga
Lise aprendió a reírse en una clase en Dinamarca presentada por el mismo Madan Kataria. Entre los diferentes métodos de risa está la risa del saludo, del perro, del hombre viejo, del elefante, del león, del pingüino y una risa silenciosa.
“Algunas personas, sobre todo las chicas jóvenes, no están cómodas con este modo de reírse”, indica Lise. Pero la inmensa mayoría de las personas que practican sus ejercicios parecen divertirse mucho.
Hacemos a menudo cosas inútilmente complicadas cuando queremos divertirnos, mientras que sólo tenemos que levantarnos y reírnos.
Lise cuenta que ha oído historias de personas que afirman que en los años 50 la risa estaba más presente en la sociedad sueca, y piensa que esto disminuyó porque ahora la gente está demasiado ocupada y, por consiguiente, empiezan a sentirse solas.
“Cuanto más se ríe, más llora. Su gama de emociones se extiende y le es más fácil mirar en el interior para obtener una visión de conjunto”, sostiene.
“Yo misma tengo necesidad de hacer ejercicios de risa. Me aportan mucho y me encanta estar rodeada de gente que es verdaderamente feliz”, concluye Lise.









