Metropolitan News, en el pueblo de Shuiye, de la provincia de Henan, algunos internautas mostraron una serie de imágenes de Wang Meixiang, una maestra de la Montaña Taihang. Las imágenes, que describen la vida de esta muchacha de 22 años y de sus dos alumnas, se publicaron en varios sitios importantes de Internet. Algunos internautas inclusive llaman a Meixiang “la maestra más hermosa, en una montaña remota”.
El 16 de diciembre de 2006, “Nubes de mi ciudad”, un internauta miembro del foro del condado de Anyang, vio un informe en el Henan Business Daily sobre una maestra de 22 años que desde hace seis años enseña en una montaña remota de dicho condado de Anyang. Ella se quedó en la montaña por sus dos alumnas y también le pidió a su esposo que se quedara allí.
“Nubes de mi ciudad” publicó su historia en un foro de Internet de Shuiye y recibió muchas respuestas positivas de los lectores. Entonces, decidió organizar una reunión de internautas y visitar a Meixiang. Antes de la visita, fue a inspeccionar el camino. Meixiang se sorprendió mucho al ver al visitante.
El 26 de enero, “Nubes de mi ciudad” organizó a siete personas para visitar a Wang Meixiang y llevaron algunos útiles escolares. “La Sra. Wang y sus dos alumnos nos mostraron los alrededores de la montaña y tomamos algunas fotografías. Le preguntamos si podíamos publicar las imágenes en Internet y ella nos dijo, ‘No es bueno mostrar mis imágenes en público. Estoy acostumbrada a permanecer en la montaña y no quiero encontrarme con extraños’.”
Finalmente pudieron persuadirla y publicaron en el foro de Shuiye un artículo llamado “Visitando a la maestra más hermosa en las montañas remotas”, junto con las fotos.
La historia de Meixiang
Después de graduarse de la escuela secundaria básica, a los 16 años Wang Meixiang se convirtió en la única maestra de la escuela primaria de su pueblo, en lo profundo de las Montañas Taihang. Ella se dio cuenta de que si no se hacía cargo, iban a cerrar la escuela. Y así fue que terminó sosteniendo esta escuela durante los últimos seis años. Cuando el aula original colapsó, usó su propia casa como aula.
Con el desarrollo de la industria turística en la Montaña Taihang, los pueblerinos gradualmente se fueron de las montañas. Sin embargo, Meixiang se mantuvo firme. Cuando ella comenzó -hace seis años-, tenía once alumnos, pero desde el año pasado sólo le quedan dos. La gente que vive en las montañas es muy pobre y muchos padres mudaron “las cuentas de residencia” de sus hijos fuera de la montaña para que pudieran estudiar y conseguir trabajo en áreas más pobladas. (Las “cuentas de residencia” son reglas del Partido Comunista que limitan a la gente para que estudie o trabaje sólo en determinada área). La mayoría de los alumnos de Meixiang de los últimos dos años son niñas, porque muchos pueblerinos consideran que no vale la pena mudar las “cuentas de residencia” de las niñas.
La historia de Wang Meixiang es ampliamente conocida en el pueblo. La gente comenta: “Escuché que ella es realmente muy bonita”; “Lo más importante es que tiene un gran corazón”; “La llamamos ‘la maestra de pueblo más hermosa de China’.”
Wang Meixiang se casó con un compañero de la escuela primaria. Sin embargo, ahora está viviendo en la casa de su madre, porque sus alumnas están en esa área.
Ella sintió que no era justo para su marido y dijo, “Si alguien quiere ocupar mi lugar, me iré después del Año Nuevo Chino”. Sin embargo, “los niños de las montañas no tienen muchas oportunidades de ir a la escuela, así que si nadie ocupa mi lugar, continuaré enseñando aquí”.
Cuando le preguntaron qué desea, Meixiang dijo, “Quiero conocer una ciudad grande. El lugar más lejano que conocí es Linzhou y sólo estuve dos veces. Algunos de mis amigos que trabajan en Zhengzhou siempre hablan de lo grande que es esa ciudad. Espero poder visitarlos cuando tenga una oportunidad.”
Un pequeño pizarrón enmarcado con algunas maderitas es una importante herramienta de enseñanza para Meixiang. Aunque se esfuerza por superar sus escasos medios, Meixiang es optimista.
http://www.lagranepoca.com/articles/2007/03/17/209.html
