Diplomático Su Wu, pastor solitario durante diecinueve años | lagranepoca.com

Diplomático Su Wu, pastor solitario durante diecinueve años

Por David Wu - La Gran Época
Jue, 9 Feb 2012 07:55 +0000

Durante los primeros años de la dinastía Han, hubo inquietud y confusión en la frontera norte con Xiongnu. Las frecuentes intrusiones de los Xiongnu habían sido una de las mayores preocupaciones para los emperadores de Han. Esta situación cambió después que el emperador Wu ascendió al trono, cuyo fuerte ejército derrotó a Xiongnu muchas veces. Desde entonces, los conflictos entre los Xiongnu y Han gradualmente se establecieron.

El rey de los Xiongnu intentó hacer las paces con Han liberando los mensajeros de Han que habían sido detenidos por los Xiongnu en tiempos de guerra anteriores. El emperador Wu planeó regresar los detenidos de Xiongnu a su país, junto con valiosos regalos, como respuesta positiva al esfuerzo de pacificación de Xiongnu. Suwu fue el elegido del emperador Wu para emprender la misión diplomática del intercambio. En el año 0 a. C., Suwu lideró un grupo de más de 100 personas, abandonó la capital Chang'an y se dirigió a Xiongnu; en ese entonces, tenía cuarenta y dos años. Nadie esperaba que este viaje le tomaría diecinueve años.

Suwu llegó a Xiongnu y completó el intercambio de detenidos. Sin embargo, los regalos de Han fueron tomados como debilidad de Han y aumentaron la arrogancia del rey Xiongnu, quien claramente no impresionó a ninguno de los integrantes del grupo diplomático. Justo un día antes de que Suwu regresara a  Han fue detenido con todo su personal por el rey de Xiongnu, quien estaba furioso al descubrir la humillación y ofensa que el asistente de Suwu conspiró contra él. En consecuencia, todos los diplomáticos Han fueron arrestados y Xiongnu declaró la guerra nuevamente contra Han.

Cuando Suwu compareció ante el rey de los Xiongnu, le dijeron que él quedaría exento si se rendía a los Xiongnu como alto diplomático Han. Suwu declinó y expresó que, aunque él no sabía nada de la trama, se sentía responsable del comportamiento de su asistente. Suwu dijo además que estaba dispuesto a morir como castigo, sin embargo, él no se rendiría.

El rey de los Xiongnu utilizó diversos enfoques tratando de conseguir la rendición de Suwu, incluyendo la amenaza de muerte, promesas de riqueza y poder, torturas, encarcelamiento sin comida ni bebida. Suwu pasó por todos ellos y no traicionó a Han.

Sabiendo que no había ninguna posibilidad de que Suwu se rindiera, el rey lo exiló en la Zona de Nadie (ahora lago Baikal) del Mar del Norte y le permitiría regresar a Han cuando los carneros pudieran ser lactados por los corderos. Ante la perspectiva de ser un pastor toda su vida y morir solitario en el extranjero, Suwu eligió aceptarla. Durante el día, pastoreaba un rebaño de carneros por el lago, por la noche, permanecía en la tienda solo. En las temporadas de invierno severo, el rey de los Xiongnu deliberadamente cortaba su suministro de alimentos y Suwu tuvo que atrapar topillos o cavar raíces de hierba para sobrevivir. Mantuvo el bastón imperial con él y a veces lo utilizaba como vara de pastor. Los pelos decorativos del bastón se cayeron con el tiempo y sólo la varilla desnuda estaba todavía allí.

Años más tarde, Xiongnu tuvo un nuevo rey que quería la paz con Han y liberó a Suwu y sus delegados Han. En el año 81 a. C., Suwu finalmente regresó a Han con sólo nueve delegados restantes y  diecinueve años después. Cuando llegaron a la capital Chang'an, el emperador, ministros, funcionarios y residentes salieron a saludarlo. Todo el mundo lloró al ver aquel hombre viejo y frágil con canas y barba blanca, que sostenía todavía con firmeza la varilla imperial desnuda que representa a Han.

Para premiar el espíritu patriótico y fiel de Suwu, el emperador de Han le concedió gran cantidad de valiosos regalos y tierras. Sin embargo, Suwu vivió todavía una vida sencilla y dió la mayor parte de sus tesoros a los demás. Suwu murió a los 83 años de edad (en el año 60 a.C.).

Suwu se convirtió en símbolo de un funcionario con mucha fe, voluntad inquebrantable y ley en la historia China. El cuento de "Suwu, el pastor de ovejas", fue transmitido de generación en generación.

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