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Impulsado por el miedo y el terror, el Partido Comunista Chino está desmoronándose

Los ejecutores del genocidio contra Falun Gong, los propagandistas y los que autores intelectuales del mismo deberán responder por sus crímenes ante el mundo


Por Terri Marsh-Human Rights Law Foundation
08.04.2007 14:24


Practicantes de Falun Gong sostienen banderas de protesta. Durante la visita de Hu Jintao a Rusia, la policía rusa , bajo la presión de funcionarios chinos, arrestó a practicantes de Falun Gong. Chen Gang y varios otros practicantes de Falun Gong presentaron una demanda contra la Televisión Central China (CCTV) por tortura, genocidio, y otros crímenes de lesa humanidad.

Chen Gang y varios otros practicantes de Falun Gong presentaron una demanda contra la Televisión Central China (CCTV) por tortura, genocidio, y otros crímenes de lesa humanidad. La demanda presentada en la Corte de Estados Unidos, distrito sur de Nueva York, manifiesta:

Por calificar a gente que comete actos terroristas y otros crímenes incalificables como practicantes de Falun Gong en sus noticieros, documentales y programas especiales de entrevistas, por forzar a personas con enfermedades mentales [quienes han cometido crímenes inadmisibles] a hacerse pasar por practicantes de Falun Gong atribuyéndoles crímenes no resueltos de homicidios masivos a quienes realmente practican Falun Gong, la demandada a la CCTV ha creado efectivamente una red de mentiras contra Falun Gong que estimulan e incitan al público, la policía y otras fuerzas de seguridad en China a someter a los practicantes... a arrestos y detenciones ilegales, interrogatorios policiales ilegales y torturas, formas brutales de lavado de cerebro y técnicas de adoctrinamiento para forzar a los practicantes a que renuncien a sus creencias y asociaciones, y en muchos casos, a provocar la ejecución de practicantes que no renuncian [Falun Gong].

La historia reciente muestra esto bastante claro. Las tácticas utilizadas por los reportajes y los programas de televisión de la CCTV son similares a las utilizadas en la Alemania Nazi durante la Segunda Guerra Mundial, en Rwanda durante la campaña de genocidio contra los Tutsi por el Hutu, y en las actividades de limpieza en Yugoslavia bajo Slobodan Milosevic. En todos estos ataques violentos y masacres, la propaganda operaba como un mecanismo integral sin el cual los homicidios en masa y los ataques violentos no podrían haber tenido lugar. Por lo tanto, como advierte Peter Zvagulis, en la campaña en Yugoslavia contra la gente de Bosnia, en la campaña en Rwanda contra la minoría Tutsi, y más recientemente en la campaña en China contra Falun Gong, no solo el mensaje es siempre el mismo (destrúyanlos o ellos los destruirán a ustedes) sino que también lo es el nombre del crimen en masa que sigue, genocidio o limpieza étnica.

 

Pero, quizás aún más importante, las sanciones criminales que siguen a la comisión de éstos crímenes siempre son cadena perpetua o pena de muerte por ahorcamiento, como es evidencia con los procedimientos tribunales de la Guerra Nazi, así como los Tribunales Internacionales por Rwanda y Yugoslavia. Mientras que los periodistas de Rwanda fueron sentenciados a largas condenas de cárcel por su papel en incitar la limpieza étnica en Rwanda, el propagandista Nazi, Julius Streicher fue sentenciado a muerte por ahorcamiento por describir a los judíos en términos que son casi idénticos a las mentiras dichas por China sobre Falun Gong.

 

Explicando su decisión de sentenciar a muerte al propagandista Nazi, los Jueces decían esto:

Puede ser que el acusado esté envuelto no tan directamente en la acción física de los crímenes contra los judíos como algunos de sus conspiradores, [sin embargo]... el crimen del acusado es que hizo que éstos crímenes sean posibles. Sin Streicher [y Goebbles el cerebro detrás de la campaña de propaganda], los Hitlers no tendrían a nadie que siguiesen sus órdenes de exterminar a los judíos.

Es imperativo que la gente de China entienda esto, y especialmente aquellos quienes personalmente participan en la guerra de propaganda contra Falun Gong en China: CCTV (presuntamente) ha cometido los mismos crímenes por los cuales varios criminales de guerra Nazis fueron ejecutados, por que sin la CCTV y otros propagandistas en China, los Jiang Zemines, Luo Ganes y Li Lanqingnes no tendrían a nadie que siguiera sus órdenes de erradicar a Falun Gong y purgarlo de China. De hecho, no son solo aquellos que participan en la propaganda contra Falun Gong que se enfrentan a serias sanciones legales – cadena perpetua, largas sentencias de cárcel o muerte por ejecución. Esto es lo que otro juez de Nuremberg dijo sobre aquellos que participaron de menor o mayor forma en la exterminación de los judíos en Europa: La mayoría de los acusados bajo juicio dieron declaraciones juradas mostrando que tenían buen carácter y eran buenos padres y trabajadores devotos, como si esto pudiese de alguna manera justificar su papel en el programa criminal de genocidio. Una defensa común era que lo que el acusado hizo, estaba de acuerdo con la ley alemana de ese momento. Pero sabemos que la ley alemana después de 1933 no era más que expresiones de la “voluntad de Hitler.” Otra defensa de igual invalidez es que estaban siguiendo órdenes de sus superiores. Esta defensa es inválida. El hecho de que cualquier persona actuó según la orden de su gobierno o de su superior no lo libra de la responsabilidad de su crimen.

 

En un plano más amplio, estos acusados siempre le echaron la culpa a otro. Los que tuvieron la idea señalaron como culpables a aquellos quienes implementaron los homicidios en masa. Los que ayudaron a esconder los cuerpos o hacían guardia mientras se perpetraban atroces homicidios señalaron a quienes diseñaron la campaña de exterminación en masa y homicidio. Los propagandistas intentaron distanciarse de los crímenes que ellos mismos incitaron. Los que llevaron a cabo los homicidios en masa alegaron que solo estaban siguiendo órdenes. Si nos pusiésemos a escucharlos, tendríamos que concluir de que nadie es responsable o de que todos aquellos quienes colaboraron, asistieron, y ayudaron a agravar estos crímenes son culpables. Es la última proposición la que hoy sostenemos.

 

Tan malo como fue en el pasado, el PCCh se está comportando más irracionalmente al borde de su propio colapso. Sabe muy bien que más de 20 millones ya han visto más allá de sus mentiras y se rehúsan a ser parte de su organización. Como un asesino en serie que sabe que algún día será arrestado y llevado a la justicia, el PCCh está especialmente ahora impulsado por un terror y miedo irracionales causando que cometa más crímenes incalificables para encubrir los crímenes que debe perpetrar para mantener el control.

 

Pero ya que el PCCh está al borde del colapso total, solo es una cuestión de tiempo antes de que la verdadera China emerja y en todos lados la gente sabrá sobre la espléndida pureza y bondad de Falun Gong.

Terri Marsh es directora de la Fundación de Leyes de Derechos Humanos de EE.UU., una organización no gubernamental de derechos humanos sin fines de lucro que defiende los derechos de todos a ser libres de tortura y otros atroces abusos a los derechos humanos.