UJARRAS, Costa Rica, 25 de marzo 2007 (AFP) - El grupo mexicano "La décima Musa" ofreció la noche del sábado en las ruinas de la iglesia colonial de Ujarrás, en Costa Rica, un concierto de música virreinal con el que las embajadas de México y España pretenden sentar la primera piedra de un acontecimiento anual en este incomparable marco.
Las voces privilegiadas de las sopranos mexicanas Lourdes Ambriz y Gabriela Miranda, así como el clavecín, la viola de gamba y la guitarra barroca del grupo amenizaron el concierto "El nuevo mundo virreinal", que contó con la presencia de los ministros de Relaciones Exteriores y de Cultura de Costa Rica, Bruno Stagno y María Elena Carballo, además de una nutrida representación del cuerpo diplomático acreditado en San José y cientos de espectadores.
Con la amenaza de la lluvia que al final puso un punto final precipitado al concierto ofrecido en el atrio de las ruinas del templo, construido durante la administración del gobernador español Miguel Gómez de Lara (1681-1693), el quinteto interpretó obras de los siglos XVI, XVII y XVIII de autores mexicanos, peruanos y españoles.
Los embajadores de México, María Carmen Oñate, y España, Arturo Reig, en colaboración con el ayuntamiento de Paraíso y el ministerio de Cultura, han querido marcar con este concierto el 175 aniversario del traslado de Ujarrás a Llanos de Santa Lucía (hoy Paraíso de Cartago), en 1832, debido a las plagas de mosquitos y las frecuentes inundaciones que azotaban a esta comunidad, entonces de difícil acceso por un tortuoso camino de gran belleza.
El embajador español aseguró que tanto su deseo como el de su homóloga mexicana era "poner en marcha una actividad musical periódica, de categoría, que pusiese en valor el circuito natural e histórico" en el que se asientan estas ruinas, declaradas Patrimonio Nacional en 1920, así como la iglesia más antigua de Costa Rica, la de la vecina San José de Orosi, construida en 1743.









