Humedales se transforman tras tres años de sequía en Chile | lagranepoca.com

Humedales se transforman tras tres años de sequía en Chile

Estos estuarios de la naturaleza, considerados los depuradores del planeta, son nuevamente el foco de preocupación ambiental después de que años atrás se vieran afectados por la contaminación
Por Anastasia Gubin - La Gran Época
Jue, 27 Dec 2012 11:30 +0000
Humedales de Coquimbo, foto de archivo. (Fragatas de libertad/Flickr)
Humedales de Coquimbo, foto de archivo. (Fragatas de libertad/Flickr)
Babosa Deroceras sp., utilizando la concha de un caracol Pomacea sp. como hábitat para evitar la desecación.(P.Báez MNHN)
Humedal de Batuco, Chile. Foto de archivo. (Alejandro Soffia Vega/Flickr)
Babosa Deroceras sp., utilizando la concha de un caracol Pomacea sp. como hábitat para evitar la desecación.(P.Báez MNHN)

Más información

La superficie de humedales se han reducido a la mitad en los últimos años. Son vitales porque albergan gran cantidad de fauna y flora y reducen gases que contribuyen al efecto invernadero, entre otras virtudes

El Museo de Historia Natural de Chile informó ayer que están monitoreando la sequía que se está desarrollando en los últimos tres años en el país, comenzando por estudiar las transformaciones que está generando en los humedales de Coquimbo.

El equipo de investigadores del museo cree que esta sequía se está produciendo por el fenómeno de interacción de ‘La Niña’, entre el Océano Pacífico y la atmósfera, que se traduce en un enfriamiento de la superficie del mar frente a la costa de Chile.

“Esto reduce la evaporación y la formación de nubes, provocando días muy luminosos pero con temperaturas bajas y con una reducción significativa de las precipitaciones”, señala el Museo.

El jefe de área de Zoología de Invertebrados, Pedro Báez, están monitoreando los humedales más significativos que hay en la región de Coquimbo y la zona Norte de la Región de Valparaíso para proteger el patrimonio natural costero, informó.

“Los sectores más inmediatamente afectados corresponden a los humedales costeros, representados por ríos, esteros y cursos menores de agua”, señala.

Algunos de estos cursos de área son los que desembocan en el mar y otros que se transforman en lagunas y charcas que se ubican al Este de las playas, destaca el equipo.

Esta sequía está afectando y produciendo grandes transformaciones en las comunidades que viven de estos recursos. En este aspecto el Dr. Báez presentó la fotografía de la especie de babosa Deroceras, que está ahora utilizando una concha de caracol Pomacea como hábitat para evitar la desecación.

Los más afectados son todas las variedades de plantas y los invertebrados acuáticos, entre ellos los insectos, moluscos y crustáceos acuáticos que pasan todo el ciclo de vida en los humedales. Aunque también se ven afectados los insectos terrestres que se acercan a los humedales para reproducirse y ahora deben adaptarse a la escasez,

“Los humedales desempeñan un papel fundamental en el ciclo del agua pues captan y retienen agua de lluvia y deshielo, recargan los acuíferos, retienen sedimentos y depuran aguas. No en vano son llamados “riñones del planeta”, destacó en su estudio previo la Corporación de Ambientes Acuáticos de Chile.

En el caso de los humedales de Coquimbo, al norte del país, los científicos destacan que se trata de sitios “particularmente valiosos, así como escasos”.

“Estos cumplen una importante función como lugar de descanso y alimentación para numerosas especies, siendo destacados como áreas de invernada de aves migratorias neotropicales”, según estudios citados por la Corporación ambiental.

Un estudio citado del 2001, describe que a pesar de que el estado de conservación de 15 humedales costeros del norte de Chile su condición era buena, y que los impactos que los afectaban podían ser controlados ya que su magnitud aún no era grande, habían serias amenazas irreversibles, ya notables en esa época. Ahora la sequía puede sumarse a un impacto más severo.

Se previno en ese año que “las amenazas sobre estos humedales y sobre las aves migratorias que llegan cada año, se incrementarán de forma alarmante y en el futuro podrían tener efectos irreversibles”, según la Corporación ambiental.

Aparte de la sequía, los humedales eran foco de atención desde los primeros años de la década pasada por los graves efectos de la contaminación. La Corporación ambiental destacó la necesidad de regularizar estos recursos para evitar más crisis ambientales por este efecto.

El estudio citó el caso del sur de Chile donde en el Santuario de la Naturaleza Carlos Anwandter la contaminación del río Cruces mató a miles de cisnes de cuello negro. En otro ejemplo, en el humedal de Batuco en la región metropolitana más de 1200 animales murieron por contaminación de las aguas servidas emplazadas en las inmediaciones.

La Gran Época se publica en 35 países y en 21 idiomas.
Síguenos en Facebook, Twitter o Google +

comments powered by Disqus